De una firma cuya alma mater había sido responsable de modelos experimentales tan icónicos como el SEAT Ibiza Bimotor o el Ibiza Grupo B, se echaba realmente de menos ver asumir ciertos riesgos con modelos emocionales que tuvieran lazos de la competición, pero que tuvieran a su vez una marcada vocación por aprovechar la tecnología de los vehículos de calle. De esta forma, nace el CUPRA León VZ e-HYBRID Racer, una auténtica sorpresa que también hará su debut esta semana en Goodwood.
Reutilizando la decoración “Energy Flow” que también mostrará el GEN4 del equipo CUPRA KIRO este fin de semana en su estreno en las islas británicas, el León VZ e-HYBRID Racer se ha presentado como un prototipo rodante en el que se han combinado algunas de las principales características de la actual era de CUPRA.
La firma española ha insistido en que no se trata de un mero ejercicio de estilo, sino que es una forma de “descubrir una visión igualmente cautivadora del futuro de las carreras de turismos”, dejando claro que es un “anticipo directo de lo que está por venir”. Recordemos que, actualmente, no hay una competición de turismos electrificada después del paso atrás del BTCC en materia de hibridación, así como de la desaparición del E-TCR.
CUPRA fue precisamente uno de los fabricantes que más apostó por el campeonato de turismos eléctricos, por lo que ha creído que era conveniente reciclar el sistema de push-to-pass que tenía en su vehículo del E-TCR y lo ha combinado con el motor eléctrico del nuevo CUPRA Raval, el motor de combustión del León VZ y la tecnología de batería del León híbrido enchufable.
La marca ha desvelado algunas cifras sobre el CUPRA León VZ e-HYBRID Racer, anunciando una potencia de hasta 370 kW (500 CV), con una aceleración de 0 a 100 km/h en 3,8 segundos y de alcanzar una velocidad máxima de 265 km/h. Los pilotos se encargarán por su parte de sacar el máximo partido del empuje del motor de combustión de 2.0 litros (250 kW/340 CV) y del motor eléctrico trasero (120 kW/163 CV), en este caso gestionándolo con una caja de cambios secuencial de seis velocidades que se acción con un sistema de levas en el volante.
Esta fusión de elementos presenta lo que CUPRA ha bautizado como un banco de pruebas para lo que puede ser una “nueva arquitectura de coche de carreras más accesible” en un momento en el que la competición de turismos en circuitos no atraviesa su mejor momento en cuanto a popularidad. A tenor de lo leído en el comunicado oficial de CUPRA y de la necesidad de las competiciones de atraer a nuevos fabricantes involucrados, no será de extrañar que haya sobre la mesa SRO algún tipo de propuesta de este tipo.








