Infiniti Q30 2016, a prueba en 6 preguntas y respuestas

 |  @pgimenezvilchez  | 

La semana pasada pudimos conducir durante un par de horas y 100 kilómetros el nuevo Infiniti Q30, en las inmediaciones de la estación de esquí de Baqueira. Poco tiempo para conocerlo a fondo, pero suficiente como para entender su filosofía y poder contaros las claves de un modelo que pretende dar mucha guerra en el mercado.

Prueba del Infiniti Q30 2016 en Baqueira, ¿nos convencerá?

Ya hace unos meses, mi compañero Sergio estuvo conduciendo el Infiniti Q30 en tierras lisboetas (puedes leer su prueba del Infiniti Q30 aquí). Este nuevo modelo supone el hito más importante del asalto de la marca a Europa, después de su desembarco en 2008 y tras 25 años en el mercado norteamericano para rivalizar con Lexus. Desde entonces, se han abierto 4 fábricas nuevas, con el objetivo de alcanzar 170.000 coches vendidos el pasado 2015. Pero es ahora, con el Q30, cuando comienza el auténtico desafío.

En palabras de Jorge Belzunce, CEO de Infiniti en España, el Infiniti Q30 es el modelo para el que han estado concibiendo la marca durante los últimos siete años. Todo el trabajo realizado ha sido con la mirada puesta en este nuevo modelo. Será él, el encargado de aumentar la cuota de ventas de la submarca de lujo de Nissan en el viejo continente. En él se han depositado grandes esperanzas…

¿Cuáles son los argumentos comerciales del Infiniti Q30?

Aunque pretende entrar en la puja con los premium alemanes, su gran argumento comercial es un precio de 23.900 euros.

El Infiniti Q30 es un concepto un tanto extraño. Por un lado pretende entrar en la puja del segmento C para rivalizar con el Audi A3, el BMW Serie 1 y el Mercedes Clase A. Su gran argumento comercial es su precio, por 23.900 euros, aunque el Audi A3 sigue siendo el más económico entre los Premium, con ofertas que arrancan en menos de 20.000 euros.

Pero la realidad es bien distinta: al contemplarlo, parece que hay ficción en todo este entramado. Principalmente, porque tiene una altura libre al suelo comprendida entre 143 y 173 milímetros de las versiones Sport y Premium respectivamente. Un dato que no deja lugar a dudas que se parece más a un SUV que a un compacto. Para que te hagas una idea, el Mercedes GLA tiene 134 milímetros de altura libre al suelo. Por ello, pienso que realmente rivalizará con los SUVs… BMW X1, Mercedes GLA y Audi Q3 mediante. No obstante, otra versión denominada Infiniti QX30, con tintes camperos y 20 centímetros más de altura libre al suelo, será la encargada de portar la “etiqueta SUV”.

La elevada altura libre al suelo es su segundo argumento comercial, algo que Infiniti defiende a capa y espada asegurando que será más cómodo para acceder a él y para ganar adeptos. Aumentar la distancia al suelo para aumentar el recorrido de la suspensión y, con ello, el confort. Monta la misma plataforma que el Mercedes GLA por lo que resulta, sin duda, una apuesta, cuanto menos, curiosa.

¿Por qué algunos le llaman el Clase A japonés?

Aires de familia: está basado en la plataforma del Mercedes Clase A y parte de su tecnología es Daimler.

Buena pregunta, ya que emplea motores y tecnología de Mercedes-Benz. Basta subirse al habitáculo del Infiniti Q30 para dudar si es un GLA recarrozado. Mismos asientos, mismo sistema de aire acondicionado, mismos pulsadores en el salpicadero, mismo software en el ordenador de a bordo, misma llave… Pero ahora todo firmado por Infiniti.

¿Es verdad que tiene motor Renault?

Realmente cuenta con propulsores con potencias comprendidas entre 109 y 211 CV de origen Renault, Nissan y Mercedes. La alianza Renault-Nissan y el grupo Daimler se transfieren tecnología mutuamente. La gama de propulsores está compuesta por tres alternativas: un 1.6 turbo de 122 CV, otro 1.6 de 156 CV, y un 2.0 de 211 CV. Las alternativas diésel, que previsiblemente serán las más vendidas, son dos: un 1.5 turbodiésel de 109 CV y un 2.2 con 170 CV de potencia.

El motor 1.5 turbodiésel de 109 CV es de origen Renault-Nissan, es un conocido K9K.

El mencionado 1.5 diésel (K9K) es un viejo conocido de origen Renault, que también emplea el Mercedes Clase A. Es el propulsor más vendido del mundo, algo bruto, pero de alta fiabilidad y sencillo mantenimiento. La alianza Renault-Nissan y el grupo Daimler han llegado a este acuerdo de mutuo intercambio de tecnología. De hecho, es son ellos los encargados de fabricar los smart de Mercedes. Infiniti, por su parte, también se beneficia de este acuerdo a cuatro.

