Con la mirada puesta en el cielo. El guion de la clasificación de este sábado en Miami ha sido prácticamente idéntico al que vivimos en la jornada del viernes de cara a la carrera corta, por lo que a nadie le ha sorprendido ver que, tanto Fernando Alonso, como Carlos Sainz, se han movido por las mismas posiciones, con el madrileño partiendo en la parrilla de mañana desde la 14ª posición, por delante de un Albon que sólo podía ser 16º, mientras que Fernando alonso hacia lo propio y batiría a un Lance Strol para quedarse el segundo cajón de la novena fila de parrilla, 18º.
Quizás lo más interesante será ver cómo plantean ambos pilotos la oportunidad que parece abrirse delante de sus ojos en la jornada de mañana. Ambos, al igual que los otros equipos, son plenamente conscientes de que los partes meteorológicos apuntan a que la lluvia será la gran protagonista de la jornada del domingo e, incluso si finalmente se adelanta el horario de comienzo de la prueba (algo habitual en Estados Unidos para esquivar la aparición de tormentas), los pilotos ya han interiorizado que gran parte del Gran Premio de Miami se va a desarrollar sobre condiciones de mojado.
Esto evidentemente añade un punto más de incertidumbre sobre cómo se desarrollará la carrera en un fin de semana en el que el campeonato ha regresado a la acción tras casi cinco semanas de parón con algunos cambios. Salvo los pocos que se atrevieron a rodar el segundo día del shakedown de Barcelona y aquellos que han decidido hacer test privados, muy pocos son los competidores que conocen el comportamiento de esta nueva normativa en unas condiciones de mojado más allá del simulador, por lo que se puede agitar un poco el orden natural de fuerzas de los monoplazas para abrir una ventana de oportunidad especialmente para los españoles, los cuales vienen sufriendo el lastre competitivo que han supuesto tanto el Williams como el Aston Martin en este arranque de año.
En la Q1 estaba el 17, así que contento de ver que el coche ha mejorado un pasito adelante. Nos permite estar solo a una décima del P11, cuando hace dos carreras estábamos a seis o siete décimas. La verdad es que seguimos sin hacer las cosas perfectas este fin de semana. Nos hemos dejado un poquito de tiempo en la mesa, que nos podría haber puesto P11. Así que bueno, contento, pero también con ese puntito de ganas de haberlo hecho mejor, sabiendo que hemos dado ese paso adelante. El coche sigue teniendo sobrepeso, sigue siendo lento en curva rápida, pero un poco menos que antes. Ahí es donde está esa pequeña mejora – Carlos Sainz Jr.
En el caso de Sainz, espera una carrera en la que pueda batallar frente a los Audi, los HAAS y los Racing Bulls, algo que antes del parón no era posible, sin embargo, el coche sigue estando todavía muy por encima del límite del peso mínimo, por lo que las buenas sensaciones de este fin de semana parecen ayudar en Williams a mirar hacia delante, todo ello a pesar de que han seguido dándose problemas operacionales, algo que no se puede permitir un equipo que quiere regresar a luchar por los podios.
Es ya un paso adelante decente que nos permite luchar en carrera y, por lo menos, pelear con Haas y Audi, que hace dos carreras no estábamos luchando con ellos. Así que por lo menos nos podemos divertir ahí. Seguimos estando lejísimos de Alpine, que está medio segundo por delante y es imposible de recuperar. Pero saliendo el 14 y estando a solo cuatro posiciones de los puntos, y con la lluvia que viene… oye, igual mañana se puede puntuar. Ojalá. Creo que Alex tiene razón cuando dice que no hemos maximizado todo. Hay que mejorar como equipo, porque estamos todavía un poco verdes en muchas cosas. No es solo el sobrepeso del coche, son distintos inconvenientes. Hay que seguir mejorando – Carlos Sainz Jr.
Aston Martin cura las vibraciones, pero con problemas con el cambio:
Por su parte, Fernando Alonso (decimoctavo) saldrá desde la misma línea de parrilla de Arvid Lindblad, con el asturiano muy contrariado por problemas de sincronización con el cambio que han arruinado también su último intento en Q1 y que ha llevado a que el bicampeón recomendara a su equipo a través de radio que más que concentrarse en los problemas con los track limits, había que solucionar ese fallo que se daba en la transmisión.
Hemos sumado algún problema más a la lista, porque la verdad es que el cambio ha sido la mayor problemática que hemos tenido. He tenido cambios subiendo marchas tremendamente lentos y agresivos. He perdido la sincronización de las marchas en varias curvas. Y luego, al reducir, también era muy aleatorio: a veces tenía empuje del motor y otras demasiado freno motor. Ha sido todo bastante impredecible. Es la primera vez que lo sentimos así en todo el fin de semana, porque hasta ahora había funcionado bien. Hay que entender qué ha pasado, porque si mañana llueve, con un cambio así la carrera sería aún más difícil – Fernando Alonso
El ovetense se situaba por delante en este caso de los dos Cadillac, de Lance Strol y de un Gabriel Bortoleto que iba a salir muy tarde a pista después de haber sido descalificado de la carrera al sprint. El brasileño tendría un problema con el freno trasero izquierdo, lo que le había limitado mucho en su único intento en Q1, lo que dio pie a que Fernando pudiera estabilizarse tras Albon y Lindblad a pesar de que la sincronización del cambio le ha pasado mucha factura, ya desde el arranque de la última vuelta, donde ha completado las primeras curvas ya con un déficit de cuatro décimas respecto a su anterior giro.
Esto último preocupa especialmente si la carrera definitivamente se corre sobre mojado ya que, sin poder saber cuándo entregará la potencia el coche, en esas condiciones puede ser incluso más peligroso. En cuanto a las vibraciones, el propio Fernando Alonso ha confirmado que han desaparecido, pero que será complicado encontrar prestaciones en los próximos meses.
Quizá condiciones cambiantes, por si suena la flauta. Pero sinceramente no tenemos ritmo ni en seco ni en mojado. Si llueve, al menos será una oportunidad para aprender. Ferrari, por ejemplo, ha hecho test privados con neumáticos de lluvia de Pirelli y nosotros no tenemos esa suerte. Así que, si llueve mañana, será como hacer ese test que otros ya hicieron. El 17º está a casi un segundo, así que no hay cambio de marchas que recupere eso por sí solo. Será una carrera larga, 50 y tantas vueltas, en mojado o en seco. Es un circuito exigente, sobre todo si no llueve, por la temperatura. También será una buena prueba para ver dónde está realmente el coche – Fernando Alonso






