Lo tenía prácticamente todo en contra, o eso creían algunos. Un diseño que ha dividido a los aficionados, un sistema de propulsión que rompe con la tradición de Maranello y un precio de partida de 550.000 euros. Pero el primer Ferrari eléctrico ya habría alcanzado el objetivo de ventas previsto para todo 2026, según publica Financial Times.
El Ferrari Luce necesitó apenas dos meses para conseguirlo. La compañía no ha publicado la cifra oficial, aunque personas conocedoras de sus planes aseguran que pretendía colocar algo menos de 500 unidades durante este ejercicio. La demanda procedente de China habría resultado decisiva.
La polémica vende
Presentado en mayo, el Luce rompió con casi todo lo que muchos clientes esperaban de un Ferrari. Es el primer eléctrico de la compañía y su controvertida imagen fue desarrollada con la participación de Jony Ive, antiguo responsable de diseño de Apple.
Las críticas no se hicieron esperar. En las redes sociales se compararon algunos de sus rasgos con los de modelos generalistas mucho más baratos, mientras que Luca Cordero di Montezemolo, expresidente de Ferrari, llegó a pedir que el coche fuera despojado del emblemático caballo rampante.
La controversia también alcanzó a los inversores: las acciones de Ferrari cayeron más de un 8% durante la primera sesión posterior a la presentación. Pese a ello, el Luce habría alcanzado a comienzos de julio su objetivo anual de algo menos de 500 unidades, aunque Ferrari no ha confirmado ni esa cifra ni el número de entregas realizadas.
Ferrari busca nuevos clientes
Ferrari quiere atraer a una nueva generación de compradores adinerados que ya utiliza coches eléctricos y que concede tanta importancia a la tecnología como al sonido de un motor. China sería otro de sus objetivos, pero también los empresarios de las tecnológicas de Estados Unidos. Silicon Valley y la nueva riqueza generada alrededor de las compañías de inteligencia artificial representan un vivero de posibles clientes para Maranello.
Según estas informaciones, Ferrari no pretende convertir por la fuerza a quienes siguen prefiriendo la gasolina. La marca habría pedido expresamente a sus concesionarios que no presionen a los propietarios tradicionales para pasarse al eléctrico.
Exclusividad antes que volumen
Ferrari aspira a vender alrededor de 2.500 unidades hasta 2030, unas 600 por año. El Luce representaría así aproximadamente el 5% de las ventas anuales de la compañía, manteniéndose como una alternativa minoritaria dentro de su catálogo.
Maranello no necesita fabricar miles de eléctricos para rentabilizar su inversión; le basta con producir pocos y venderlos muy caros. Benedetto Vigna, consejero delegado de Ferrari, sostiene que estos volúmenes reducidos permitirán proteger el extraordinario margen operativo de la empresa, cercano al 30%.
La primera unidad servirá para demostrar hasta dónde puede llegar esa exclusividad. Ferrari la subastará con fines benéficos durante la Monterey Car Week de agosto y Sotheby’s espera que supere los 1,1 millones de dólares. El Luce podrá ser el Ferrari más discutido del año, pero también está demostrando que la polémica no impide que los compradores hagan cola.










