Que un Range Rover tenga que venderse a mitad de precio habría parecido impensable hace apenas unos años. Sin embargo, eso es exactamente lo que está ocurriendo en China. Algunos concesionarios están aplicando descuentos superiores al 50% sobre ciertos modelos de Land Rover para intentar dar salida a un stock cada vez más difícil de vender en un mercado que está cambiando a toda velocidad.
Un Range Rover a mejor precio que el Xiaomi
El Range Rover Evoque fue, durante años, uno de los SUV premium más deseados del mercado chino. Pero hoy en día se ha convertido en el ejemplo perfecto de hasta qué punto ha cambiado la industria automovilística en el mayor mercado del mundo.
El Range Rover Evoque L se está anunciando por 179.800 yuanes, unos 23.100 euros al cambio. La cifra impresiona por sí sola, pero impresiona todavía más cuando se compara con su precio de tarifa normal de 429.800 yuanes, alrededor de 55.200 euros. Es decir, un descuento cercano al 60% para un SUV premium de una de las marcas más aspiracionales del mundo.
Con el descuento, estamos hablando de un precio inferior al SUV de Xiaomi, el YU7, algo que hubiera parecido absolutamente impensable si nos lo hubieran dicho hace apenas 3 o 4 años.
El Evoque es el síntoma de un problema mucho mayor
La magnitud de los descuentos resulta llamativa precisamente porque hablamos de una de las marcas más deseadas hace unos años. El ciudadano chino al que le estaba yendo bien económicamente pensaba en un Range Rover. China ha sido durante años una mina de oro para fabricantes premium europeos como Land Rover, BMW, Mercedes o Porsche: los clientes chinos estaban dispuestos a pagar cantidades muy importantes por vehículos occidentales de lujo y, además de volumen, dejaban buenos márgenes.
El problema ahora no es de Land Rover, es mucho mayor: los coches sin electrificación están perdiendo valor a toda velocidad en el mayor mercado automovilístico del planeta. El caso del Evoque L no es una anécdota aislada, y los descuentos en coches de gasolina se han disparado en China entre enero y mayo de 2026.
La Asociación China de Turismos calcula que el descuento medio de los coches de gasolina ha sido de 33.000 yuanes, unos 4.200 euros, casi el doble que un año antes. En el mercado de ocasión, el precio medio de los coches térmicos usados cayó cerca de un 19% el pasado mes de mayo.
El mercado ha cambiado para siempre: China ya no compra lujo europeo
Todos los fabricantes occidentales están sufriendo de manera muy importante en China. El gigante asiático ya no es la máquina de hacer dinero que era hace tan solo unos años.
El cliente chino se ha acostumbrado a coches eléctricos e híbridos enchufables de marcas nacionales propias, con mucha tecnología, pantallas enormes, software avanzado -en muchos casos, integrado con otros dispositivos de su día a día-, buenas prestaciones y precios de risa. Un SUV europeo de gasolina ha perdido buena parte de su atractivo.
El dilema brutal para los fabricantes globales
El caso de Land Rover resume bastante bien el lío en el que están metidos los fabricantes tradicionales. En China el problema es tener coches de gasolina en un mercado que se está electrificando a toda velocidad. Y al mismo tiempo, en Estados Unidos, JLR está adaptando su plataforma eléctrica EMA para permitir versiones híbridas, porque la demanda de eléctricos no crece al ritmo esperado.
Si apuestan fuerte por el coche eléctrico, puede salirles muy mal la jugada en Estados Unidos, su mercado más grande (alrededor del 30% de sus ventas) y, antes de los aranceles, también el más rentable. Y si apuestan por mantener todoterrenos de gasolina, pueden acabar desapareciendo del mapa en China.
Que una marca premium tire precios y acabe en territorio de una generalista es peligroso para el posicionamiento y la imagen de la marca. En este caso es Land Rover, pero la situación del mercado es horrible para casi todas. Porsche, por ejemplo, tenía en China su mercado más importante. Sin embargo, lleva varios años de caída constante, y en 2025 vendió un 55% menos coches que en 2022.
Mercedes-Benz todavía conserva una posición fuerte y un volumen importante en China, aunque la tendencia también es claramente negativa. El año pasado vendió 575.000 coches en China, una caída del 24% respecto al año 2022. Su mayor rival, BMW, tocó techo en 2023, cuando todavía logró crecer en China. Sin embargo, a partir de 2024 la situación cambió y la marca perdió más de 110.000 ventas en 2024 y otras casi 90.000 en 2025. En apenas dos años han desaparecido cerca de 200.000 matriculaciones anuales.
Galería Range Rover Evoque
Vía Bloomberg










