A inicios de esta temporada del Campeonato IMSA SporsCar, las expectativas con respecto al nuevo Lamborghini Temerario GT3 no eran las más optimistas, tomando en cuenta las pruebas realizadas en Europa por el equipo Abt para el DTM. Pero resulta que a falta de dos fechas, Pfaff Motorsports marcha tercero en la tabla muy cerca de Paul Miller Racing y Pratt Miller Motorsports, representantes de BMW y Corvette respectivamente, y por delante de AO Racing que defiende los intereses de Porsche. Si bien las actuaciones del Temerario GT3 esta temporada han sido irregulares, en las pruebas de larga distancia ha quedado a deber, los pilotos de fábrica Andrea Caldarelli y Sandi Mitchell se las han arreglado para obtener dos victorias y un segundo lugar, situación que no esperaban, inclusive llegaron a la fecha en Virginia en el séptimo lugar de la tabla y una debacle de los líderes les permitió ascender hasta el punto de tener opción para ganar el título.
El propio Caldarelli admite que durante las 12 Horas de Sebring, evento que representó el debut del Temerario GT3 en el campeonato, se sintió muy incómodo tras advertir que el coche no se adaptaba al circuito ni a las exigencias de este tipo de prueba. Pero luego se encontró con que el personal de Pfaff Motorsports, equipo que anteriormente logró ganar el título en esta división junto a Porsche en el 2022, pudo lograr un avance significativo hasta subir al podio en segundo lugar en Detroit. Al principio creyó que tal resultado podía ser casual, pero luego llegaron las victorias en Road América y Virginia, así que no fue solamente suerte lo que ha sucedido a lo largo de la temporada. Si bien es cierto que el equipo canadiense confirmó que pausará su participación en el campeonato a partir del año que viene, desde Lamborghini Squadra Corse ahora tienen plena confianza de que encontrarán otro socio con la capacidad de mantener el empuje que les ha permitido estar en la lucha por el título.
Caldarelli añadió que en Squadra Corse no había planificación para ganar un campeonato con el Temerario GT3, los obstáculos a superar parecían muy altos para un debut, pero en la IMSA se puede avanzar mucho si se realiza un buen trabajo en equipo y más cuando disponen de un coche que no presenta problemas de fiabilidad. Admite que subestimó el potencial del coche desde el principio y después cayó en cuenta que el espíritu de Pfaff Motorsport era distinto, existía confianza en las opciones de ganar y en los últimos meses han trazado una única estrategia de ir con la mejor disposición a cada evento, eprra mantener el ritmo y el ánimo para Indianápolis y esperar que en Petit Le Mans puedan inclinar la balanza a su favor, aunque el Temerario GT3 no ha rendido en ninguna fecha de la Copa de Resistencia.
En palabras de Andrea Caldarelli:
En el comienzo de la temporada en Sebring yo ni siquiera pensé en el campeonato. Es agradable estar en la carrera por el título, pero, al mismo tiempo, nuestro enfoque principal está todavía en conseguir una mejor comprensión de la máquina. Es importante para nosotros ser capaces de adaptar ese coche a las diversas características del circuito incluyendo diferentes condiciones.
Vía Sportscar365








