Parece relativamente curioso lo difícil que resulto que llegará a parrilla la undécima escudería, en este caso en la forma de Cadillac después de la fallida intentona del proyecto dirigido por Andretti, y la forma tan natural en contraste de la que se está hablando de la posible llegada de una 12ª formación, en este caso apoyada por el fabricante chino BYD. De un tiempo a esta parte han sido muchos los rumores que han relacionado a la compañía con el Gran Circo, e incluso ya se están poniendo sobre la mesa algunos nombres que pueden configurar la parte más alta de su organigrama en caso de que se confirme la llegada del equipo finalmente.
Evidentemente, Christian Horner iba a aparecer en los mentideros como una de las opciones. El británico, tras su salida de Red Bull Racing el año pasado, ha estado constantemente relacionado con la posibilidad de encabezar alguna escudería, desde poder ser el reemplazo de Adrian Newey en las tareas de dirección del equipo en Aston Martin, hasta ser el posible reemplazo de Jonathan Weathley en Audi. Incluso se dejó ver el pasado fin de semana durante el E-Prix de Mónaco, muy interesado en el nuevo Gen4 que protagonizará la Fórmula E a partir de la próxima temporada.
Sin embargo, Horner parece todavía estar esperando el mejor momento para dar el siguiente paso ante lo que parece un claro deseo por regresar al paddock del Campeonato del Mundo de Fórmula 1. Los medios internacionales han empezado a informar de la posibilidad de que el exresponsable de RBR esté ya manteniendo los primeros contactos con BYD, apuntando F1-Insider que Horner habría mantenido ya varias reuniones con la vicepresidenta de la compañía, Stella Li.
De darse, sería un proyecto mastodóntico para Horner, especialmente teniendo en cuenta que BYD es una marca que por el momento se ha mantenido bastante ajena al automovilismo internacional, sumándose al interés de un tiempo a esta parte de los fabricantes procedentes del gigante asiático por estar presentes en la competición(Great Wall, Haval y Geely en el Dakar, así como Chery o en los turismos, tanto MG como Lynk&Co). Lo que parece evidente es que la compañía está explorando nuevas formas de abrirse más allá de las fronteras chinas y ha encontrado en la opción de enrolarse en el motorsport una buena forma de tratar de unir sus lazos con los aficionados al deporte.
Es evidente que la Fórmula 1 estaría abierta a la posible llegada de un fabricante chino, algo que le abriría importantes oportunidades en un mercado gigante, en el que el propio campeonato es consciente de que hay mucho margen de ‘captación’ de nuevos aficionados. El actual pacto de la concordia sigue permitiendo que haya un máximo de 12 escuderías, por lo que, quedaría por ver cuál es la respuesta del resto de estructuras a una posible entrada y a un mayor reparto del pastel de los derechos comerciales.
La presencia de Christian Horner al frente del proyecto ayudaría sin lugar a dudas a darle credibilidad de cara a un nuevo proceso de selección, algo que tampoco es un seguro de éxito.
Vía | F1 Insider







