Desde que China es una superpotencia en términos automovilísticos, han tratado de batir todo tipo de récords. Es una forma legítima de justificar ante sus potenciales clientes su buen hacer, igual que pueden serlo sus garantías de fábrica o sus redes comerciales. En esta ocasión ha sido Yangwang, la marca de lujo de BYD, la que ha batido el récord de velocidad para vehículos de producción. Un récord con muchos matices que quiero analizar en detalle, además de reconocer la proeza técnica que supone.
Así se ha fraguado el récord de 503,17 km/h del Yangwang U9X
Que un coche alcance velocidades absurdamente rápidas depende de varios factores. El primero es una potencia muy elevada, que en el caso del Yangwang U9 Xtreme es de nada menos que 3.019 CV. Esta gigantesca cifra de potencia se consigue con un motor eléctrico por rueda, con 755 CV de potencia unitaria. Aunque es un coche que se queda a 20 kilos de las 2,5 toneladas, logra presumir de 1.217 CV/tonelada. Además de una potencia alta, necesita ser capaz de vencer una resistencia aerodinámica que crece de forma exponencial con la velocidad.
Fotos del récord del Yangwang U9X
En plata, necesita cortar el viento, y no pelearse con él. Por ello, el Yangwang U9X prescinde del alerón de sus versiones de acceso – si es que se puede llamar «de acceso» a un coche de 1.287 CV – y lo reemplaza por una aleta central que le da estabilidad longitudinal. Por último, el coche necesita no autodestruirse, y que ninguno de sus componentes falle ante semejante esfuerzo técnico. Es el caso de su batería Blade, capaz de soportar potencias de descarga de 1.800 kW, capaz de descargarse por completo en solo dos minutos.
Otro componente clave son los neumáticos, unos semi-slicks diseñados específicamente por Giti Tire para este récord y un uso exigente en circuito. La suspensión activa DiSus-X del U9X, con amortiguadores capaces de ejercer fuerzas puntuales de hasta 50 kW, además de compensar cabeceos y balanceos en sólo 120 milisegundos han tenido mucho que ver en este récord. Por último, necesitamos la valentía de Marc Basseng. Este piloto ya había logrado establecer un récord de 496,22 km/h a bordo del Yangwang U9X hace algo más de un año.
Estos 496 km/h son una progresión que comienza en 2024, con 309 km/h en el aeropuerto de Wuhan (China). ATP Papenburg (Alemania) fue el siguiente paso, y tiene mérito que el récord absoluto se haya logrado en un tramo recto cerrado al tráfico de la autopista Sheikh Khalifa Bin Zayed (E11), en Abu Dhabi. En todo momento el coche parece haberse mantenido estable, y a tenor de la velocidad con la que llegó a 503,17 km/h, podríamos incluso esperar velocidades superiores. Paraos por un momento a pensar la salvajada que es esa cifra.
En cualquier caso, conviene matizar el récord. Está certificado por Guinness y la FIA, pero se ha alcanzado en una sola dirección, con un vehículo eléctrico de producción. El récord se ha alcanzado en una sola dirección, con un vehículo eléctrico de producción. El récord supera el intento previo de Yangwang, que ya había a su vez superado los 490,48 km/h establecidos por el Bugatti Chiron Super Sport 300+ del año 2019. Este récord de Bugatti también se había efectuado en una sola dirección. Hasta entonces, la forma más habitual de certificar estos récords era midiéndolos en un trayecto de ida y vuelta, haciendo la media.
De esta forma se compensan diferencias topográficas y meteorológicas, además de exigir a la máquina un esfuerzo extra. Si hablamos de récords en vehículos de calle en un recorrido de ida y vuelta, los 455,30 km/h establecidos por el SSC Tuatara en 2021, en Florida (EE.UU.).
Fotos del récord del Yangwang U9X






