Cuando un fabricante ya tiene todos los segmentos posibles del mercado cubiertos, la única manera de seguir creciendo es empezar a buscar el máximo beneficio posible por cada unidad comercializada, ante lo que hay una pequeña parcela del mismo que aporta enormes beneficios a pesar de su bajo volumen: la de los coches de lujo.
Hasta ahora marcas como Rolls-Royce, Bentley o Mercedes-Maybach han sido las más representativas de esta pequeña pero ostentosa esquina del mercado, dejando de lado los deportivos como Ferrari y Lamborghini, pero parece que ahora Toyota también quiere plantearse como un actor habitual a nivel global con su gama Century, en la que el Century SUV tiene el mayor potencial comercial.
Y es que Toyota estudia ampliar la comercialización internacional de Century, una marca independiente situada por encima de Lexus. Su SUV, presentado en 2023 y fabricado en Tahara, es uno de los protagonistas de esa expansión.
El Century SUV mide 5.205 mm de largo, 1.990 mm de ancho y 1.805 mm de alto, con una distancia entre ejes de 2.950 mm. Su peso declarado es de 2.570 kg y, a pesar de sus dimensiones, el habitáculo está configurado para cuatro ocupantes.
Las plazas traseras cuentan con asientos completamente reclinables, concebidos tanto para descansar como para trabajar durante los desplazamientos. Las puertas posteriores abren hasta 75 grados y el acceso se facilita mediante estribos eléctricos que se despliegan automáticamente y asideros situados en los pilares C.
Toyota también separa el maletero del habitáculo mediante una estructura que contribuye a mejorar la rigidez torsional. Entre ambas zonas incorpora vidrio laminado transparente con propiedades de reducción del ruido, una solución destinada a limitar los sonidos que llegan desde la zona de carga.
Por fuera, las formas horizontales y verticales, el emblema grabado del fénix y los cuatro elementos de sus faros y pilotos definen su imagen. El acabado de la pintura incluye un pulido para conseguir un efecto espejo, con intervención de artesanos especializados.
Un V6 híbrido enchufable de 3,5 litros
En la parte mecánica, el Century SUV emplea un sistema híbrido enchufable con motor V6 de 3,5 litros. Toyota lo plantea para circular como eléctrico en los desplazamientos cotidianos y funcionar como híbrido en los viajes largos, aunque la información facilitada no concreta potencia, batería, autonomía eléctrica ni consumo.
Su desarrollo también contempla que sea el propietario quien conduzca. Para facilitar las maniobras incorpora dirección a las cuatro ruedas, denominada Dynamic Rear Steering. A ello suma el modo Rear Comfort, que incluye asistencia al control de la frenada para reducir las sacudidas al detenerse y mejorar el confort de los pasajeros traseros.
En Japón, su precio parte de unos 151.300 euros al cambio, y Toyota ofrece posibilidades de personalización adaptadas a cada cliente. El volumen base previsto para ese mercado en su presentación era de 30 unidades mensuales.
El SUV ya se vende en China y se exporta en pequeños volúmenes a otros países de Asia y Oriente Medio. Su reciente presencia en Detroit, donde Akio Toyoda acudió con uno el pasado 23 de septiembre, apuntala esa idea de empezar a enseñarlo internacionalmente para que el proyecto empiece a ganar peso. Hiroki Nakajima, responsable de tecnología de Toyota, lo describió como un modelo global y explicó que buscaban recabar opiniones de la industria.
Esta denominación Century lleva desde los años sesenta vinculada a la familia imperial japonesa, primeros ministros y dirigentes empresariales. Durante décadas identificó una berlina de representación para viajar con chófer. En 2023 llegó el SUV y, en octubre de 2025, Toyota mostró un prototipo coupé en el Japan Mobility Show de Tokio. Ahora quiere llevar ese legado japonés al mercado internacional.











