Si hay algo por lo que destaca la actual edición del Salón del Automóvil de París, de nombre oficial Mondial de l’Auto Paris 2026, es porque los fabricantes europeos han abordado la cita dejando claro que van a recurrir a su historia para hacerse fuertes frente a los fabricantes chinos.
Si ya hemos visto en Diariomotor al Citroën 2CV conceptual y al Peugeot e-T16 Concept, que es una reinterpretación eléctrica del 205 T16, ahora toca conocer otro nombre recuperado del pasado: el Alpine A310. Aunque, en este caso, el modelo, el A310 VISION, sea un trabajo de diseño independiente sin un futuro modelo de producción anunciado.
No obstante, la comparación del titular, con el Porsche 911, es inevitable y sirve aquí para explicar su planteamiento: estamos ante un deportivo de silueta baja, ancha y con una carrocería propia, que en su parte más ancha se va hasta más de dos metros de ancho, recuperando, de paso, las formas de un coupé histórico.
La referencia de este proyecto es el A310, y no la transformación de un Renault 5 en una versión de altas prestaciones, como fue el segundo modelo de la marca, el Alpine A290, después del querido A110.
El momento elegido tiene, además, una explicación. Este año se cumplen 55 años del A310 de cuatro cilindros y 50 años del A310 V6, dos etapas del mismo modelo que los diseñadores han querido reunir en una propuesta. De las primeras versiones toma la pureza de sus líneas geométricas; de las posteriores, las aletas ensanchadas y una presencia más musculosa.
Para ello, el equipo trabajó con un A310 situado en el propio estudio, observando sus volúmenes y realizando bocetos a mano. La intención era imaginar cómo podría haberse diseñado aquel coche con los materiales y recursos actuales, conservando sus referencias sin reproducirlo literalmente. Es decir, ser tan fieles al modelo original como fue la propia marca a la hora de resucitar el A110.
| Dimensión | Alpine A310 VISION |
|---|---|
| Longitud | 4,55 m |
| Anchura máxima, en la zona trasera | 2,03 m |
| Altura | 1,18 m |
| Distancia entre ejes | 2,45 m |
Estas proporciones se apoyan en la nueva plataforma APP, cuyas posibilidades Alpine ha utilizado para explorar distintos volúmenes y formas. La marca destaca que esta arquitectura combina el desarrollo de deportivos con modularidad práctica, aunque la información del prototipo se concentra en su apariencia.
La carrocería de aluminio se combina con una sección inferior negra de formas orgánicas inspiradas en la Fórmula 1. Sobre ella aparece un habitáculo con forma de burbuja semitransparente, mientras que las llantas incorporan un motivo triangular en forma de «A», una referencia tanto a Alpine como a las ruedas metálicas de los primeros A310.
En el frontal encontramos unos faros integrados con un efecto denominado «pop-down», escamoteables, además de un conducto en forma de «S-duct» en el capó, que juega con el volumen que genera el puente transversal para situar, bajo este, un canal de aire con funciones aerodinámicas. Otro elemento, bautizado como «Y zero», recorre el coche y crea un punto de fuga visual hacia la parte trasera.
Precisamente allí aparecen algunos de sus detalles más particulares: un alerón dividido en dos partes, con transparencias que evocan el hielo y las montañas, y unos pilotos con forma de cuchilla que también desempeñan una función aerodinámica para generar carga.
El interior queda sugerido a través de la burbuja. Alpine habla de asientos de formas orgánicas, colores intensos y una composición de bloques de color, además de mandos físicos inspirados en los equipos de alta fidelidad.
La presentación en París de un coche así trae de vuelta, por tanto, a los aficionados la ilusión de un nuevo deportivo europeo que, al igual que el A110, se basa en su propia identidad para forjar su personalidad siendo, sin embargo, 100 % eléctrico, al menos aparentemente, ya que Alpine no habla de un tren de potencia en particular, ni de esquemas ni de potencias, pero la ausencia de entradas de aire, salidas de escape y demás elementos, lo denotan.
En esta forma de concepto, por tanto, se plantea como 100 % eléctrico, aunque la marca diga que al estar basado en la plataforma APP le permita desarrollar deportivos modulares y prácticos. Esto me lleva a plantear la eterna pregunta, que cada vez aflora más en estos últimos años, dado el rumbo del mercado… ¿Quiere el público deportivos eléctricos?











