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13 MIN

Ahora necesitamos un SUV electrificado con 300 CV para cruzar España, y me he rebelado: he recorrido Cádiz como lo hacían nuestros abuelos con un SEAT 600 (+vídeo)

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Parece que hoy necesitamos un SUV electrificado con casi 300 CV para poder viajar con la familia. Pero nuestros abuelos lo hacían con un coche de 25 CV, sin aire acondicionado y con la casa a cuestas. Este no es un artículo de clásicos sobre el SEAT 600. Es un homenaje en vida a la pelotilla, el clásico popular español por excelencia. Y para hacerlo nuestros amigos de SEAT nos han colado en la TraveSEAT, un encuentro de propietarios y amantes del 600. En esta ocasión y durante casi una semana recorreremos juntos la preciosa provincia de Cádiz.

Cuando termine este artículo, te garantizo que verás con otros ojos al coche que movilizó España. Una máquina que es muchísimo más que un simple “coche viejo”.

¿Qué es la TraveSEAT?

Pero para, ¿qué es eso de la TraveSEAT? Nuestros amigos de SEAT nos han invitado a tomar parte en este evento itinerante, creado por la asociación TraveSEAT. Una vez al año, desde hace ya 10 años, más de 100 propietarios y entusiastas del SEAT 600 y sus derivados se unen para hacer rutas, compartir vivencias y disfrutar de sus pelotillas en diferentes zonas de nuestra geografía. En esta décima edición han escogido Cádiz y Málaga. Como comprendréis, un amante del motor clásico como yo, tenía que estar ahí.

No sólo hay SEAT 600 y sus derivados, también participan varias unidades del SEAT 800

Fotos de la TraveXSEAT

Día 1 (14/10)

Nuestro primer día arranca en el hotel Elba Costa Ballena, en Rota, provincia de Cádiz. Este primer día nos llevará al Puerto de Santa María y Chiclana. Pero antes, dejad que os presente a nuestra montura del día. Este precioso SEAT 600E del año 1970. Comenzamos pronto, y ya en octubre, las temperaturas son frescas. El motor del 600 ronronea mientras la comitiva de 125 coches se dirige al Puerto de Santa María, donde visitamos una de las bodegas históricas de Osborne, donde se hace el Jerez más famoso.

Fueron fundadas en el año 1772, y una de sus peculiaridades es que no son bodegas subterráneas, ya que el Jerez requiere de temperaturas más elevadas para su correcta maduración. Posiblemente asocies Osborne no tanto con sus vinos finos, si no con sus icónicos toros, de los que llegó a haber 450 repartidos por España. Hoy quedan algo más de 90 de estos gigantescos anuncios. Tienen la consideración de monumentos protegidos y la friolera de 14 metros de altura, con 150 m2 de superficie. Si has conducido por España, es imposible que no los hayas visto.

Nuestro 600 E está perfectamente a punto y tiene apenas 6.000 km desde su restauración

La hora de la comida se acercaba, y todo el grupo se dirigió hacia lo que parecía una marisma seca y polvorienta. En la enorme explanada, la organización colocó los coches de tal manera que desde el cielo podía leerse TraveXSEAT a vista de dron. Mientras tanto, en unos preciosos establos, disfrutamos de una comida de campo gaditana. El chorizo ibérico estaba absolutamente increíble. Vuelta a los coches, y camino a Chipiona. Aprovecho para reflexionar acerca de la sensacional visibilidad de estos coches, con pilares finos y vidrios grandes.

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Son coches sorprendentemente espaciosos, y en el caso del 600 E que nos acompaña hoy, perfectamente puestos a punto. Eso sí, a alguien como yo, de «hueso ancho», los asientos le quedan un poco pequeños – en España éramos antes de menor talla. Además, los pedales son pequeños, están muy juntos y están desplazados hacia el centro del coche. El volante es muy fino y grande, y no hay dirección asistida. Subirse a un 600 es viajar 60, casi 70 años atrás en el tiempo. Y la experiencia me resulta fascinante.

A velocidades de hasta 60 o 70 km/h podemos ir al ritmo del tráfico actual. Más allá de esas cifras, estamos vendidos

La población nos recibe con los brazos abiertos, y tras aparcar los coches en una plaza, el cura del Santuario de Regla bendice los vehículos, mientras el alcalde entrega una placa a la organización. Una preciosa puesta de sol despide nuestro primer día de TraveSEAT, no sin antes hacernos esta foto tan espectacular.

Fotos de la TraveXSEAT

Día 2 (15/10)

Nuestro coche para el segundo día es este precioso SEAT 600 Descapotable. Es una de las versiones más exclusivas de la pelotilla. Menos del 5% de todos los 600 tenían esta carrocería, y esta está basada en un 600 D, además de estar completamente restaurada. Disfrutar a cielo abierto del frescor de la mañana no tiene precio, aunque de estas palabras me arrepentiré más tarde. Comenzamos conduciendo en comitiva hasta Jerez de la Frontera. Pero antes de nada… ¿cómo es posible que 125 coches no se pierdan nunca?

