Tras implementarse el proceso que concede licencias para competir en la IndyCar, sin necesidad de brillar en la Indy NXT, el primer favorecido con las evaluaciones fue Josh Pierson, quien a sus 20 años solicitó el permiso especial para ascender a la principal categoría de monoplazas en los Estados Unidos. Pierson viene de culminar en el puesto once en su reciente temporada en la Indy NXT, su cuarta desde que decidió pasarse de los coches deportivos a los monoplazas. El piloto estadounidense se presentó como una gran revelación al conseguir un tercer lugar en el Campeonato Mundial de Resistencia, clase LMP2 con United Autosports, en el año 2022, cuando contaba con 16 años de edad. Pero luego trató de consolidarse y no le ha resultado tan sencillo, hasta el punto de ser el primer piloto en solicitar una excepción para estar en la IndyCar sin reunir los méritos las series de formación.
La IndyCar aprobó un sistema estricto de concesión de licencias para evitar que pilotos de pago sean elegibles por el solo hecho de tener recursos para alquilar un asiento, en este caso Pierson fue evaluado en el circuito de Indianápolis bajo la observación de varios funcionarios adscritos a la categoría, entre ellos el ex piloto Davey Hamilton, convenciendo a los presentes de que puede hacerlo bien. Con licencia en mano, se espera entonces que en los próximos días Pierson sea anunciado como piloto de A.J. Foyt Racing para 2027, conformando la alineación titular junto a Dennis Hauger, quien fue confirmado en el equipo como reemplazo de Santino Ferrucci. Por supuesto que este contrato asegura recursos para A.J Foyt Racing puesto que Pierson llegará al equipo con fondos suficientes para permanecer allí al menos durante dos temporadas.
De esta forma se tiene el primer antecedente de un piloto que llegará a la IndyCar tras aprobar el nuevo sistema para adquirir una licencia vía excepción, modelo que imita al que aplica la FIA para conceder una superlicencia a pilotos que no finalicen entre los cuatro mejores en una temporada de Fórmula 2. En todo caso, las credenciales de Pierson en la Indy NXT se sustentarían en cuatro años de experiencia, un sexto lugar en el campeonato como mejor figuración, dos poles y una victoria. Con tales números no era elegible por la vía de los méritos, pero aún así el criterio de aceptación le concederá la oportunidad de demostrar qué puede hacer con un monoplaza en la IndyCar y sobre todo en las 500 Millas de Indianápolis.
[Josh] Pierson se convirtió en elegible para la prueba. Bajo estrecha observación de la serie de funcionarios, los resultados fueron satisfactorios. Los requisitos de su desempeño, con base en criterios tales como el control del coche, el ritmo, la consistencia y la comunicación, le hacen ahora elegible para una licencia para competir en la IndyCar Series.








