Como suele ocurrir con los fabricantes chinos, ha sido un proyecto que no ha hecho demasiado ruido, sin embargo, sus últimos movimientos en materia de fichajes demuestran que pretenden hacer grandes cosas con un único objetivo: ganar el Rally Dakar. Great Wall ya no es un fabricante desconocido en el mundo de la competición, ni mucho menos en el rally-raid más famoso del planeta, donde incluso ya sabe lo que es ganar una etapa absoluta en coches y lo que es liderar la clasificación general.
Corría el año 2014 cuando Carlos Sousa consiguió la victoria en la primera etapa entre Rosario y San Luis al volante del Great Wall Haval. Un coche chino ganando una jornada del Rally Dakar. Evidentemente, la industria china ha crecido ampliamente en la última década, y además de su presencia en turismo con Lynk&Co y GEELY, además de su interés ahora por tener presencia en el Campeonato del Mundo de Fórmula 1 y en el WRC, parece que el siguiente objetivo será el de ir en serio a por la victoria en el Dakar.
Lejos de asociarse a un equipo de competición con experiencia y optar por construir un prototipo con la silueta de uno de sus modelos para participar dentro de la categoría T1+, Great Wall Motors parece haber puesto sus miras en la categoría T2, donde actualmente compiten tanto Toyota como Defender, ganadores de la última edición del Rally Dakar y con un equipo conformado por Monsieur Dakar, Stéphane Peterhansel, Sara Price y Rokas Baciuska. Ahora la apuesta del fabricante chino va incluso más allá.
Después del anuncio hace unos días de la contratación del ganador del Rally Dakar y del Campeonato del Mundo entre los Challenger, Nicolás Cavigliasso, que conforma tándem junto a su mujer, la copiloto Valentina Pertegarini, también se confirmó en la sede de la compañía en Baoding la presencia en la estructura de los pilotos españoles, Pau Navarro junto a Jan Rosa y Gerard Farrés con Bruno Jacomy y la italiana Rebecca Bussi Sergio Lafuente a la derecha. Se presentaba de esta forma la gran oportunidad para todos ellos de saltar no sólo a la categoría de coches, sino de hacerlo también a una máquina oficial.
Por el momento no se han detallado demasiado sobre los coches que emplearán, pero tal y como se ha podido ver en las informaciones transmitidas por los propios pilotos en redes sociales, todo parece pivotar en torno a los GWM Tank 500 y especialmente el 700 Hi4T, un SUV híbrido con motor térmico V6 de 3.0 litros y turbo. Por el momento, el viaje de las cuatro parejas competidoras a China tiene como próximo paso el competir en el Rally Taklimakan, un evento de estilo Maratón que se desarrollará en la región china de Xinjian entre los días del 16 de mayo al 3 de junio, con 15 etapas competitivas y unos 8.000 kilómetros de recorrido.
Todo parece apuntar a que puede ser una oportunidad perfecta a medio plazo ya que Great Wall Motor no ha descartado tener un programa internacional en el futuro dentro de la clase T1. Por el momento, parece que el plan será el de competir en el Rally Internacional Taklimakan, antes de tener presencia en otros eventos como la Baja 1000 y el Rally de Marruecos con el objetivo de estar lo más preparados posibles para estar presentes en el Rally Dakar 2027 peleando en la categoría Stock.





