comscore
MENÚ
Diariomotor
Volkswagen

9 MIN

Prueba del Volkswagen Golf GTI y Golf GTD en el Circuito del Jarama. ¿Diésel o gasolina? ¿Es necesario que nos hagamos esta pregunta?

Expectación y mucho morbo en nuestro primer contacto en circuito con la gama más deportiva del nuevo Volkswagen Golf. Os anticipo que estamos ante un diésel que sorprende, por diferentes razones, y un GTI que sigue superándose con cada generación para recordarnos la fortaleza de las que probablemente sean las siglas más conocidas de la industria del automóvil. Estos dos coches son las alternativas más potentes de momento, diésel y gasolina, de la última generación de Volkswagen Golf.

Ya han pasado diez años desde que se llevase a cabo la primera edición del Volkswagen Race Tour, un evento itinerante que recorre los circuitos españoles más importantes para acercar a los clientes de la marca las novedades que se han producido cada año. Para nosotros también es un momento especial. Sin ir más lejos, esta edición del Race Tour 2013 nos permitió ponernos al volante de los nuevos Volkswagen Golf GTI y Golf GTD en nuestra pista favorita, la del Circuito del Jarama en Madrid.

Un Volkswagen Golf GTD con una estética deportiva digna de un GTI

El Volkswagen Golf GTD recupera la estética del GTI, aunque este último se reserva la exclusividad de los detalles rojos en carrocería y tapizado de cuadros escoceses, y el diseño de llantas con pétalos y cinco radios.

Llego predispuesto para que este Volkswagen Golf GTD me sorprenda, e incluso que llegue a entender las razones por las cuales alguien estaría dispuesto a renunciar a un motor de gasolina en un compacto deportivo. Pero recordemos que nuestra prueba transcurrirá únicamente en circuito, no hablaremos de consumos y por lo tanto el diésel pierde su mayor ventaja estratégica respecto al GTI. Entonces decido salir a pista primero con el nuevo Volkswagen Golf GTD, por la misma razón que en un buen restaurante evitaríamos tomar el postre antes de los entrantes y el plato principal.

Con el nuevo Golf GTD delante ya aprecio que, en lo que a estética se refiere, este diésel no tiene nada que envidiar al GTI. Defensas aerodinámicas y agresivas que en ningún caso llegan a ser macarras, es más, tanto el GTI como el GTD pueden presumir de ser dos de los compactos deportivos más discretos del mercado. Elegante, sería un buen calificativo. Por fuera, los detalles en rojo en la parrilla del GTI lucen en gris plata, las llantas de 17” gozan de un diseño de radios múltiples que también tiene su encanto y la tapicería de cuadros escoceses de serie tampoco cuenta con el detalle de las costuras rojas.

La sorpresa del Volkswagen Golf GTD: el sonido del motor

No nos engañemos, este diésel no puede presumir del sonido de un GTI, pero al menos está muy logrado y no peca de ser excesivamente artificial.

Alguien arranca el motor de un Volkswagen Golf GTD en los boxes del Circuito del Jarama y acapara toda mi atención. Un sonido grueso, gutural y en su mayoría procedente de la línea de escape del coche me invita a preguntarme ¿de verdad esto que está sonando es un diésel?

Cuando me subo a bordo y enciendo el motor la sorpresa es aún mayor. Sé de buena tinta que estoy conduciendo un motor de gasóleo de cuatro cilindros, pero con el modo Sport y el actuador acústico que transmite ciertas notas de la línea de escape hasta el habitáculo, la impresión es bien diferente. Por fuera el sonido es grueso pero el actuador acústico acentúa aún más el sonido a bordo.

Según aumentan las revoluciones el sonido acrecienta su intensidad y el rugido grave que despide el motor llena el habitáculo de este Volkswagen Golf y camufla las vibraciones y traqueteos del diésel, que por cierto, tal y como comprobamos desconectando el modo Sport, son bastante bajos gracias – entre otras cosas – a los árboles del diferencial apoyados sobre rodamientos para eliminar inercias. El sonido, aunque sorprendente para un diésel, no es demasiado artificial pero sigue sin tener ni punto de comparación con lo que escuchamos al conducir un verdadero GTI.

Un diésel potente y deportivo que no hará sombra al GTI

El Golf GTD está muy logrado en su conjunto, pero un motor diésel de cuatro cilindros sigue estando demasiado lejos de la deportividad que cualquiera espera de un GTI. Este diésel se agota demasiado pronto.

Pero el Volkswagen Golf GTD no solo es sonido, sino también deportividad aplicada a un diésel aprovechando el know-how del GTI. Rodamos por la pista del Jarama en el modo Sport, la dirección es ágil y su dureza colma nuestras expectativas, el chasis sujeta muy bien la carrocería y evita balanceos y cabeceos indeseables. El tarado de suspensiones es muy parecido al del propio GTI y aunque existen diferencias sutiles el peso de este diésel apenas crece (unos 25 kilogramos) respecto al GTI.

