Cuesta mucho creer que, en estos tiempos que corren, haya tiempo – y dinero – para que una marca como Mazda siga nadando contracorriente y apostando por una tecnología que nos encanta a los que nos gustan los coches, y a todo aquel que ame la ingeniería. Una tecnología que, por otro lado, solo puede ser un quebradero de cabeza enorme para sus departamentos financieros.
Pero de nuevo surgen informaciones que nos hacen soñar, en esta ocasión desde Reino Unido, donde ya se están interpretando las declaraciones de los responsables de Mazda Motor Europe que apuntan a un regreso del motor rotativo precisamente como más nos gustaría, como motor principal de un coche y necesariamente en algún deportivo.
¿Significa esto que Mazda vaya a recuperar el motor rotativo siguiendo esta fórmula? Aún no y parece que tendremos que seguir esperando para que se produzca cualquier anuncio. Pero estas informaciones merecen como mínimo un análisis mas detallado.
Rotativo como motor principal… y no solo como extensor de autonomía
El rotativo ya regresó con el Mazda MX-30 R-EV, presentado en 2023. Pero lo hizo como, a priori, parecía tener más sentido y un mínimo encaje en la industria del automovilismo moderna, como generador: las ruedas siempre las mueve un motor eléctrico. Su sistema híbrido enchufable combina una batería de 17,8 kWh con un depósito de gasolina de 50 litros. Una aplicación ingeniosa, aunque alejada de lo que muchos aficionados imaginábamos – y sobre todo deseábamos – para su vuelta.
En declaraciones a la revista británica CAR Magazine, Moritz Oswald, responsable de planificación de producto de Mazda Motor Europe, reivindica las revoluciones, el sonido y las vibraciones del rotativo.
Los aficionados lo valoran por sus revoluciones, sonido y vibraciones; Mazda quiere que el conductor vuelva a experimentar esas sensaciones.
Motor rotativo… necesariamente integrado en un sistema híbrido
La hibridación parece la vía más probable, aunque tampoco está confirmada. Oswald plantea arrancar en eléctrico y activar después el rotativo, una posibilidad para gestionar las emisiones iniciales. La batería sería una aliada para recuperar esta mecánica.
Una batería permitiría arrancar en modo eléctrico y activar el rotativo después, ayudando a superar la fase más crítica de emisiones.
Recordemos que hace poco hemos hablado precisamente del motor rotativo y de soluciones técnicas, registradas por Mazda en una patente, que precisamente ayudarían a contener las emisiones. La patente descrita contempla dos salidas de escape: una hacia el turbo y otra para recircular gases enfriados. El objetivo sería reducir temperaturas y necesitar menos combustible para refrigerar la combustión.
Un proyecto fantástico, de difícil justificación financiera
Mazda sí ha dado pasos concretos para conservar esta tecnología. El 1 de febrero de 2024 reunió a 36 ingenieros en un equipo específico de desarrollo del rotativo. El programa anunciado abarcaba su evolución como generador, el cumplimiento normativo y los combustibles neutros en carbono.
Oswald admite que, atendiendo solo a las cifras, probablemente no seguirían adelante. Confía en el peso de los entusiastas dentro de Mazda, pero no ofrece fechas, ni confirma ningún proyecto concreto.
La existencia de muchos entusiastas dentro de Mazda aumenta las posibilidades de que el rotativo llegue a producción, aunque económicamente sea difícil de justificar.
De llegar a producirlo, el candidato más obvio para equipar un motor rotativo sin duda sería un deportivo. Mazda lleva tiempo valorando esta posibilidad y, de hecho, ya nos ha mostrado prototipos como el Iconic SP, sobre estas líneas, que anticipan la línea que podría seguir un nuevo coupé de la marca.
Pero si ya es difícil – y costoso – abordar cualquier proyecto de desarrollo de un automóvil y asegurar su viabilidad, aún más es hacerlo con un producto de nicho, como un deportivo.
Por otro lado, sabemos que Mazda está preparando la nueva generación del Mazda MX-5, de la que pronto deberíamos tener noticias. También sabemos que este Mazda debería emplear algún tipo de hibridación.
¿Sería demasiado atrevido soñar con un Mazda MX-5 con motor rotativo?











