Suscríbete a nuestra newsletter y entérate de todo antes que nadie. ¡Es GRATIS!

ESPACIOS
Cerrar CERRAR
Actualidad

3 MIN

El Koenigsegg americano se llama Blackbird, tiene 850 CV libres de Turbos o electrificación y sólo se fabricarán 71 coches

David Clavero
|
@ClaveroD
|
3 Ago 2026
Añadir en Google

En el mundo de las altas prestaciones, firmas como Koenigsegg, Bugatti o Pagani se disputan el trono de tan selecto club. Pero hay vida más allá de estas marcas y la mejor prueba de ello acabamos de encontrarla en Estados Unidos y más concretamente en el nuevo hiperdeportivo creado por Hennessey.

Blackbird: el homenaje de Hennessey a la conducción analógica

Tras los Venom GT y Venom F5, el fabricante texano Hennessey ya tiene nuevo proyecto entre manos y se llama nada más y nada menos que Blackbird. El especialista en preparaciones de altísimo nivel, pero también en la fabricación de superdeportivos e hiperdeportivos, afronta una nueva era y ha decidido rendir homenaje a un mito de la aviación como es el Lockheed SR-71 Blackbird.

Un aspecto curioso de este nuevo Hennessey está en el hecho de que no es un nuevo modelo diseñado para batir récords de velocidad o potencia. Su filosofía es radicalmente opuesta a lo visto hasta ahora en la marca, persiguiendo dar vida a un coche donde prima la experiencia de conducción por encima de todo, consiguiendo así crear una receta técnica única que hará muy felices a los más puristas.

Bajo una llamativa carrocería en fibra de carbono esculpida por la aerodinámica, nos encontramos un chasis igualmente de carbono, pero también un nuevo propulsor V8 de origen Ilmor que cubica 6,2 litros, que sólo se ofrecerá en configuración atmosférica y que es capaz de girar hasta las 9.000 rpm para así entregar 850 CV de potencia máxima. No hay turbos, no hay electrificación, sólo ocho cilindros trabajando sin filtros.

Gracias a un peso en vacío que está previsto quede situado por debajo de los 1.360 Kg, el Hennessey Blackbird será capaz de alcanzar los 354 Km/h, haciendo el 0-96 Km/h en apenas 2,5 segundos. Pero lo mejor de todo es que estas cifras son posibles con una transmisión que es manual, tiene 6 relaciones y envía toda la potencia hacia las ruedas traseras.

El interior del Blackbird es una oda al minimalismo y a la conducción, aplicando aquello de que el menos es más y dejando a un lado esa corriente digital que está inundando de pantallas cada nuevo coche que llega a las calles. Dicho esto, el conductor podrá conectar su smartphone al vehículo, pudiendo disfrutar de servicios como Apple CarPlay y Android Auto a través del display que tiene en el cuadro de instrumentos.

Suscríbete a nuestra newsletter y entérate de todo antes que nadie. ¡Es GRATIS!

Pero que quede claro, la conectividad es muy secundaria en el Blackbird, dando absoluto protagonismo a los diales clásicos para tener bien presentes el cuentarrevoluciones, el velocímetro, el nivel de combustible, etc.

En honor al avión que sirve de inspiración para este proyecto, del Hennessey Blackbird sólo se fabricarán 71 unidades para todo el mundo. El precio estimado para cada Blackbird será de 2,5 millones de dólares, estando ya abierto el periodo de reservas, aunque eso sí, las primeras entregas no se esperan hasta el año 2029.

Dame tu opinión sobre este artículo

Ni fu, ni fa
Me ha gustado
¡Muy bueno!

David Clavero

David Clavero comenzó a trabajar en Diariomotor en agosto de 2011, iniciando así una trayectoria que le ha permitido profesionalizar sus dos grandes pasiones, que son el automovilismo y la tecnología en todas y cada una de sus facetas. Seguir leyendo...

Firma de David Clavero