Me tocó hacer un relevo de coche guía, y fue una experiencia de lo más curiosa

Un ingenioso sistema de relevos tiene la culpa. El primer coche de la comitiva se detiene en cada cruce, rotonda o intersección, mientras todos los demás pasan. En el siguiente cruce, rotonda o intersección, lo hace el siguiente coche. A todos nos acaba tocando, y es una forma muy curiosa de meterse en el espíritu de la TraveSEAT.Llegamos a Jerez y aparcamos en la plaza del Alcazar, para hacer una visita a esta fortaleza. Tras la visita, nos trasladamos a la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre.

Allí, asistimos a una impresionante exhibición de doma clásica. El espectáculo “Cómo bailan los caballos andaluces” nos deja boquiabiertos. La fusión entre jinete y caballo es completa, y la precisión y arte de sus movimientos me recuerda al baile mecánico de un motor. Es prácticamente una exhibición de baile. Salimos de la exhibición y vuelvo a mi 600 Descapotable, que debería haber capotado. Porque la hora al sol de mediodía de octubre pica, y pica mucho. Llego al restaurante absolutamente acalorado, porque como es lógico, estos coches no tienen aire acondicionado.

El 600 Descapotable lleva la misma mecánica del 600 D en el que se basa. Un motor de 25 CV y 767 cm cúbicos

El plegado de la capota es manual y es más o menos sencillo, pero no se puede hacer con el coche en marcha, y recuerda a abrir o cerrar una lata de sardinas. Sí, me hizo falta el “after sun”. Tras la comida, ruta directa desde Jerez de la Frontera al hotel. Por cierto, ¿qué me decís de la preciosa Siata Formichetta que lleva Isidre López, responsable de SEAT Históricos? Esta pequeña furgoneta basada en el 600 era construida por Siata en Tarragona y era una alternativa al 600 Comercial, la versión de transporte de mercancías del 600.

Una auténtica rareza hoy en día: quedan poquísimas y la de SEAT Históricos está perfectamente restaurada. De camino al hotel, percibo que este 600 Descapotable, cuyo odómetro se acerca a los 70.000 km, corre francamente bien, y suena aún mejor. Se siente muy «suelto», y llega a rozar los 120 km/h de marcador en un tramo de autovía. En el hotel, un poquito de piscina – todo un lujo a mediados de octubre – una cena temprana con nuestros compañeros y amigos… y a descansar. Mañana será el día fuerte de la TraveSEAT.

Cuatro adultos caben perfectamente en el interior de un SEAT 600. Es sorprendentemente amplio

Día 3 (16/10)

Tercer día de la TraveSEAT, y hoy nos toca conducir un curioso SEAT 800. El 800 es un invento 100% español, un 600 alargado en 18 cm, con cuatro puertas, que nació antes de que llegase el 850 como vehículo familiar accesible. Este coche no tuvo nunca un homólogo en FIAT, y su carrocería era producida artesanalmente por Carrocerías Costa en Tarrasa, para ser posteriormente terminado de producir por SEAT. Sólo se produjeron 18.200 unidades y era habitual verlos como taxi en la Madrid de los sesenta.

El espacio en sus plazas traseras es francamente grande, hay espacio tras la banqueta trasera para equipaje, y el mismo maletero delantero de todos los 600. En un coche de 3,47 metros de largo es imposible aprovechar mejor el espacio. Nuestra ruta del día es la más larga. El primer tramo nos lleva al faro del Cabo Roche, donde aprovechamos a grabar en detalle este curioso 800 de SEAT Históricos. Después pasamos por Caños de Meca, Barbate y ponemos rumbo a Zahara de los atunes.

Los 800 sólo son 35 kg más pesados que los 600. El de SEAT Históricos está en un estado absolutamente impecable

Subiendo desde Caños de Meca tenemos una fuerte pendiente, y recordamos que estos coches tienen apenas 25 CV. La pendiente pronunciada no podemos subirla a más de 40 km/h, y es entonces cuando entendemos lo mucho que ha cambiado la movilidad y los coches en los últimos 60 años. Un auténtico mundo. Llegamos a Zahara de los Atunes y mientras el grupo de caso 300 personas se dirige a Casa Blas a comer, nos quedamos embobados viendo el trabajo de los mecánicos de SEAT Coches Históricos.

La división de clásicos de SEAT no sólo fleta un camión con cinco coches, tiene dos SEAT Tarraco de apoyo, con remolque para coches averiados, y una SEAT Inca cargada de piezas y repuestos. Si algún coche falla o se avería, un equipo de mecánicos con experiencia en el WTCC, en el mundial de rallyes o incluso la Fórmula E, repara los coches in situ. Son rápidos, son eficaces y permiten que todos los coches completen la TraveSEAT. En el fondo, es un precioso guiño al servicio de asistencia en carretera de SEAT.

