
Europa ama y odia a los eléctricos chinos, pero su competencia inmediata recorre más de 100 km sin gastar gota de gasolina y se fabricará en Europa
Las marcas procedentes de China siguen ganando cuota de mercado y aumentando su presencia a un ritmo que preocupa a la Unión Europea. Bruselas endurece su postura frente a unas importaciones que considera una amenaza para la industria local, con un paquete de aranceles que muy pronto podrían ampliarse más allá de los eléctricos. De entre todos los fabricantes de China destaca sobre todos los demás, y sin lugar a dudas, el proyecto de BYD








