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Fue el único superdeportivo fabricado en Mónaco, lleva un V12 italiano y es muy posible que no lo conozcas, pero ahora hay una unidad a la venta

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El coche que protagoniza este artículo es el MCA Centenaire. Es muy posible que nunca hayas oído hablar de él. Sólo se produjeron 16 unidades entre 1990 y 1996, y curiosamente, de pequeño tenía una pequeña maqueta de Bburago a escala 1/43 de él. De otra forma, es posible que jamás hubiera advertido su existencia, porque es considerado uno de esos proyectos anecdóticos de los años noventa. Aún así, el MCA Centenaire fue el primer coche de calle de todos los tiempos en estar construido usando un monocasco de fibra de carbono. Esa no la esperabas, ¿verdad?

MCA Centenaire, el primer supercoche de origen monegasco

La historia del MCA Centenaire comienza en Mónaco 1985, cuando el piloto de Fórmula 2 Fulvio Maria Ballabio decidió unirse a Carlo Chiti. Puede que Chiti no te suene, pero fue el fundador de Autodelta, el creador del Ferrari 156 con el que la Scuderia se alzó con su primer campeonato de constructores de la F1 en 1961… y diseñó el V8 del Alfa Romeo 33 Stradale. Realeza, si hablamos de ingeniería. Gugliemo Bellasi, experto en materiales compuestos y fibra de carbono también participó en el proyecto de la pequeña empresa monegasca.

Sus 455 CV pasaban al eje trasero mediante un cambio manual de cinco relaciones

Fotos del MCA Centenaire

Ballabio logró un golpe de suerte cuando se aseguró el suministro de motores V12 procedentes del Lamborghini Countach, vendidos por la propia Lamborghini. Hablamos de un salvaje V12 atmosférico de 5,2 litros, 455 CV y seis carburadores de doble cuerpo. Lo realmente mágico del MCA Centenaire es que fue el primer supercoche de calle en emplear un chasis monocasco de fibra de carbono. Se adelantó seis meses al Jaguar XJR-15 y también al McLaren F1. El Centenaire se presentó en mayo de 1990, coincidiendo con el centenario del Automobile Club de Monaco.

En su presentación partició Alberto II de Mónaco, orgulloso de poder presumir del primer supercoche de origen monegasco. Su diseño era la representación del exceso de la época: un gigantesco alerón, un enorme capó trasero, faros carenados, neumáticos enormes… y muchísimo cuero rojo en su interior. Un interior todavía trufado de elementos de origen Lamborghini, como la instrumentación. Un volante Momo y tapicería con bordado de diamante ponen el toque racing al conjunto.

Con un peso de unos 1.400 kilos, alcanzó unos tremendos 354 km/h en sus pruebas de velocidad máxima

Pero la historia del MCA Centenaire no es una historia de éxito. Se acabaron produciendo 16 unidades hasta el año 1996, culminando en los Méga Monte Carlo tras la compra de MCA por parte de Aixam – sí, el fabricante de microcoches. De los MCA Centenaire originales sólo se produjeron cinco unidades, y ahora Hagerty saca a subasta la primera de las cinco unidades. La que se presentó en mayo de 1990, el que fue coche de prensa, coche demo y el que dio la vuelta al mundo varias ocasiones en búsqueda de clientes.

Al MCA Centenaire le pasó lo mismo que a muchos supercoches de la época. Sus elevados costes de producción y su elevado precio se dieron de bruces con la desaceleración del mercado del lujo durante los noventa. La misma que terminó con Bugatti o con la burbuja de los deportivos japoneses. La unidad a la venta fue la unidad personal de Ballabio, que la vendió en 2014 a su actual dueño, un ciudadano francés. El coche fue restaurado en 2016 y apenas tiene 1.560 km en su odómetro.

Es una auténtica rareza, y se estima que se venda por 900.000-1.200.000 euros

Fotos del MCA Centenaire

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Sergio Álvarez

Aunque es técnico en comercio internacional de formación, los coches han sido su pasión (incluso obsesión) desde que apenas levantaba un metro del suelo y sus padres le regalaron un Ferrari rojo a pedales. Su afición se ha profesionalizado en Diariomotor, donde está presente desde 2008. Seguir leyendo...

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