La industria del automóvil es, en pleno año 2026, un verdadero nudo compuesto por fabricantes y marcas que, a su vez, colaboran entre ellas para dar lugar a una manera de trabajar que, a menudo, resulta difícil de entender, y la prueba de ello puede ser un coche como el que queremos rescatar con estas líneas.
Y es que, bajo el nombre de Renault Koleos, o Renault Grand Koleos, según el mercado, la firma francesa tiene a la venta en algunas partes del mundo un coche que desde Europa miramos con recelo, igual que muchos otros, como el Renault Filante. Sin embargo, podemos decir, en cierta manera, que va a llegar a España, pero no lo hará bajo la firma de Renault.
Y es que el coche que ves en la galería de imágenes superior está basado en un modelo que sí que ha sido confirmado estos días para el mercado español: el Geely Monjaro. Sí, son exactamente el mismo coche, sólo que el modelo francés ha tenido un profundo lavado de cara para verse como debe hacerlo un Renalt en la actualidad.
Del Geely Monjaro hablamos días atrás tratando de adelantarnos a lo que va a traerse como puntos fuertes al mercado español: una calidad interior alta, buena carga tecnológica y un precio muy estudiado para ser el coche, probablemente, más agresivo de su segmento en este precio.
Sobre el Grand Koleos no hay planes de una comercialización en Europa, pues es un coche con el que Renault compite en otros mercados, como Colombia, donde está a la venta con una mecánica de tipo full-hybrid o un motor turbo de gasolina sin ningún tipo de electrificación, mientras que para muchos otros se sirve con un sistema híbrido enchufable que es, exactamente, el mismo que traserá el Geely Monjaro a España.
Se trata de un esquema diseñado alrededor de un motor de 1,5 litros de capacidad que entrega 252 CV y que homologa entre 116 y 130 kilómetros de autonomía eléctrica, dependiendo del mercado y del ciclo de homologación con el que se rijan.
En términos de diseño, que es, tal vez, lo más interesante del Grand Koleos frente al Monjaro, lo cierto es que Renault ha sabido darle forma e identidad propios de la firma francesa, aprovechando las proporciones y puntos fuertes que tiene el Monjaro, como base. Las medidas, por tanto, son prácticamente iguales, marcadas por los 4,78 metros de longitud que tiene, lo que lo enfrenta, virtualmente, a coches como el KIA Sorento, el Hyundai Santa Fe, el Jaecoo 8 o el Omoda 9, así también como al Mazda CX-60 o Volkswagen Tayron.
Su frontal, aunque parece que usan el mismo tipo de grupo óptico, cambia por completo gracias a un paragolpes rediseñado y a una parrilla cuyo entramado se compone del contorno de los rombos del logo de Renault, fundiéndose con el resto de paragolpes de manera maestra. El perfil se mantiene intacto, con la salvedad de las llantas, mientras que la trasera cambia muy poco, pero lo suficiente para hacer el juego visual efectivo. Lo más llamativo es que la matrícula pasa al paragolpes y deja lugar al logo y la denominación del modelo.
En el interior las normas son las mismas, pues sólo mediante tapizados y juegos de colores propios de Renault, especialmente en el Esprit Alpina, la sensación cambiar por completo, aunque sigue siendo esencial y estructuralmente el mismo, incluídas las tres pantallas que, por cierto, no llegarán a España en la versión europea del Monjaro, al menos eso parece.
Con todo, el Grand Koleos juega a ser el buque insignia de Renault en gran parte de Sudamérica y Asia. En Europa no cabe esperar que la marca recurra a su asociación con Geely para lanzar aquí productos basados en los del fabricante chino que, recordemos, es el mismo que tiene bajo su paraguas económico a firmas como Volvo, Polestar y Lynk & Co.










