Lo que estáis a punto de ver puede herir sensibilidades. Porque «matar» un Ferrari 599 GTB diseñado por Pininfarina – uno de los Ferrari mas bonitos del siglo XXI – para construir un coche diferente ya implica cierta gravedad. Pero es el precio a pagar para que Niels van Roij Design te fabrique un vehículo absolutamente único. Un coche sorprendente que rinde homenaje a una de las tendencias automovilísticas de diseño mas especiales del siglo XX: esos shooting brake que tanto amamos.
Pongámonos en contexto. En los años sesenta se pusieron de moda los coupés de dos puertas con carrocería «familiar». Y digo «familiar» porque es la mejor forma de entender el volumen extendido de estos coches, con su superficie acristalada y mas espacio de carga. Coches como el Volvo P1800 ES son ejemplos perfectos, y muchos de ellos provienen de la fascinación creada por Giotto Bizzarrini con el Ferrari 250 GT SWB «shooting brake», conocido como «Breadvan», y aun usado hoy en día en competiciones de clásicos.
Fotos del Ferrari «Daytona» Shooting Brake
Inspirado en el Ferrari «Breadvan», Luigi Chinetti Jr. encargó a Panther Westwinds un shooting brake basado en el Ferrari 365/4 Daytona. Este one-off del año 1972 es icónico en sí mismo, y es el coche al que Niels van Roij Design rinde homenaje con esta reinterpretación moderna. Ha sido creada con la máxima calidad y atención al detalle, sin escatimar un solo euro. Por ejemplo y sin ir mas lejos, se han usado compuestos en fibra de carbono impresos en 3D para recrear la franja naranja frontal del clásico – retroiluminada y curvada en el «moderno».
Con respecto a otras de sus creaciones, este Daytona moderno es respetuoso con el coche de partida, al menos hasta el pilar B. Es entonces donde cambia por completo, ganando una superficie acristalada única y un portón trasero con una enorme ventanilla. En la ventanilla se integran los pilotos traseros, mientras que un difusor de fibra de carbono con cuatro colas de escape subraya el conjunto. El techo es practicable en su zona trasera, exponiendo unas preciosas bisagras mecanizadas a partir de un bloque sólido de metal.
El interior cambia de forma notable. La instrumentación del 599 GTB pasa a estar montada en posición central, con múltiples componentes y piezas interiores creados a medida. Me gusta el uso de raíles metálicos mecanizados, cuero y fibra de carbono en el compartimento de carga, que se siente claramente especial. No hay cambios en su motor: retiene el 6.0 V12 de 620 CV de origen, que asociado a un cambio F1 de embrague robotizado logra un 0 a 100 km/h de 3,7 segundos. Qué pena no haber usado una versión manual.
Fotos del Ferrari «Daytona» Shooting Brake