Aún así el GTD no tarda en sonrojarse y demostrarnos las carencias inherentes en su motor de gasóleo de 184 CV. Un compacto deportivo siempre debe cumplir con la característica deseable de un motor progresivo, pero sobre todo que se estire suficientemente bien como para ofrecer un empuje constante antes de alcanzar la marcha superior. Según superamos las 3.000 rpm el Golf GTD comienza a dar los primeros signos de agotamiento y lo único que podemos hacer es ir pensando en cambiar a la marcha superior. En nuestra prueba, por cierto, tanto el Golf GTD como el Golf GTI contaban con transmisión automática DSG. Para disfrutar mínimamente de este coche entre curvas y en circuito es indispensable, por tanto, accionar las marchas manualmente mediante las levas en el volante y no esperar a que el cambio DSG decida el momento de subir a la marcha superior y así tratar de aprovechar el régimen de revoluciones más aprovechable de este motor.

Teniendo en cuenta que un Volkswagen Golf GTD cuesta técnicamente lo mismo que un Volkswagen Golf GTI, unos 31.000 euros, solo me plantearía su elección para recorrer muchos kilómetros y si el consumo de combustible fuera una de mis máximas prioridades, algo realmente inusual para el que busca un compacto deportivo potente. Para todo lo demás, tu coche es el GTI.

Con más luces que sombras el GTD nos ha dejado buen sabor de boca, pero a la hora de subirnos al nuevo Volkswagen Golf GTI no puedo olvidarme del último coche GTI que probé en esta pista, el Volkswagen Golf GTI 35 Aniversario (Generación 6). El nuevo Volkswagen Golf GTI no te sorprenderá en absoluto, sigue siendo ese compacto deportivo con el toque de un motor picante y rabioso que en modo Sport se encabrita con suma facilidad al menor toque sobre el pedal derecho. El sonido sigue siendo grave y gutural, silencioso y nada molesto al ralentí y delicioso en las reducciones por las pequeñas detonaciones que se producen en la línea del escape.

Necesitaríamos una prueba exhaustiva para determinar si de verdad este nuevo GTI ha cambiado tanto con respecto a su predecesor, pero evidentemente la nueva plataforma MQB del Volkswagen Golf tiene un papel fundamental en esta nueva generación. El Volkswagen Golf GTI es ahora 42 kilogramos más ligero y sus prestaciones han mejorado ligeramente, como también lo han hecho sus consumos. Lógicamente esto último no pudimos constatarlo en una prueba en circuito.

En modo Sport el ESP es bastante permisivo y deja un pequeño margen a la pérdida de tracción evitando que su entrada en acción te frene momentáneamente.

Durante unas vueltas pudimos rodar con un Volkswagen Golf GTI de 220 CV por el circuito del Jarama. Este modelo hace el 0 a 100 km/h en 6,5 segundos y su velocidad punta es de 244 km/h (con la transmisión DSG). Por encima también dispondremos de una versión Performance con 230 CV y un diferencial de deslizamiento limitado en el tren delantero que ha sido desarrollado específicamente para esta versión, así como frenos de mayor calibre y ventilación mejorada.

El Golf GTI de serie (sin paquete Performance) ya cuenta con modo Sport en el que el control de estabilidad retrasa su intermediación a la hora de solventar pérdidas de tracción, lo cual es de agradecer en conducción deportiva, sin prescindir totalmente de su ayuda. No obstante

16
FOTOS
VER TODASVER TODAS

Los modos de conducción y la economía de consumos del nuevo GTI harán que sea el más versátil de la historia y también nos costará justificar la adquisición de un GTD, que en España cuesta prácticamente lo mismo.

Apenas unas vueltas no dan para mucho, pero sin lugar a dudas podríamos decir que estamos ante el mejor Volkswagen Golf GTI de la historia pero sobre todo el más versátil. Limitados a su conducción en circuito no pudimos comprobar lo que ya veremos cuando dentro de unas semanas os ofrezcamos una prueba en profundidad de este modelo. El Volkswagen Golf GTI homologa un consumo de 6,0 litros/100 kilómetros que en la vida real se traducirán en algo más que lo obtenido en estas pruebas de laboratorio. No obstante estoy convencido de que las cifras reales en carretera, a velocidades legales, no serán muy superiores a las de compactos con menor potencia.

Por otro lado los modos de conducción Comfort, Normal y Sport regulan los ajustes de las válvulas de amortiguación, las reacciones del motor y el tacto del acelerador y la dirección para asegurar la agilidad del GTI en conducción deportiva y ser todo lo cómodo que cabría esperar en la conducción del día a día.

Para concluir esta prueba ya hemos visto que en lo que a deportividad respecta el GTD jamás podrá compararse a un GTI, una cuestión de perogrullo que hubiéramos podido anticipar sin tan siquiera probar ambos coches. Nos queda por resolver (lo dejamos para otra ocasión) si los consumos del GTI son tan bajos como anuncia su homologación. En tal caso nos resultará realmente difícil justificar el interés de un GTD, salvo para aquel que quiera un compacto diésel y potente, para recorrer muchos kilómetros y también busque el toque de exclusividad y deportividad en la estética que hasta ahora un Golf diésel de 150 CV no le podía ofrecer.

En Diariomotor: Volkswagen Golf GTI 2013, 220 CV y sólo 6.0 litros/100 km | Volkswagen Golf GTD 2013: el GTI diésel regresa con 184 CV

Vídeo destacado del Volkswagen Golf