Dunlop SP QuattroMaxx, presentación y prueba en el Circuito de Navarra (II)

 |  @sergioalvarez88  | 

El pasado viernes os dejábamos con la miel en los labios. Os empezábamos a hablar de los nuevos Dunlop SP QuattroMaxx, unos nuevos neumáticos de ultra-altas prestaciones orientados al segmento de los SUV. Estos vehículos son cada vez más populares en nuestras carreteras, tienen unas prestaciones cada vez más similares a algunos deportivos en sus versiones más potentes y una dinámica sorprendente, pero al mismo tiempo son mucho más pesados y tienen un alto centro de gravedad.

Según nos contaban el Dunlop SP QuattroMaxx viene a suplir la necesidad de gomas de altas prestaciones para SUV de carácter deportivo. Durante la jornada que vivimos en el Circuito de Navarra pudimos comprobar de primera mano cómo se comporta este neumático con respecto a competidores de la propia marca y de otras marcas, como Michelin o Continental. Para ello, realizamos una serie de interesantes pruebas dinámicas que recogemos tras el salto.

Para realizar estos ejercicios contamos con el apoyo de varios embajadores de Dunlop, conocidas figuras del automovilismo como Luis Villamil, Miguel de Castro, Marta Suria, Pedro Couceiro o Alex Crivillé. La parte dinámica del evento había sido organizada por Drivex, la prestigiosa escuela de conducción a la que desde aquí agradecemos su profesionalidad y buen trato. Dicho esto, pasemos a la acción, hay cuatro importantes puntos a repasar en este artículo sobre el evento.

Deriva

La deriva se podría definir de manera práctica como la fuerza que separa la banda de rodadura del neumático de la estructura de la llanta en una curva pronunciada. Por ejemplo, en una curva a derecha el coche está más desplazado a la izquierda que la banda de rodadura por la pura inercia. Los QuattroMaxx tienen una estructura de Kevlar en el talón que limitan esta deriva, siendo el resultado final un mayor paso por curva. Comprobamos las diferencias con un SportMaxx para SUV.

El QuattroMaxx iba montado en un Audi Q7 V6 TDI, mientras que el SportMaxx estaba montado en un Porsche Cayenne S, ambos con sección 255. En un círculo delimitado por conos, debíamos acelerar manteniendo la trayectoria hasta que la inercia nos hiciera perder la tracción. Se medía el paso por curva mediante la velocidad de paso entre unas células fotoeléctricas. Aún siendo similares, el Audi Q7 aventajaba en unos pocos km/h al Cayenne, a pesar de tener un peso superior y un carácter mucho menos deportivo.

Esta prueba castigaba mucho los flancos de los neumáticos, y se realizó en ambos sentidos para que el desgaste fuese más o menos desigual. El paso por curva no superaba los 55 km/h, a partir de ese momento se perdía el agarre.

Ruido de rodadura

El Dunlop QuattroMaxx ha sido desarrollado para que el confort de rodadura sea máximo mediante un bajo rozamiento con el suelo. El ruido de rodadura es bajo y para comprobarlo realizamos una prueba con un sonómetro. Consistía en que dos SUV pasarían entre dos conos a 60 km/h, intervalo en que mediríamos la diferencia en decibelios. El primer vehículo era un Mercedes ML 350 CDI con neumáticos mixtos Dunlop AT2, con un dibujo muy marcado para la práctica adecuada del off-road.

Un Audi Q5 2.0 TDI montaba los QuattroMaxx. En las mediciones ambos ofrecieron prácticamente el mismo ruido de rodadura, con una ligera ventaja al Audi. La diferencia parecía radicar en el motor. El 2.0 TDI del Audi era más ruidoso que el V6 de Mercedes, incrementando la huella sonora del de Ingolstadt. Los valores del Mercedes rondaron los 82 decibelios, mientras que el Audi marcaba unos 81 db, aunque llegó a marcar 84 db en alguna pasada. A igualdad de vehículo, un QuattroMaxx debería ser más silencioso.

Prueba de frenada

En esta ocasión los protagonistas han sido un Mercedes GLK 220 CDI – calzado con neumáticos Continental de medidas 235/50 R19 en eje delantero y 255/50 R19 en el trasero – enfrentado en una prueba de frenada desde unos 80 km/h con un BMW X3 2.0d calzado con los QuattroMaxx en medidas 245/45 R19 en el eje delantero y 275/40 R19 en el trasero. Ambos vehículos aceleraban a fondo de manera muy igualada hasta una trampa de velocidad, donde debíamos frenar a fondo.

Ambos llegaban a una velocidad prácticamente idéntica, y con un equipo de frenado similar, aunque no sé hasta qué punto idéntico. El BMW llevaba neumáticos de más sección, lo que debería favorecer su frenado. El resultado era que el bávaro frenaba de media en casi 1,5 metros menos que el Mercedes, en torno a los 27-30 metros desde el inicio de la frenada. Tras varias frenadas consecutivas con un pequeño periodo de refrigeración, ninguno de los dos SUV mostraba indicios de fading.

