Cada vez más grandes, caros y equipados, los coches van evolucionando generación tras generación hasta el punto de que, en muchas ocasiones, las propias marcas se ven obligadas a lanzar un nuevo modelo para cubrir el hueco que deja otro al crecer y cambiar de posicionamiento dentro de la gama.
Este es exactamente el caso del Kia Sportage, al que desde ahora acompañará en Europa un SUV muy similar por concepto, pero más compacto y asequible. Se trata del Kia Seltos, un C-SUV que acaba de llegar a España con un precio de partida inferior al de su hermano mayor.
El nuevo Seltos, que aunque llega por primera vez a España es, en realidad, un coche veterano a nivel global, llega como un SUV de 4,43 metros que va a tener como rivales más directos al Toyota Corolla Cross, así como también Nissan Qashqai, un SUV, este último, que gracias a un precio contenido ha conseguido establecerse de manera afianzada en la parte alta del ranking de ventas de nuestro país.
De hecho, el Seltos arranca en España en un escalón de precio similar al modelo de Nissan. Contando con todas las promociones y descuentos, el Seltos Concept, la versión más económica, parte desde 28.030 euros, exactamente 1.500 euros menos que el Kia Sportage, ofreciendo un motor, de paso, más potente, pues el Seltos hace uso del 1.6 TGDi entregando 180 CV de potencia, mientras que el Sportage se conforma con 150 CV extraídos del mismo motor. Sin promociones, el precio al contado del Seltos Concept arranca en los 33.180 euros.
Esta línea de equipamiento, aunque sea la más económica, será más que suficiente si lo que se busca es un coche de carácter familiar y moderno pero sin demasiada carga tecnológica ni elementos superfluos, ya que la dotación de serie se antoja correcta para una versión de acceso.
Empezando por su exterior, el Seltos cuenta con barras de techo, faros principales con tecnología LED, luces diurnas LED y pilotos traseros LED. Completa su dotación con retrovisores exteriores de ajuste eléctrico y calefactables, sensor automático de luces y llantas de aleación de 16 pulgadas (pequeñas a la vista, eso sí).
Saltando a su interior, el equipamiento de confort incluye climatizador automático bizona, control de crucero, botón de arranque con llave inteligente, retrovisor interior electrocrómico, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, sistema de control de la presión de los neumáticos y una toma USB para las plazas traseras, mientras que en las plazas delanteras destaca, como es norma el Kia, el uso de un cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas y otro panel de exactamente del mismo tamaño para el sistema multimedia, todo integrado en una misma superficie curva. Obviamente, es compatible con Android Auto y Apple CarPlay (de forma inalámbrica), aunque prescinde de navegador integrado, algo que, en realidad, se suple con el propio teléfono móvil si está conectado al sistema.
Aunque de momento está disponible únicamente con el motor turbo de gasolina de 180 CV, más adelante llegará una versión que será la más apropiada para quienes buscan un coche más eficiente en términos de consumos. Estará disponible en versiones de 158 ó 174 CV en caso de optar por la tracción a las cuatro ruedas y está previsto que sus consumos se muevan en el entorno de los 5 y 6 litros según homologación. Eso sí, previsiblemente este motor también tendrá un precio superior al de gasolina, aunque aún está por confirmar










