Nuevo domingo para olvidar en los intereses de Carlos Sainz y Fernando Alonso. El corto Red Bull Ring no fue del agrado de los coches de los pilotos españoles y el resultado acabó como el invertido al habitual. Alonso pilotó lo que pudo y finalizó 18º, llegando por lo menos a ver la bandera a cuadros. Sainz tuvo un mejor ritmo respecto a los entrenamientos pero debió retirarse por una falla eléctrica en su Williams en la vuelta 24 cuando al menos seguía a los rivales cercanos.
Todos los pilotos salían con neumáticos medios (incluido Alonso) a excepción de Sainz y Gabriel Bortoleto, que empezaban con blandos. George Russell cubrió en cabeza la salida de los Ferrari, que se enzarzaron brevemente hasta que Lewis Hamilton pasó a Charles Leclerc por el segundo lugar. Los españoles se vieron beneficiados por una mala salida de Franco Colapinto y los reventones de los dos Cadillac, ambos retirados por problemas mecánicos a las cinco vueltas.
Sainz se mantuvo 16º el primer tercio, siempre por delante de Alex Albon pero sin opciones de ir a por los Haas. Sin embargo la carrera del piloto madrileño se fue a pique poco después de su primer pit stop cuando el Williams quedó detenido por un problema eléctrico y generó un breve Virtual Safety Car. Es el segundo abandono de Sainz esta temporada y primero «legal» después del choque con Nico Hülkenberg en la parte final del Gran Premio de Mónaco.
El GP de Alonso no fue mucho mejor, más bien todo lo contrario. El asturiano siguió en pista como pudo esperando que el Aston Martin no se rompiera, como así le ocurrió a su compañero Lance Stroll. Alonso se mantuvo sobre el trazado austriaco en tierra de nadie y encima fue penalizado con cinco segundos añadidos a su segunda parada por pasarse de velocidad en el pit lane durante la primera detención. Llegó a meta Alonso recopilando datos importantes pero a tres vueltas de Russell y a casi un minuto de Albon, el coche que le precedía.
Alonso no pierde la fe o el optimismo, al menos delante de los micrófonos internacionales, aunque apunta que el pack de mejoras grande llegará en unas carreras. Mientras tanto el posible avance de Aston Martin llegará en pequeñas dosis.
Hemos hecho una buena clasificación, sacamos el máximo partidos del coche. En otros circuitos no fue así, siempre había problemas con la entrega de potencia o la gestión de energía. En carrera también hemos podido ser consistentes, en especial a bajas revoluciones. Se ha trabajado mucho y muy bien este fin de semana. En la primera parte el año teníamos velocidades distintas en rectas y curvas y aquí hemos mejorado bastante en ese aspecto. Estamos detrás incluso de Cadillac, que he mejorado aún más que nosotros pero el equipo está motivado. Nadie se rinde, se pelea como si estuviéramos peleando puntos o podios. El paquete grande de mejoras será en Hungría o en Zandvoort, nuestro ascenso dependerá de las piezas que nos den. Si mejoramos unas décimas no será bueno pero si mejoramos tres segundos, sería adecuado.
Sainz tuvo un desempeño más neutral ante las cámaras, sin perder la alegría a pesar de su temprana retirada de una carrera poco importante para Williams en relación con el GP británico la próxima semana.
Íbamos mejor de los esperado, luchando con los Haas y cerca de los Audi. Antes de la qualy cambiamos algunos elementos y el ritmo mejoró mucho, la carrera era más prometedora hasta el problema eléctrico. El viernes y el sábado no teníamos el ritmo esperado y me tranquiliza saber que se pudo corregir el desempeño. La nueva normativa de esta temporada nos ha complicado a todos la fiabilidad y el sábado no teníamos problemas allí sino en otras áreas. Por lo menos este abandono ha llegado en un fin de semana donde no teníamos opciones de puntuar. En Silverstone esperamos estar más cerca al ser la carrera de casa para el equipo, esperamos que las mejoras sean buenas y que Austria sea uno de los últimos fines de semana malos.






