Renault parece estar decidida a hacer un 4×4 sencillo y económico que pueda permitírselo la mayoría. Porque está claro que a cualquier amante del todoterreno le gusta el Toyota Land Cruiser, el Land Rover Defender o el Ford Bronco, pero no están al alcance de todo el mundo. Por eso tiene mucho sentido la idea de hacer un Renault 4×4 sencillo, pero con un concepto totalmente diferente a su primo Dacia Duster.
En los últimos meses, ha presentado tres prototipos con tracción 4×4 y esta semana hemos conocido otro, el JP4x4 Concept. En el comunicado de prensa, el fabricante dice que esta versión «demuestra el potencial de la plataforma» para crear un B-SUV con tracción en las cuatro ruedas. Y, personalmente, creo que van a hacerlo.
Renault lleva ya un tiempo con la idea de hacer un 4×4 sobre la base del Renault 4. Cuando presentaron el prototipo Savane 4×4, el fabricante del rombo prometió estudiar su lanzamiento comercial. Con las pistas que han dado después, todo parece indicar que Renault ha dado luz verde al proyecto.
¿Qué podemos esperar del Renault 4 4×4? Lógicamente no estamos hablando de un auténtico todoterreno por prestaciones ni por cotas, pero sí de un coche sobradamente capaz para circular sobre caminos, pistas, nieve o arena. La solución pasa por añadir un segundo motor eléctrico en el eje trasero, que aporta tracción en las ruedas posteriores cuando es necesario. No es una tracción 4×4 tradicional, sino algo más parecido a lo que utilizan coches como el Toyota Yaris Cross AWD-i o el Jeep Avenger 4xe.
Normalmente funcionaría con tracción delantera, con la trasera apoyando cuando sea necesario. Una de las ventajas de este sistema es que el motor eléctrico reacciona al instante y aporta par de manera quirúrgica. Fijándonos en la configuración mecánica del Savane 4×4, sabemos que el motor trasero es más pequeño y menos potente que el delantero, aunque Renault no detalló sus características.
A esto habría que sumar una mayor altura libre al suelo y vías más anchas. En los prototipos, la altura aumenta 15 mm respecto a un Renault 4 eléctrico normal y se queda en casi 20 cm (19,6 cm), que está bastante bien para un SUV, mientras que el ancho de vías aumenta en 20 mm. Si a esto le añadimos unos neumáticos mixtos y un modo de conducción todoterreno específico, podríamos estar hablando de uno de los B-SUV más capaces fuera del asfalto.
Una receta super interesante que tiene, cómo no, en el precio su punto clave. Si se confirma su producción, su lanzamiento podría producirse en 2027, con un precio de partida en torno a los 30.000 euros. Dice Renault que los principales compradores estarían en el norte de Europa, no solo por su mayor tendencia al vehículo eléctrico, sino por su climatología más adversa y nevadas frecuentes en invierno. También tendría tirón en Austria, Suiza y las zonas de Italia y Francia cercanas a los Alpes. Pero sin duda, a nosotros nos encantaría que llegase a España.
Renault 4 Savane 4×4
Renault 4 FL4WER POWER
Renault JP4x4 Concept






