Ha sido uno de los mayores defectos del coche eléctrico. No por mucho tiempo. Y no, no hablamos del hecho de que su autonomía sea – más o menos en función de la batería del coche – limitada, y requiera que en viajes de larga distancia tengamos que parar a repostar. Hablamos del tiempo que hemos de parar a repostar.
China lidera la carrera para acabar con este problema. En el pasado ya hemos visto cómo el gigante asiático BYD desarrollaba sus baterías Blade Battery 2.0 para conseguir que un pack enorme y de gran capacidad – de 122 kWh – pasase del 10% al 97% en solo 9 minutos. Y con ello se derribaba una barrera más. Recargar un eléctrico prácticamente requería el mismo tiempo – minutos más, eso es cierto – que el que dedicamos a llenar el depósito de nuestro coche.
China vuelve a sorprendernos. Ahora es Geely – matriz no solo de la marca Geely, sino también de otras muchas como Lotus, Lynk&Co, Volvo y Zeekr – la que dobla la apuesta y anuncia recargas del 10% al 70% en 4 minutos y 30 segundos y del 10% al 97% en 8 minutos y 40 segundos.
Patada al diésel y la gasolina
Geely acaba de presentar Geely Smart Charging, una tecnología con la que pretende atacar de frente uno de los últimos grandes argumentos a favor del diésel y la gasolina: la rapidez del repostaje. En pruebas realizadas con los Lynk & Co 10 y Zeekr 001, la batería pasó del 10% al 70% en 4 minutos y 30 segundos y alcanzó el 97% en 8 minutos y 40 segundos. Según la compañía, es su sistema de carga listo para producción más rápido hasta la fecha.
Son cifras capaces de cambiar por completo la experiencia de uso de un coche eléctrico. Una parada de menos de nueve minutos ya no se aleja demasiado del tiempo necesario para detenerse, llenar un depósito de combustible y pagar.
No solo eso. La caída de rendimiento y potencia en la carga de baterías al aproximarse a la carga máxima, hacen que las cargas rápidas en viaje hasta el 100% pierdan el sentido. De manera que con sistemas como estos ya estaríamos alcanzando tiempos de carga en viaje comparables a los de un reportaje.
La batería ultrarrápida de Geely…
La pieza más espectacular del sistema sería la Shendun Golden Battery, una batería diseñada para soportar una tasa máxima de carga elevadísima en comparación con la capacidad de la batería (en kW, 12 veces la capacidad nominal de la batería en kWh).
Pero cargar tan deprisa genera mucho calor y puede acelerar la degradación. Para contenerlo, Geely emplea su denominada Xingrui PowerMind, un modelo de inteligencia artificial desarrollado con StepFun que coordina el coche, la batería, el cargador, la nube, la red eléctrica y el almacenamiento energético. El sistema anticipa la temperatura de la batería con hasta 30 segundos de margen y ajusta en tiempo real la corriente máxima, la refrigeración y la duración de la recarga.
Geely también anuncia una tecnología de restauración mediante micropulsos que busca reactivar los iones de litio acumulados en el electrodo negativo después de muchas cargas rápidas. Combinada con la gestión inteligente, la marca asegura que puede elevar un 20% la vida útil en ciclos. Para sus modelos más asequibles prepara además una nueva Ultra Short Blade Battery, capaz de alcanzar cargas de alta potencia (6 veces la capacidad nominal de la batería) y de reducir un 10% el calor generado gracias a la soldadura láser de las conexiones y cubiertas de las celdas.
… y su cargador ultrarrápido
Una batería de este tipo carecería de sentido sin una estación capaz de alimentarla. Por eso Geely ha presentado simultáneamente la quinta generación de su Smart Charging Station, que anuncia una potencia pico de nada menos que 2.250 kW, o 2,25 MW.
La estación incorpora una función de carga rápida – oh, sorpresa – gobernada de nuevo por inteligencia artificial, que adapta la potencia al estado instantáneo de cada batería. Un sistema de refrigeración líquida actúa en cinco puntos: el almacenamiento energético de la estación, el poste, el cable, el conector y el propio paquete de baterías. Con ello, Geely pretende mantener la temperatura media por debajo de 55 ºC y evitar que los picos superen los 65 ºC.
La tecnología es prometedora, pero habrá que ver si la infraestructura evoluciona en consecuencia, sobre todo al ritmo que esta avanzando la industria del automóvil china. Y es que desplegar cargadores de más de dos megavatios exigirá conexiones eléctricas, almacenamiento y refrigeración muy superiores a las de una estación convencional.
Starray EM-i Pro de Geely
E2 de Geely









