El BAW 212 se ha convertido en una de las sorpresas del mercado español. Comercializado en nuestro país bajo la denominación Yudo 6, este todoterreno consiguió matricular 142 unidades durante la primera mitad de 2026, superando ampliamente a modelos como el Ford Bronco, el INEOS Grenadier o el Jeep Wrangler.
Hasta ahora nos habíamos centrado principalmente en el Adventurer diésel, que cuesta menos de 40.000 euros y combina un motor de 165 CV con un consumo homologado de 7,6 l/100 km. Sin embargo, existe otra versión que lleva su planteamiento todoterreno bastante más lejos. Se llama Navigator y, aunque no tiene más potencia que el Adventurer de gasolina, sí incorpora una preparación 4×4 mucho más completa.
El Navigator parte de la misma base mecánica: un motor 2.0 turbo de gasolina con 217 CV y 380 Nm, según las fichas técnicas españolas, unido a un cambio automático de ocho relaciones. Tampoco hay diferencias en su sistema de tracción, compuesto por propulsión trasera, tracción 4×4 conectable y reductora. Los dos disponen de bloqueo del diferencial trasero de serie, pueden remolcar hasta 2.500 kg y homologan un consumo medio de 11 l/100 km. Por tanto, los 6.000 euros que separan sus precios no compran más potencia, sino una transformación destinada a mejorar sus posibilidades fuera del asfalto.
El Navigator incorpora de serie el bloqueo del diferencial delantero, que es opcional en el Adventurer, así como amortiguadores de nitrógeno y un snorkel para mejorar la respiración del motor en condiciones complicadas. También sustituye los neumáticos de carretera en medida 265/70 R17 por unos neumáticos todoterreno con medidas de 285/70 R17, más grandes y apropiados para circular por terrenos complicados.
Estos cambios modifican tanto sus dimensiones como sus cotas. El Navigator mide 4,75 metros de longitud, 1,95 metros de anchura y prácticamente dos metros de altura. Esto supone 44 mm más de largo, 50 mm más de ancho y 63 mm más de alto que el Adventurer. La distancia entre ejes permanece en 2,86 metros, mientras que la anchura de vías aumenta de 1.598 a 1.640 mm.
La distancia libre al suelo también pasa de 235 a 256 mm. El ángulo de ataque mejora de 40 a 43 grados, el ventral crece de 23,6 a 28,1 grados y el de salida aumenta de 36 a 39 grados. Para acabar, su capacidad de vadeo alcanza los 910 mm, frente a los ya considerables 850 mm del Adventurer.
El resultado es un BAW 212 más capaz, pero también bastante más radical a simple vista. El Navigator tiene un frontal específico, pasos de rueda más prominentes y diferentes accesorios todoterreno. Además, puede elegirse con una combinación de carrocería azul y techo blanco exclusiva de esta versión. La documentación española habla de múltiples accesorios “all-road”, aunque no confirma expresamente que sus paragolpes sean metálicos.
Donde no existe un salto importante es dentro del habitáculo. Tanto el Adventurer como el Navigator incluyen una instrumentación digital de 10,25 pulgadas, pantalla multimedia central de 12,3 pulgadas, climatización automática y cámaras de 360 grados con una función que permite visualizar el terreno situado debajo del coche.
Los dos también cuentan con carga inalámbrica de 50 W, asientos delanteros eléctricos, calefacción, función de masaje para el conductor y techo solar, así que el sobreprecio del Navigator se concentra casi por completo en su imagen exterior y en sus capacidades todoterreno.
Su precio oficial anunciado es de 45.300 euros con IVA, exactamente 6.000 euros más que los 39.300 euros del Adventurer de gasolina. No obstante, algunos concesionarios ofrecen actualmente el Navigator por 49.990 euros al contado, por lo que la tarifa concreta puede variar dependiendo del distribuidor y de las condiciones comerciales aplicadas.
El BAW 212, o Yudo 6, Navigator cuesta oficialmente solo 1.500 euros más, pero ofrece 217 CV en lugar de 165 CV y añade el bloqueo delantero, los amortiguadores de nitrógeno, el snorkel, los neumáticos AT y unas cotas mejores. A cambio y, a peor, su motor de gasolina homologa 11 l/100 km, exactamente 3,4 litros más que el diésel cada 100 kilómetros. Por tanto, el Adventurer diésel continúa siendo la opción más lógica para viajar, remolcar y acumular kilómetros, mientras que el Navigator justifica su pequeño sobreprecio para quien realmente vaya a aprovechar su preparación 4×4 o, sencillamente, busque la versión de aspecto más radical del todoterreno más barato de España.
Con todo lo anterior, para acabar, no es de extrañar que esté resultando la opción más indicada para quienes no pueden o no quieren desembolsar los 70.000 euros, prácticamente que cuestan otros todoterrenos como los Toyota Land Cruiser o Ford Bronco, por no mencionar al Land Rover Defender.











