Porsche AG prosigue su reestructuración corporativa, con una propuesta de recorte de personal de hasta 5000 empleos para 2035, y ante la duda que las inversiones para la división deportiva se recorte hasta poner en riesgo la continuidad de los programas de fábrica, Thomas Laudenbach, CEO de Porsche Motorsport, confirmó que el fabricante seguirá comprometido con la clase GTP del Campeonato IMSA SportsCar como su estandarte, con dos prototipos 963 con apoyo oficial operados por Team Penske tal como estaba previsto cuando decidieron involucrarse en las carreras de resistencia con una plataforma LMDh. Declaró que los cambios en las altas esferas no tendrán impacto en el área deportiva porque los presupuestos y la planificación fueron puntos aprobados en medio de la contingencia. Por lo tanto, no habrá ningún cambio y ni siquiera existe alguna incertidumbre acerca de la continuidad en la categoría estadounidense, a pesar de que Porsche no se ha presentado este año como una fuerza dominante.
Esta temporada, Porsche Penske Motorsport inició por todo lo alto ganando en las 24 Horas de Daytona y las 12 Horas de Sebring, todo parecía bajo control para dominar la clase GTP. Sin embargo, el calendario fue transcurriendo y se perdió toda la ventaja hasta el punto de que el campeonato ahora luce muy lejos para el equipo oficial de los alemanes. Este desempeño bien pudiera justificar cambios en la dirección del programa, pero Laudenbach desestimó cualquier modificación en la agenda establecida e inclusive señaló que se van a concentrar en la IMSA porque no está previsto retornar al Campeonato Mundial de Resistencia hasta obtener mayor información sobre el reglamento técnico de 2030. En tal sentido, comunicó que Porsche sigue asistiendo a las reuniones técnicas porque tienen el coche y la estructura para competir, además han seguido desarrollando el coche según la normativa Evo Joker, aunque no estén inscritos en el WEC.
Hasta este punto todo está claro, pero más allá de 2027 e inclusive luego de 2030 el panorama es muy incierto puesto que en Porsche Motorsport están lejos de comprometerse a fabricar un prototipo de siguiente generación. Ciertamente Laudenbach y sus ingenieros están al tanto de las reuniones técnicas y tienen voto para aprobar el nuevo reglamento, pero el tiempo se agota para decidir el rumbo que tomará el fabricante con el 963, uno de los mejores coches concebidos a partir de la plataforma LMDh. De esperar volver a las 24 Horas de Le Mans no hay ninguna seguridad y más cuando los recientes resultados no indican un nivel de éxito como para considerar regresar al clásico de la resistencia en un futuro cercano. Añadió que dos victorias en la temporada, por muy importantes que sean, no son suficientes para Porsche y por ello deberán indagar internamente para tomar medidas y corregir el rumbo porque no ganar es un tema y no ser competitivos es otro muy distinto.
En palabras de Thomas Laudenbach
Todavía el coche evoluciona, pero, hasta ahora, no hay ningún cambio respecto a nuestras decisiones. Esto no quiere decir que no hablamos. Eso no significa que nosotros no busquemos también más presupuestos y todo lo demás. Pero la decisión aún está allí [estaremos el próximo año en la IMSA].








