Son dos coches destinados a batirse comercialmente con el objetivo de llevarse tantas matriculaciones como sea posible frente al otro. Dos modelos que, siendo rivales directos, a su vez también representan de la manera más fiel posible la lucha que se está librando entre China y Europa dentro del sector del automóvil: con la primera marcando el ritmo en electrificación y tecnología, y la segunda aprendiendo a marchas forzadas y tirando de herencia y el sitio que aún tiene en el mercado.
Hablamos de los BYD Dolphin Surf y Renault Twingo E-Tech, dos coches que emplazados dentro del segmento A representan, por 13.000 euros de precio, la apuesta de cada uno de sus respectivos fabricantes para el ámbito urbano, y la verdad es que no podían haber tomado forma de manera más distinta, aunque en el fondo no dejen de ser exactamente lo mismo. Dos coches urbanos de unos 13.000 euros de precio y 80 CV de potencia y similar autonomía.

Renault Twingo E-Tech de 2026.
Y es que sus diferencias se palpan desde el mismo momento en el que ponemos nuestra vista sobre cada uno de ellos, pues donde uno apuesta por una imagen coqueta y amable herencia del modelo original al que debe su nombre, el otro prefiere apostar por líneas rectas y proporciones estridentes para una imagen algo más agresiva.
Aun así, con precios en oferta que arrancan en los 12.955 euros para el modelo de BYD y 12.970 euros para el de Renault (al contado ambos cuestan unos 18.500 euros), la verdad es que no se puede decir que no sean rivales, más aún cuando profundizando en la ficha técnica de cada versión anunciada, nos percatamos de que con 88 CV exactos cada uno de ellos y 220 km de autonomía para el chino y de 263 para el francés, las cosas siguen estando muy igualadas, aunque frente a la versión Active del Dolphin el Twingo, por su autonomía, puede respirar.
En términos de equipamiento, y al contrario de lo que suele ser habitual, el Twingo equipa una doble pantalla para el cuadro de mandos y el sistema de información de 7,2 y 10,1 pulgadas, así como sensores de aparcamientro traseros y faros de led, con los que se iguala al Dolphin Surf.
De hecho, son dos aspectos en los que el Dolphin Active saca pecho de su origen chino. Por un lado, y teniendo en cuenta que estamos comparando las versiones básicas, el Dolphin Active será capaz de cargar más rápido su batería de 30 kWh, ya que su potencia de carga máxima llega hasta los 65 kW, mientras que el Twingo se tiene que conformar con reponer sus 28,4 kWh de capacidad a 50 kW de potencia. En términos de tiempo, la realidad es que la diferencia apenas va a ser notable en circunstancias de uso real.
Por otro lado, en cuanto a calidad percibida el Dolphin es un coche muy superior, ya que donde en el chino hay materiales mullidos y superficies trabajadas, en el Twingo encontramos más plásticos duros e, incluso, ventanillas traseras con apertura por compás.
Con todo lo anterior, el Dolphin ha conseguido convertirse en uno de los cinco coches eléctricos más vendidos del año gracias a las más de 1.800 unidades que lleva matriculadas, mientras que el Twingo apenas acaba de empezar a impulsar su comercialización con 80 matriculaciones, que en su mayoría van destinadas a unidades de demostración y prueba para la propia marca y sus concesionarios.
Con esta base, veremos qué tal irá desempeñando el Twingo la función de hermano «barato» del Renault 5, que como rival del Dolphin Surf, tiene como principal hándicap el hecho de no tener versiones con mayor potencia o autonomías como sí tiene el modelo chino.







