Europa tiene un problema. China ha ganado la partida del coche eléctrico, por muchos factores, entre ellos el de haber dominado una cadena de valor en la que la batería es el componente más destacado, no solo acaparando su producción, sino también las materias primas que se requieren para producirlas.
Pero mientras Europa se está preparando, a marchas forzadas, para suministrar a sus fabricantes de coches de baterías parcial o totalmente producidas en el continente, el de la producción de baterías para coches eléctricos podría ser solo una parte del problema.
- Europa afronta ahora el coste que supone gestionar millones de baterías al final de su vida útil
- El reciclaje de baterías será un negocio estratégico, pero hoy sigue siendo extremadamente caro
- Los fabricantes podrían estar asumiendo costes desfasados e inflados
¿Qué sucede cuando las baterías de los coches eléctricos dejan de ser útiles?
Europa empieza ahora a enfrentarse a una cuestión mucho más compleja: qué sucederá cuando millones de baterías lleguen al final de su vida útil. Porque la batería no solo es el componente más caro de un coche eléctrico, también es un elemento extremadamente valioso por las materias primas que contiene y por las posibilidades de reutilización que ofrece, pero que requiere de un tratamiento específico y costoso.
ENCUESTA DIARIOMOTOR
Pregunta 1 de 1
Ya han pasado 4 meses desde la obligatoriedad de la baliza V-16 conectada, el nuevo sistema legal de preseñalización de peligro, ¿dispones ya de una V-16 conectada en tu coche?
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Según un informe de Circular Energy Storage, Europa pasará de gestionar apenas 5,8 GWh de baterías fuera de uso en 2025 a más de 106 GWh en 2035 (Automotive News).
Una auténtica avalancha de baterías agotadas que obligará a desarrollar una industria gigantesca alrededor de su recuperación, reacondicionamiento y reciclaje. Y el problema para los fabricantes europeos es que todavía están desarrollando esa infraestructura.
La recuperación y el reciclaje de baterías, un problema que tiene solución
Las baterías usadas no tienen por qué convertirse en un residuo sin valor. Muchas baterías todavía conservan suficiente capacidad como para reutilizarse en almacenamiento energético, aplicaciones industriales o sistemas estacionarios. Incluso aquellas que ya no sirven para un coche siguen siendo una fuente enorme de materiales críticos como litio, níquel o cobalto.
Circular Energy Storage sostiene que el reciclaje y reacondicionamiento de baterías puede convertirse en uno de los grandes negocios asociados al coche eléctrico durante la próxima década. Europa no solo debería considerar como una empresa estratégica la producción de baterías, sino también su tratamiento al final de su vida útil – de su vida útil en un automóvil.
A medida que aumente el volumen de baterías retiradas, también caerán drásticamente los costes de procesamiento. El coste actual ronda los 5.900 dólares por tonelada métrica procesada, pero la previsión es que descienda hasta unos 1.900 dólares en 2035 gracias al aumento de escala y a la maduración industrial del sector.
Los fabricantes de coches en Europa están arrastrando un coste innecesariamente alto
El problema para Europa es que sus fabricantes podrían estar tomando decisiones económicas utilizando una fotografía completamente distorsionada del mercado actual. Según Circular Energy Storage, muchas marcas están provisionando costes de reciclaje tomando como referencia los precios máximos actuales, precisamente en el momento más caro de todo el ciclo de vida de esta industria.
Hoy reciclar baterías LFP puede costar hasta 29 dólares (unos 25 euros) por kWh, frente a unos 3 dólares (unos 2,5 euros) por kWh en químicas NMC. Y esto sucede simplemente porque todavía hay muy pocas baterías llegando al final de su vida útil, los volúmenes son reducidos y los costes fijos siguen siendo enormes. El riesgo para los fabricantes europeos es comprometer miles de millones de euros en costes que probablemente caerán de forma radical durante los próximos años.
Este informe apunta a un riesgo que plantea esencialmente un problema financiero para los fabricantes europeos, pero también una piedra en el camino más que podría estar lastrando el coste de la producción de vehículos eléctricos – y por ende su precio para el cliente final – en la Unión Europea.
Galeria del Tesla Model Y
Galeria del Skoda Elroq
Galeria del Tesla Model 3