El tacto del cambio de este 800 era sensacional. Preciso, mecánico y rápido. Una delicia

Este servicio nació en los sesenta para ayudar a los motoristas que se quedaban tirados en las carreteras de entonces, y a los que sólo cobraban piezas y materiales. En el restaurante nos comemos unas ensaladillas increíbles, un atún a la brasa que parecía carne, y tras repostar nuestros cuerpos, volvemos a la carretera con los coches. La ruta entre Zahara de los Atunes y Chiclana es la más bonita hasta el momento, y disfruto mucho del tacto afinado del 800. Ya en Chiclana, colapsamos una plaza con todos nuestros coches. Pero en el buen sentido.

Porque la simpatía que generan estos coches es sencillamente inigualable. Pese a que causamos atascos, la policía nos escolta al cruzar pueblos y ciudades, y somos lentos, todo son sonrisas, saludos y miradas simpáticas. Da igual la edad de la persona. He perdido la cuenta de cuántas veces escuché “yo tuve un 600”, “mi abuelo tenía un 600” o “aprendí a conducir en un 600”. Porque todos, absolutamente todos, tenemos una historia con el SEAT 600. Y ese cariño es lo que hace que el 600 sea el clásico popular español por excelencia, y es lo que hace que eventos como la TraveSEAT tengan tanto éxito.

Son coches ruidosos y sin insonorización. No hay aire acondicionado, hay que abrir las ventanas

El día ha sido larguísimo y estamos baldados. Mañana más.

Fotos de la TraveXSEAT

Día 4 (17/10)

Ya es el último día de nuestra TraveSEAT, y hoy nos subimos a un precioso SEAT 600 D recién restaurado, con apenas 1.000 km en el odómetro. Esta unidad es una auténtica cocada, aunque desde el principio, percibo que su motor aún está en rodaje, y que no va tan fino como el resto de coches. Además, su embrague retiembla algo más porque sus muelles son más duros. Lo mágico de poder probar cuatro coches diferentes en esta TraveSEAT es poder comprobar esos matices, esas pequeñas diferencias en su tacto de conducción.

Hoy es un día muy especial, porque vamos a entrar en la base naval de Rota para visitar un enorme barco militar. Me hace mucha ilusión. El barco es el buque de asalto anfibio Castilla, un enorme buque de 160 metros de eslora fletado en 1999, que desplaza casi 14.000 toneladas. Un buque que ha prestado su apoyo en diferentes crisis, desde el naufragio del Prestige al volcán de la Palma, y que es capaz de cargar en su interior vehículos blindados, de apoyo e incluso varios helicópteros.

Los 600 son tan pequeños y estrechos, que en muchas ocasiones sobreestimamos su tamaño a la hora de aparcar y maniobrar

Aprovechando su helipuerto trasero, todo el grupo se hace una foto a vista de pájaro. De Rota salimos en dirección Cádiz capital, y justo al salir se pone a llover. Nuestros 600 ni se inmutan, y puedo comprobar el peculiar funcionamiento de los limpiaparabrisas, con una única velocidad y accionamiento por botón. Pero antes, nos detenemos en el Puerto de Santa María una vez más, ya que vamos a aparcar los 125 coches en su plaza de toros, para hacer una espectacular foto a vista de drone. Entrar conduciendo en una plaza de toros es una experiencia surrealista.

Ya en Cádiz, en el Parador, todo el grupo hacemos la última comida juntos. Francesc Palau, organizador, dedica unas palabras a participantes, patrocinadores y apoyos de la Traveseat. Lo mismo hace Isidre López, responsable de SEAT Históricos. Con los corazones bien llenos y los estómagos también, el grupo se pone en marcha para volver al hotel. Allí nos despedimos de nuestros 600 y 800, que se cargan en el camión de transporte de SEAT Históricos. Se me escapa una lagrimillla, aunque sé que los volveré a ver en algún momento.

Han sido cientos y cientos de km a bordo de varios 600, y ahora entiendo por qué sus propietarios les tienen tanto cariño

Conclusión

Aquí termina nuestra TraveSEAT, concretamente la décima edición. Espero de corazón que este pequeño documental haya hecho justicia a la pasión, devoción, y compromiso de décadas que este grupo de propietarios siente por sus coches. Un grupo con una increíble calidad humana, que en estos tiempos de polarización y crispación nos devuelve la fe en esta España que tanto queremos y tanto nos duele a veces. Pero si hay algo que queremos que quede claro como el agua es que el SEAT 600 es muchísimo mas que un coche.

Es historia viva de España, y lo seguirá siendo mientras eventos como la TraveSEAT se sigan haciendo y SEAT Históricos siga mimando la historia de la marca como lo hace.

Fotos de la TraveXSEAT

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Sergio Álvarez

Aunque es técnico en comercio internacional de formación, los coches han sido su pasión (incluso obsesión) desde que apenas levantaba un metro del suelo y sus padres le regalaron un Ferrari rojo a pedales. Su afición se ha profesionalizado en Diariomotor, donde está presente desde 2008. Seguir leyendo...

Firma de Sergio Álvarez