Tras observar lo que está aconteciendo en la presente temporada, y luego de realizar una reunión en línea con los proveedores de unidades de potencia, la FIA acordó que para 2027 la distribución entre combustión y electrificación se establezca en un porcentaje aproximado de 60 y 40, dejando atrás el 50 y 50 que tantas críticas negativas ha generado por la distorsión que se observa en pista ya que resulta absurda una competición donde se tenga que frenar en plena recta para recargar baterías. Es mejor tarde que nunca, así que privó el sentido común y en este caso desde el organismo regulador del deporte motor admiten que fueron muy optimistas con sus ambiciones, aprobando ahora una rectificación que apunta a conceder nuevamente la prioridad al Motor de Combustión Interna por sobre el Sistema de Recuperación de Energía.
En el comunicado se indica que representantes de Mercedes, Ferrari, Red Bull Powertrains, Audi y Honda están de acuerdo con retornar a una proporción más adecuada para la Fórmula 1, toda vez que los ajustes en el software y en el hardware, más las pruebas realizadas durante el fin de semana de Miami, arrojaron resultados positivos. Si bien algunos pilotos se quejaron de que aún advierten una falta de potencia, el cambio es un buen punto inicial para después realizar otros ajustes para mejorar el rendimiento de los monoplazas. Así que en Miami se dio el paso, tras apenas completar tres grandes premios en el calendario, lo que se traduce en un estrepitoso fracaso en lo que respecta a la aplicación del 50 y 50 en la proporción de entrega de potencia, una lección que tanto la federación como los fabricantes deben asimilar.
Se entiende que esta enmienda en el reglamento técnico es parte de las propuestas presentadas para mejorar el espectáculo, así que las críticas negativas fueron escuchadas, dejando de lado la versión de Stefano Domenicali, CEO de la Fórmula 1, sobre los numerosos adelantamientos en las carreras, la mayoría realizados de manera adulterada debido a la recarga de baterías. Ahora se espera que estos cambios se redacten e inserten en el reglamento de 2027 y que además se inicien las investigaciones acerca de la próxima generación de motores, descartando entonces una mayor injerencia del apartado eléctrico, lo que abre las puertas al retorno de los motores V8 como base, tal cómo lo ha anunciado previamente Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA.
En el comunicado de la FIA se puede leer:
Las medidas acordadas en principio el día de hoy y para el 2027 serían un aumento nominal de Motor de Combustión Interna (ICE) de alrededor de 50 kw con mediante un ajuste del consumo de combustible y también una reducción nominal del Sistema de Recuperación de Energía (ERS) también de alrededor del 50 kw.
Vía FIA





