Mazda acaba de hacer oficial un giro que resume el nuevo estado de ánimo de la industria: la marca japonesa reducirá casi a la mitad su inversión prevista en electrificación y rebaja sus ambiciones de venta de eléctricos, todo ello para poner el foco en híbridos, motores de combustión eficientes y eléctricos desarrollados junto a su socio chino. Y además, su primer eléctrico propio sobre una plataforma dedicada no llegará en 2027, sino en 2029 como pronto.
Mazda retrasa su eléctrico propio hasta 2029
El Mazda 6e eléctrico es un desarrollo conjunto con el fabricante chino Changan, igual que el CX-6e. Mazda, bastante reticente al coche eléctrico y conocida por nadar contra corriente, había previsto lanzar su primer eléctrico con plataforma propia y específica en 2027. Pero ese calendario se aplazará dos años y la producción no empezará antes de 2029.
Mazda justifica esta medida debido a tres factores: menor presión regulatoria en algunos mercados, cambios en los incentivos al coche eléctrico y una demanda menos lineal de lo previsto. La marca habla de «optimizar» el lanzamiento de su eléctrico en función de las condiciones reales del mercado, evitando forzar una inversión que todavía no ve suficientemente clara.
La decisión no implica abandonar el coche eléctrico, sino de reducir el capital comprometido y cubrir parte de esa necesidad comercial, que no se puede negar, con modelos desarrollados con su socio chino Changan. Mazda tendrá eléctricos en los mercados donde estos avanzan más rápido, pero ajustando el gasto.
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En 2022, Mazda había previsto invertir 1,5 billones de yenes en electrificación hasta 2030. Después, por el efecto de la inflación, esa cifra llegó a situarse en torno a 2 billones. La nueva cifra es mucho más baja: 1,2 billones de yenes hasta 2030. Al cambio de referencia que la propia Mazda utiliza para su previsión del año fiscal 2027 (180 yenes por euro), hablamos de unos 6.700 millones de euros.
Y si antes Mazda había previsto un escenario en el que los eléctricos representasen entre el 25% y el 40% de sus ventas globales en 2030, ahora, sin embargo, Mazda prevé que serán aproximadamente el 15% de sus ventas. La compañía lo presenta como un ejercicio de «selección y concentración».
| Plan de electrificación de Mazda | Antes | Ahora |
|---|---|---|
| Inversión contemplada hasta 2030 | 2 billones de yenes | 1,2 billones de yenes |
| Objetivo de ventas de eléctricos 2030 | 25%-40% de ventas | Alrededor del 15% |
| Primer eléctrico propio dedicado | 2027 | 2029 como pronto |
Llegar tarde puede salirle bien a Mazda, al menos por ahora
Mazda sostiene que ha corregido el rumbo antes de tener que asumir consecuencias peores. Según Masahiro Moro, consejero delegado de la compañía, la marca no ha tenido que cerrar instalaciones ni reducir plantilla precisamente porque había sido cautelosa con el despliegue del coche eléctrico propio.
La clave está en que Mazda ha tomado la decisión de hacer recortes antes de ejecutar inversiones irreversibles y de haber construido una gran estructura industrial en torno al eléctrico. Esa política ha tenido tanto defensores como detractores, pero ahora puede ser una ventaja de cara a los próximos años. Sin salir de Japón, por ejemplo, Honda ha tenido cancelar el lanzamiento de tres eléctricos cuando ya estaban casi listos, asumiendo unas pérdidas de hasta 6.000 millones de euros.
Fotos del Mazda CX-5 2026
En el contexto actual, su cautela le ha permitido conservar caja, minimizar riesgos y mantener mayor flexibilidad. Pero ojo, esta estrategia también tiene sus riesgos. Llegar tarde puede dejar a la marca con menos tecnología propia y más dependencia de terceros a medio y largo plazo.
Más híbridos con motores térmicos muy eficientes
Mazda no solo ha sido una marca lenta en electrificación, sino que ha hecho movimientos rompedores. Cuando otros fabricantes preparaban una auténtica ofensiva de modelos eléctricos, en Hiroshima lanzaban SUVs con motores diésel de seis cilindros. Siempre han hecho las cosas de manera diferente, pero ahora se trata de aplicar el sentido común: vender una tecnología u otra según sea necesario, lo que Mazda llama a esto «estrategia multi-solución».
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Y es que, aunque es un fabricante pequeño, vende coches en Japón, China, Europa, Estados Unidos, Australia y el Sudeste Asiático. Cada región lleva un ritmo y una regulación distinta -que, además, puede ser muy cambiante, caso de EE.UU.-, así que no quieren poner todos los huevos en la misma cesta.
La apuesta más fuerte pasa por los híbridos. La marca prevé lanzar tres nuevos modelos híbridos entre 2028 y 2030, además de la versión híbrida del nuevo CX-5 prevista para el próximo año. El CX-50 híbrido fabricado en Estados Unidos utiliza tecnología de Toyota, mientras que los próximos desarrollos estarán vinculados al revolucionario motor Skyactiv-Z, un cuatro cilindros de combustión muy pobre que Mazda quiere combinar con su propio sistema híbrido.
foto skyactiv más galería
El híbrido es una solución intermedia válida todavía en muchos mercados, pero sobre todo en el mercado estadounidense, la región más importante para Mazda. Allí, los híbridos están ganando fuerza y en el caso del CX-50, la variante híbrida representa entre el 35% y el 40% de sus ventas.
Un año económicamente malo, pero con previsión de rebote fuerte
Este ajuste llega después de un ejercicio complicado. Mazda cerró el año fiscal (terminado el 31 de marzo de 2026) con un beneficio operativo de 51.600 millones de yenes, un 72% menos que el año anterior. El beneficio neto cayó un 69%, hasta 35.100 millones de yenes. Las ventas globales también bajaron un 6%, hasta 1,22 millones de vehículos, con caídas en Norteamérica, Europa y China.
Norteamérica sigue siendo su región más importante. Allí entregó 582.000 coches, un 6% menos, de los cuales 395.000 se vendieron en Estados Unidos. Europa cayó también un 6%, hasta las 164.000 unidades, y China retrocedió un 4%, hasta las 71.000 matriculaciones.
La compañía espera una recuperación fuerte en el siguiente ejercicio fiscal. Mazda prevé elevar sus ventas globales a 1,32 millones de coches y casi triplicar el beneficio operativo hasta 150.000 millones de yenes. Su pilar comercial será el nuevo CX-5, del que prevén vender unas 350.000 unidades este año, entre la generación saliente y la nueva.







