En 2023, un pequeño monoplaza eléctrico tomó por sorpresa al mundo de las altas prestaciones. Aquel bestial McMurtry Spéirling, con un aspirador de efecto suelo y 1.000 CV de potencia se hizo con el récord absoluto en la subida a Goodwood con un tiempo de 39,08 segundos. Tras este récord, se dedicó a destrozar decenas de récords más por todo el mundo. Tres años después, en el Goodwood Festival of Speed se presenta su versión de producción: prestaciones de Fórmula 1 y la facilidad de uso de un Porsche 911 GT3 RS
El coche que puedes conducir por el techo ya está aquí
Aunque el Spéirling parece el mismo coche, tras tres años de evolución, el coche de calle tiene un 95% de piezas nuevas con respecto al prototipo original. Conserva sus dos motores eléctricos traseros, de 1.015 CV de potencia combinada, pero ahora el coche bebe energía de una batería de 100 kWh de capacidad, frente a la batería de 60 kWh previa. ¿Os había dicho ya que era un coche 100% eléctrico? Por desgracia, esto ha elevado el peso hasta 1.350 kg, cifrándose antes en menos de una tonelada. Pero sigue siendo un coche salvaje.
Fotos del McMurtry Spéirling PURE
Hace el 0 a 96 km/h en 1,55 segundos y ahora su velocidad punta pasa de 298 a 306 km/h. Sus ventiladores de efecto suelo succionan aire con violencia, pegando el coche al suelo y generando 2.000 kg de carga aerodinámica a 0 km/h. De hecho, el coche es capaz de pegarse al techo estando quieto, como ya ha demostrado la marca. Gracias a este truco, el coche es capaz de generar fuerzas de hasta 3 G en curva, logrando un paso por curva que dobla las leyes de la física. No era broma que sea tan efectivo en curva como un Fórmula 1.
Lo mejor de todo, es que McMurtry afirma que este coche es tan sencillo de llevar como un Porsche 911 GT3 RS, que puedes llevarte a track-days sin necesidad de tener un grupo de mecánicos a tu servicio. Una sola persona puede destrozar récords de vuelta sin ayuda externa. El interior ahora es mas refinado y elegante, tiene climatización y una pulida interfaz digital situada en el centro del volante, que sigue sin esconder que procede de un coche de carreras. Bajo el alerón trasero hay un hueco donde cabe un casco y un sistema HANS.
El sistema HANS, teniendo en cuenta las fuerzas G que genera este coche, no es un accesorio innecesario. Esta máquina no es nada asequible. Tiene un precio que arranca en 995.000 libras esterlinas (1,16 millones de euros), antes de impuestos y elementos opcionales. McMurtry afirma que ya ha vendido unas 25 unidades.
Fotos del McMurtry Spéirling PURE







