Aunque nuestros vecinos peninsulares perdieron de manera amarga contra España durante este todavía latente mundial en la jornada de octavos de final, Cristiano Ronaldo no se ha dejado llevar por la pena y pocos días después de recuperar su vida cotidiana ha compartido varias fotos en redes en las que muestra, por primera vez, de manera clara, el interior de su garaje (o uno de ellos), despertando la envidia de todos y cada uno de los aficionados al automóvil.
No sabemos si se trata del garaje de la casa en la que reside actualmente, en Arabia Saudí, o de alguna otra en la que tenga guardada una parte de su colección, pero lo cierto es que en tan sólo tres fotos ha presumido de una colección de ensueño.
Acompañando las imágenes de un simple comentario «My toys», mis juguetes, en español, el astro portugués aparece sentado sobre un flamante Ferrari SP1 Monza, cuyo valor en el mercado oscila entre los 2 y los 5 millones de euros.
Acompañando al monoplaza, se encuentra aparcado uno de los Ferrari más deseados de estos últimos años, más que cualquier otro modelo de serie limitada, el Ferrari Daytona SP3, hecho por el cual las pocas unidades que están a la venta en Europa en estos momentos se emplazan en la cota de los 7 millones de euros. Un último Ferrari, un Purosangue, cuyo valor es de aproximadamente medio millón de euros en estos momentos, aparece junto a un Mclaren Speedtail, de entre 3 y 4 millones, y un coche con el que se ha dejado ver antes en alguna ocasión por Lisboa, un Bugatti Veyron LaFinale que ronda los 3 millones de euros.
Al otro lado del SP1, se encuentra un Mercedes-AMG One, cuyo valor es de aproximadamente 3,5 millones de euros y, junto al alemán, un segundo Bugatti, un Centodieci en el que también se ha dejado ver circular en alguna ocasión y que en el mercado tiene un valor incierto, aunque dado que tan sólo existen 10 unidades del modelo, en alguna subasta se ha superado los 10 millones de euros.
Un segundo Mclaren se divisa al fondo del garaja, en este caso un Senna cuyo valor es de unos 1,5 millones de euros, mientras que junto a este aparece la pieza más longeva de la colección, un Ferrari 599 GTO cuyo valor puede ser de casi un millón de euros en estos momentos.
Por último, para acabar, tras una columna, aparece lo que puede ser un tercer Bugatti, el Chiron con el que alguna ocasión ha sido visto por los alrededores de Madrid, la versión «convencional», que actualmetne cotiza en el mercado a razón de unos 3 millones de euros y que eleva el valor conjunto de los diez coches que aparecen en las fotografías hasta una horquilla de entre 34,5 y 38,5 millones de euros, aproximadamente, pudiendo incluso superar esta última cifra teniendo en cuenta el incierto valor del exclusivo Bugatti Centodieci.









