Poco a poco se van produciendo esas llegadas de coches de tipo todoterreno procedentes de China que tanto tiempo llevamos esperando, pues igual que ha hecho China en el escenario de los coches económicos, está previsto que revolucionen también el segmento del 4×4.
El todoterreno cuyas imágenes acompañan estas líneas y que dan forma a la galería de fotos inferior es el Denza Bao 5, el todoterreno de la firma de lujo de BYD. Para entendernos, es como si Lexus hubiera tomado la tecnología de Toyota para sacar un 4×4 basado en el Land Cruiser, pero en este caso es Denza la que ha tomado la tecnología de BYD para plantar en Europa un todoterreno que no tiene nada de convencional.
En Diariomotor acabamos de mantener una pequeña toma de contacto con el Bao 5. Ha sido nuestro compañero Mario el afortunado de poder ponerse a los mandos de este 4×4 para certificar que es un vehículo de una gran calidad interior, silencioso incluso a altas velocidades, y que, como era previsible, se siente tan pesado como cómodo. Para emitir un veredicto sobre su comportamiento 4×4, tendremos que esperar a la pertinente prueba en nuestro circuito 4×4 de Raidaventura, en Ocaña.
Y es que no es para menos que haya tantas ganas de ver cómo se comporta el Bao 5 en una prueba que de verdad lo ponga contra las cuerdas, porque el despliegue de medios lo pone, sin duda ninguna y al menos sobre el papel, entre los mejores todoterreno del mercado. Por medidas, estamos ante un coche comparable a un Toyota Land Cruiser o un Land Rover Defender. Son 4,89 metros de longitud en el Elegance y 4,92 en el Ultimate, con 1,97 metros de anchura y 2,80 de batalla. Su maletero ofrece 475 litros y puede remolcar hasta 2.500 kg.
Un híbrido enchufable con chasis de largueros
La base es un chasis de largueros y travesaños, con suspensión independiente en ambos ejes y una batería Blade de 31,8 kWh integrada en la estructura mediante tecnología Cell-to-Chassis.
Sobre ella trabaja el sistema que BYD denomina DMO, de las siglas Dual Mode Off-road, que combina un 1,5 turbo de gasolina de 150 CV con dos motores eléctricos: uno delantero de 200 kW (272 CV) y otro trasero de 285 kW (387 CV), logrando con ello la tracción total sin un eje de transmisión tradicional. Conjuntamente entrega 544 CV y 760 Nm, suficientes para alcanzar los 100 km/h en 4,8 segundos en el Elegance y 5,0 en el Ultimate.
Denza anuncia 90 km eléctricos y 835 km conjuntos, sin precisar el ciclo de homologación en la información facilitada. Admite cargas de 11 kW en alterna y 100 kW en continua, además de alimentar dispositivos externos mediante V2L de hasta 6 kW.
Para salir del asfalto dispone de tres bloqueos electrónicos de diferencial y hasta 16 modos de conducción. El Ultimate añade la suspensión hidráulica DiSus-P, que permite variar la altura hasta 140 mm y alcanzar 310 mm libres al suelo, con ángulos de entrada y salida de 39 y 34 grados.
Ya está a la venta en España con estos precios:
| Acabado | Precio desde |
|---|---|
| Elegance | 76.290 € |
| Ultimate | 86.420 € |
No se trata de una ganga, ni mucho menos, pero por posición en el mercado la versión Elegance se sitúa justo entre los dos acabados del Toyota Land Cruiser en España, a 10.000 euros de cada una, siendo ya de partida un modelo mucho más equipado que la versión más económica del japonés. Ambos acabados incluyen asientos delanteros con masaje, calefacción y ventilación, pantalla central de 15,6 pulgadas y cámara de 360°. El Ultimate añade cuero Nappa y ventilación trasera, además de la dotación extra en cuanto a capacidades detallada antes.
El Land Rover Defender tiene un problema
Con todo lo anterior, está por ver cómo afecta la llegada del Bao 5 a dos verdaderos iconos del 4×4 como son el Land Rover Defender y el Toyota Land Cruiser, que además son los dos modelos que mayores ventas acaparan del segmento.
Es cierto que por matriculaciones no estamos hablando de una categoría determinante en términos de volumen para cada fabricante, pero sí es cierto que se trata de una importantísima palanca de marketing que puede tener un efecto dominó muy positivo en la percepción de la marca por parte del público.