¿Y el diseño?

El diseño es bastante convincente. Tiene unos rasgos realmente atrevidos, con líneas deportivas marcadas en los flancos y una preciosa parrilla de doble arco. Desde Infiniti insisten en que estos detalles de diseño y otros, como los ojos con forma humana, detalles en negro lacado o cromados satinados son los responsables de su precio Premium.

El diseño es “resultón”, evocador y, en cierta medida, me recuerda al lenguaje de diseño KODO de Mazda. Es elegante y deportivo pero, sobre todo diferente a lo que hay en el mercado. Y eso le hace especial. El interior, en cambio, apenas arriesga: es sobrio y con esencia Mercedes-Benz. La calidad de acabados es sobresaliente, especialmente con el acabado Sport y el paquete de Alcántara.

¿Y qué tal su conducción?

Al conducirlo, el Infiniti Q30 se desenvuelve con confort y refinamiento.

Hemos probado la motorización 1.5 con acabado Premium y la 2.2 con acabado Sport, y el resultado ha sido completamente diferente, como el día y la noche. Por un lado, la versión 1.5 está falta de potencia en todo momento. Sus 109 CV apenas dan para mucho más que moverse en ciudad o carreteras secundarias. Realmente no es nada rápido, alcanza los 100 km/h desde parado en unos eternos 12 segundos. Por eso, si piensas viajar por autovía con frecuencia o simplemente, subir a una estación como Baqueira Beret a buen ritmo, esta versión no es la más adecuada y se siente algo incapaz. Al menos, toda esta falta de potencia, se traduce en un consumo muy reducido, de sólo 3,9 litros a los 100 kilómetros.

El cambio manual no es excepcional y por otro lado, la mayor altura libre al suelo de la versión Premium balancea demasiado en giros cerrados y eso resta confort. Un vehículo Premium de esta altura no debería preocuparse por la sensación deportiva, pero sí por unas aptitudes algo más sorprendentes. Me ha resultado un poco decepcionante y, quitando el diseño mucho más atractivo del japonés y su buen acabado interior, no tendría argumentos muy convincentes para comprar este Infiniti Q30 por 23.900 euros antes que un Audi A3 1.6 TDI de 110 CV y cinco puertas por 24.420 euros. Si lo comparamos con un Audi Q3, la balanza se tuerce a favor del Infiniti.

La versión 2.2 con acabado Sport y tracción total es mucho más competente, pero también mucho más cara, con un precio que parte desde 39.500 euros. La potencia de esta unidad, con 170 caballos, es más que suficiente para desenvolverse con soltura. Tiene 350 Nm de par y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,5 segundos. Para empezar, al ir más pegado al suelo parece adherirse con más firmeza en los giros más cerrados. Además, su tracción total, le aporta un plus de agarre en condiciones de baja adherencia y mayor fuerza para redondear cada curva a la salida, manteniendo un consumo contenido de 4,7 litros a los 100 km/h. El cambio de doble embrague funciona a las mil maravillas y el motor se oye mucho menos, puesto que lleva un sistema de cancelación activa de ruido en el equipamiento de serie. Gracias a él, los altavoces del equipo de audio emiten unas ondas opuestas al sonido del motor, que disminuyen la rumorosidad del propulsor diésel.

¿Algún detalle mejorable?

Sí, ambos modelos presentan un aspecto mejorable. Son los elevados ruidos aerodinámicos que se filtran a través de los ajustes de las ventanillas al circular por autovía a velocidades superiores a 120-130 kilómetros por hora, produciendo elevada ruido en el habitáculo.

En Diariomotor: Infiniti Q30 | Toma de contacto con el Infiniti Q30, un compacto premium con alma crossover | El órdago premium de Infiniti es un Q30 con motor 1.5 turbodiésel de 109 CV desde 23.900 euros

Lee a continuación: El órdago premium de Infiniti es un Q30 con motor 1.5 turbodiésel de 109 CV desde 23.900 euros

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  • Luis Diaz Morales

    para empezar, como no hagan una campaña de publicidad potente en TV y revistas no van a vender ni uno. Por el momento el lanzamiento está pasando completamente desapercibido.

  • GTR43V3R

    “No obstante, otra versión denominada Infiniti QX30, con tintes camperos y 20 centímetros más de altura libre al suelo, será la encargada de portar la “etiqueta SUV”.”
    Una pregunta ¿ el QX30 tiene de verdad 20 cm + 14,3 cm de altura libre al suelo, o sea 34,3 cm ?

    • Realmente 0,20 m + 1,43 m = 1,63 m. Saludos

      • GTR43V3R

        “20 centímetros más de altura libre al suelo”….lee bien por favor ! ¡¡ALtura Libre al suelo !!! No altura del vehículo !!!!

  • Orion3

    O sea que tenemos un refrito de varias casas que ni es premium, ni SUV, ni compacto, pero al menos es aburrido al volante.