El año pasado, el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, recibió reiteradas negativas por parte de los proveedores de motor para traer de regreso a la Fórmula 1 la configuración V10 y V8, ahora utilizando combustible ecológico. El argumento era simple, en términos comerciales tal mecánica no genera interés, sin embargo, Ben Sulayem se aferra a que un V8 barato, ecológico, sencillo, ligero y con sonido de competición, es la propuesta adecuada para que la Fórmula 1 eleve su actual nivel de popularidad. Se entiende que el emiratí está en plena campaña política para su reelección y ante los tropiezos que ha sufrido en las reuniones manifestó que puede aprobar su iniciativa de manera unilateral a partir del año 2031 cuando las decisiones de la FIA no dependan de los votos de los fabricantes de motores.
Según Ben Sulayem, un V8 de 2.4 litros con turbo y combustible sintético, con un ligero sistema KERS, sería todo lo necesario para tener una Fórmula 1 más interesante, que puede plantearse a partir de 2029, cuando la vigencia del actual reglamento caduque. En este punto las interrogantes se plantean con el consumo del combustible que resulta muy costoso, así que la alternativa para bajar los costes no será tal como se plantea en la teoría. Durante más de un año se han discutido propuestas para reemplazar las unidades de potencia, sin embargo los fabricantes sostienen que un ajuste en la proporción de energía, la actual es 50/50, va a contribuir a una mayor eficiencia entre la combustión y la electricidad. El problema acá sería que Ben Sulayem pretende imponer su postura sin tomar en cuenta las opiniones de los proveedores, lo que sin duda va a generar un conflicto de intereses.
Si la idea de traer de vuelta los V8 fue rechazada para utilizar las actuales unidades de potencia, que han generado opiniones contradictorias, sobre todo en lo referente a la gestión eléctrica, parece improbable que proveedores como Audi y Honda acepten la imposición del presidente de la FIA. Además, el último ciclo de los V8 culminó en el 2013 y una vuelta al pasado no parece lo más adecuado cuando se presenta a la Fórmula 1 como sinónimo de progreso tecnológico. Prescindir del MGU-K sería el objetivo en vista de que los fabricantes no han podido obtener grandes beneficios para implementarlo en sus productos de carretera, pero sucede al contrario con un V8 ya que, según opinó Ben Sulayem, constructores como Ferrari, Mercedes, Audi, Cadillac y Ford aún lo utilizan en sus líneas más potentes.
En palabras de Mohammed Ben Sulayem:
Se viene, es una cuestión de tiempo. En el año 2031, la FIA tendrá el poder para hacerlo, sin los votos de la PUMs [poder de los fabricantes de la unidad]. Ese es el reglamento. Pero queremos hacerlo un año antes, porque todo el mundo lo está pidiendo. Cuando le traté de decirles a ellos [los PUMs] me dijeron que no, pero lo que va a venir, va a venir, y [el poder] volverá a la FIA. No es una cuestión de necesitar apoyo, el V8 está por venir.
Vía RacingNews365