Prueba dinámica en circuito

Era hora de darnos unas vueltas rápidas con dos SUV al Circuito de Navarra. Mi primera elección fue el imponente Porsche Cayenne S, equipado con un 4.8 V8 de 400 CV. Este impresionante propulsor tiraba con muchísima fuerza del SUV, que iba calzado con neumáticos Sportmaxx. Al principio me veía agobiado por no conocer el circuito, y el equipo de frenado estaba prácticamente en las últimas, muy acusado de fading tras unas seis vueltas lanzadas antes de que fuese mi turno.

No obstante, con la suspensión neumática y el cambio automático en modos Sport y el ESP desconectado es un vehículo tremendamente deportivo, con un paso por curva que impresiona y posiblemente el único SUV del mercado en el que es posible descolocar la zaga y jugar con ella, llegando a sobrevirar de manera marcada a la salida de algunas curvas, es entonces cuando tuvimos que ejercitar el noble arte del contravolanteo. La sensación era de ir muy al límite de manera constante.

Las inercias son muy acusadas, las ruedas chillan en cada curva, pero el coche no se mueve y devora las curvas sin problema alguno, mientras el rugido del V8 a 7.000 rpm deleita nuestros oídos. Con el circuito ya asimilado se nos acaba la diversión, los frenos están sobrecalentados y debo dejar paso a otro conductor. Me monto ahora en un Audi Q7 3.0 V6 TDI, que “sólamente” tiene 245 CV, es diésel y es notablemente más pesado que el Cayenne. Mis expectativas no eran buenas, para qué negarlo.

El cambio de marchas no me obedece demasiado en modo Sport y el empuje es menor que con el Porsche. El Audi va calzado con los QuattroMaxx. Pero he de decir que la dinámica del Audi me ha sorprendido. Los neumáticos han tenido que ver en un agarre lateral muy superior, pero es que incluso los balanceos de la carrocería me han parecido más contenidos. Su paso por curva es sorprendentemente bueno, a pesar de que cuando lo conduje ya me sabía el circuito y eso influía en mi percepción positiva.

Es más lento que el Cayenne, pero mucho más dócil y menos extremo. No podemos descolocarlo y rodamos con menor emoción. Obviamente, el Cayenne es muy superior dinámicamente, pero el Audi Q7 me ha dejado un gran sabor de boca. El trazado tiene un asfalto impecable y son casi cuatro kilómetros de vuelta, eso sí, con pocas rectas: la velocidad punta que logré con el Cayenne al final de la recta de meta no llegaba a los 190 km/h, aunque por el estado de los frenos era mejor no forzar.

Extra lap: una vuelta en un Mini Challenge con Marta Suria

Para rematar la jornada, Marta Suria nos dió una vuelta en su Mini Challenge de competición. Primero hay que entrar a través de la jaula antivuelco, acomodarme en un bacquét de verdad en el que apenas me entra la cadera, que me sujeten con un arnés de seis puntos y ponerme el casco. Le digo a Marta que le dé toda la caña que quiera y arrancamos. El sonido del motor es muy fuerte, y los 211 CV del 1.6 THP nos pegan al asiento, aunque con no tanta virulencia como a priori pensaba.

Lo que resulta impresionante es el paso por curva de este bólido de pequeño tamaño, que se agarra al suelo como alma que lleva el diablo gracias a neumáticos slick de competición. Pero es mucho más inesperada la brutal potencia y precisión de frenado del equipo AP Racing. Tras una vuelta y media es hora de volver a boxes. En ese breve lapso de tiempo me he acalorado mucho y el sonido del motor me ha dejado los oídos algo afectados. Desde luego, la competición automovilística exige esfuerzo.

Tras esta breve pero intensa experiencia, era hora del almuerzo y de volverse a Madrid. Espero que os lo hayáis pasado tan bien leyendo esto que como yo en el Circuito de Navarra.

En Diariomotor: Dunlop SP QuattroMaxx, presentación y prueba en el Circuito de Navarra (I)

Lee a continuación: Coche del Año en Internet 2011: los candidatos (III)

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  • Antionwe

    vaya bodrio de reportaje

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    • Lawson

      La gente tan educada como tu no merece mas.

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    • Alo

      Comentaristas como actionwe sobran y podrían irse a su casa…

    • alf88

      Un poco mas de respecto a la pagina. Si solo quieres ver pruebas de superdeportivos mejor entra en otro sitio, aquí hay artículos variados y de calidad.

      PD: no tengo un “subebordillos” pero no está de mas un artículo de neumáticos (que no solo es el motor como muchos piensan) que dado el caso te pueden salvar la vida.

  • Carlos Buron Alonso

    a mi lo que me parece malo es el conjunto de las pruebas en sí, calzando gomas distintas en coches distintos no prueban ni lo uno ni lo otro…busco información de los quattromaxx  y esperaba que los probaran de verdad, en el mismo coche y en las mismas condiciones, parece que esto ha sido un domingo jugando con coches caros…