Lobo con piel de cordero: el Opel Kadett que merienda Ferraris

 |  @davidvillarreal  | 

Unos alemanes tuvieron una brillante ocurrencia, dar una segunda y emocionante vida a un coche que de otra manera hubiera acabado en un desguace o, en el mejor de los casos, como donante de piezas de algún clásico. Y es que no hablamos de un GSi, sino de un modesto Kadett 1.6, con un acabado intermedio de los de entonces, que hace méritos para convertirse en coche de culto en las redes sociales, capaz de poner en un serio aprieto a un Ferrari 458 Italia y de demostrar lo que se puede conseguir gracias a la sobrealimentación y un neumático capaz de transmitir tanta fuerza sobre el asfalto.

Este Opel Kadett recibió un swap, un trasplante de motor, por el cual se sutituyó su 1.6 original por un cuatro cilindros de 2.0 litros dotado de un turbo descomunal capaz de alcanzar a su máxima presión, de 2.45 bares, una potencia de 685 CV. Una bestia a la que, tras empezar a traccionar, no se le resiste casi ningún deportivo, por potente y caro que sea.

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¿Qué pensará el piloto de un Ferrari cuando vea adelantarle como alma que lleva el diablo a un vetusto Opel Kadett?

Aunque desconocemos qué registros ha conseguido en el 0 a 100 km/h, las cifras más impresionantes son las que declara en salida lanzada: de 100 a 250 km/h en 8,26 segundos y de 100 a 200 km/h en 4,57 segundos. Como referencia, un McLaren P1 tarda en el 100 a 200 km/h aproximadamente 4 segundos. Este Kadett, que ha pasado más veces por el quirófano que Cher, alcanza una velocidad punta de 313 km/h.

No hay demasiados detalles acerca de otras modificaciones mecánicas y de chasis. El interior se ha vaciado, los ejes se han ensanchado y las aletas se han sobredimensionado para acoger unos neumáticos más anchos en el tren delantero. Aún así, el vídeo deja claro que su habilidad para batir a un 458 Italia o a un Porsche 911 Turbo no radica precisamente en su capacidad de tracción, sino en el empuje que ofrece tras la salida lanzada, momento en el cual comienza a ganar metros a todos sus rivales.

En fin, una preparación que te dejará boquiabierto. No menos que la Vanette V8 “made in Burgos” que nos dejó sin aliento hace unos meses.

Fuente: TypeRacer8 vía Carscoop