El Lotus Elise es un perfecto ejemplo del tipo de coche que más me gusta. Un coche muy ligero, no necesariamente potente, complejo o de altas prestaciones, pero muy emocionante. Con un motor K-Series de origen Rover y 190 CV de potencia, lo que hacía grande a este deportivo de motor central era un peso de unos 750 kilos en sus Series 1 – las más puras y primigenias. Ahora, un cuarto de siglo después, Analogue Automotive en Reino Unido ha creado un Elise aún más purista y radical. El tipo de restomod que pone en alerta a mi sentido arácnido.
Un Lotus Elise monoplaza de sólo 600 kilos de peso
Se llama VHPK, un juego de palabras con respecto a las siglas VHPD. Very High Performance Derivative, era el nombre del motor Rover K-Series de 1,8 litros y 190 CV de los Elise Series 1. El coche de Analogue Automotive es un Elise elevado a la enésima potencia, maximizando sus cualidades y limando sus asperezas. El aspecto más llamativo es que su peso es de sólamente 600 kilos. Un dato espectacular, logrado equipando una carrocería construida íntegramente en fibra de carbono, llantas ultra-ligeras y un equipo de frenos carbonocerámicos.
Fotos del VHPK de Analogue Automotive
Si queremos más ahorro de peso, podemos equipar llantas de fibra de carbono, reduciendo en 12 kg adicionales el peso. La ligereza también está en su configuración monoplaza, con un solo baquet de carbono en posición central. Hay más fibra de carbono en el interior, así como un tanque de combustible más ligero, un escape de acero inoxidable completamente a medida y un cableado aligerado. Cada gramo cuenta, pero aún así, el coche dispone de un sistema de aire acondicionado eléctrico – como el que encontrarías en un híbrido.
El sistema de suspensión ha sido creado completamente a medida y está inspirado en el SuperSport de Analogue, un restomod menos agresivo de la misma firma. El sistema incorpora amortiguadores ajustables – adaptativos en opción – y brazos de suspensión ultra-ligeros de aluminio. El equipo de frenado tiene discos carbonocerámicos de 300 mm de diámetro y la caja de cambios del coche es ahora una Quaife PG1 de cinco relaciones muy cerradas. Como no podía ser de otra manera, Quaife también suministra el diferencial autoblocante.
La mecánica K-Series original recibe componentes internos forjados, además de reducir su peso. Se eleva su cilindrada a 1,9 litros y sin recurrir a sobrealimentación nos vamos a 250 CV de potencia. Con su peso de 600 kilos, hablamos de 400 CV/tonelada de relación potencia-peso. Sólo se fabricarán 35 unidades, a un precio de 350.000 libras esterlinas antes de impuestos. Casi nadie lo distinguirá desde fuera, pero te llevarás uno de los mejores coches para verdaderos amantes de la conducción.
Fotos del VHPK de Analogue Automotive








