Volkswagen sigue inmersa en un profundo proceso de renovación y depurado en el que además de grandes ajustes industriales, también tiene cabida el volver a hacer fuerte la identidad del gigante alemán, que es el corazón del grupo al que da nombre y en el que tienen un gran peso las siglas GTI.
Por esto mismo, la marca también quiere que incluso su gama de coches eléctricos disfrute de esta denominación. Si hace semanas veíamos por primera vez las imágenes del Volkswagen ID. Polo GTI, ahora toca ver, por primera vez, a su hermano mayor, el Volkswagen ID.3 GTI.
Este nuevo modelo no sólo se convierte en el segundo coche eléctrico de Volkswagen con apellido GTI, sino también en el GTI más potente desarrollado por la marca hasta la fecha, aunque sea por un estrechísimo margen con respecto al siguiente, y en el primero que envía toda su potencia al eje trasero. Hasta ahora, todos los Volkswagen GTI habían recurrido a la tracción delantera, si tenemos en cuenta que el anterior ID.3 de corte deportivo se denominaba GTX.
El Volkswagen ID.3 GTI emplea un único motor eléctrico instalado sobre el eje posterior que desarrolla 326 CV (240 kW), la misma cifra que ofrecía el anterior ID.3 GTX Performance, al que sustituye conceptualmente dentro de la renovada gama del compacto eléctrico.
Con esta potencia supera por un solo caballo de vapor al Volkswagen Golf GTI Edition 50. Sin embargo, el modelo eléctrico necesita 5,6 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h, mientras que el Golf de gasolina completa la misma maniobra en 5,3 segundos. Como referencia, el ID. Polo GTI de 226 CV alcanza los 100 km/h en 6,8 segundos.
No se trata únicamente de un cambio de nombre. Volkswagen ha desarrollado una puesta a punto específica para el ID.3 GTI, con una calibración propia para los amortiguadores adaptativos DCC, los muelles y las barras estabilizadoras. También estrena un modo de conducción GTI que modifica la entrega de potencia, la respuesta del acelerador, la dirección y la configuración del chasis.
La batería tiene una capacidad útil de 79 kWh y permite homologar 601 kilómetros de autonomía bajo el ciclo WLTP, 177 kilómetros más que el ID. Polo GTI. En corriente continua admite cargas de hasta 183 kW y puede recuperar del 10 al 80 % de su capacidad en 29 minutos.
Estéticamente adopta una franja roja entre los faros matriciales IQ.Light LED, una parrilla inferior con estructura de panal y dos detalles rojos inspirados en los puntos de remolque de los coches de competición. También incorpora llantas Wörthersee de 20 pulgadas, retrovisores negros y el histórico color Tornado Red.
En el habitáculo aparecen unos asientos deportivos tipo baquet tapizados en rojo, negro y gris, además de un volante con marca central y un botón iluminado desde el que se activa el modo GTI. La renovación también recupera botones físicos en el volante y añade otra fila de mandos bajo la pantalla central de 12,9 pulgadas.
¿Y cual es su gran problema, ese ‘pero’ que señalábamos en el titular? Que se trata de un coche completamente eléctrico y que por ello tendrá que seguir viviendo a la sombra del mítico Volkswagen Golf GTI, cuya fórmula todavía encaja entre los aficionados a los compactos deportivos tradicionales, aunque tanto ID. Polo GTI como ID.3 GTI no aspiran, en realidad, a convencer, sino más bien a quienes buscan algo más de alma en su coche eléctrico para el día a día.
El Volkswagen ID.3 GTI llegará a Europa a principios de 2027. Su precio todavía no ha sido anunciado, aunque el anterior GTX Performance era de unos 47.000 euros.










