Como propietario de la escudería Alpine, el Grupo Renault tiene derecho a proponer y votar ante la Comisión de la Fórmula 1 y en tal sentido, François Provost, CEO del fabricante, manifestó que se valora la idea de competir con una nueva generación de motores V8, sin embargo no se comprometen a participar en el diseño y fabricación de tales propulsores. Durante su gestión, Renault no volverá a fabricar motores para la Fórmula 1 porque no forma parte de la estrategia global que está concediendo prioridad a la recuperación económica del consorcio. La participación de Alpine a largo plazo está garantizada, pero en el actual contexto es casi imposible reactivar la división Renault Sport F1 en Viry-Châtillon, la cual fue muy exitosa durante la última era V8.
Provost apoya la iniciativa propuesta por la FIA para desplazar las actuales unidades de potencia para traer de regreso a los motores V8, a más tardar 2031, aunque Renault todavía esté apostando por la electrificación. Y es que el constructor francés está entre los líderes en ventas de coches eléctricos e híbridos, pero ello no quiere decir que están de acuerdo con la dirección que tiene la presente Fórmula 1, que está lejos de mostrar una imagen deportiva. Considera que la reintroducción de la configuración V8 debe significar el fin del turbo y de los complejos sistemas inherentes al componente eléctrico. Sería un motor más sencillo pero actualizado para cumplir con la sostenibilidad, lo que le haría más atractivo para las nuevas generaciones que observan el campeonato.
La reacción de Provost se produce casi de inmediato de las palabras pronunciadas por Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, quien pensó que Renault volvería a fabricar motores para de esta forma independizarse de Mercedes. Pero resulta que Provost está muy satisfecho con el trato recibido por el proveedor alemán, los resultados han sido muy positivos, ahora mismo marchan en la quinta posición en el Campeonato de Constructores, mientras el año pasado nunca pudieron salir del último puesto de la tabla, experimentando una pésima temporada, la última de la saga Renault E-Tech. Por tal razón le indica a la FIA que no cuente con Renault como arma política porque están satisfechos con Mercedes y la prioridad que tienen ahora es negociar la participación de Otro Capital, inversionistas que están vendiendo su paquete de acciones, el 24% de la empresa y en tal sentido Renault tiene derecho a vetar, hasta el mes de septiembre, el cambio de propiedad si advierte que el comprador no está en sintonía con los intereses del fabricante.
En palabras de François Provost:
Apoyo la evolución del V8, pero no porque pueda suponer una oportunidad para que Renault vuelva fabricar motores. Esa no es nuestra estrategia. Nunca se puede decir nunca. Sí, pero, insisto, mi única prioridad es la recuperación a corto plazo y, a partir de ahí, sentar bases sólidas para establecer una visión para el equipo, no plantear volver con un motor reluciente.
Vía Nextgen Auto







