Mientras escribo estas líneas, son muchas las novedades que están aconteciendo alrededor de Volvo. Se acaba de anunciar la sucesión en la posición de CEO de la marca, que a partir de octubre ocupará Klaus Zellmer, hasta ahora CEO de Skoda. Y mientras la marca actualiza su catálogo de productos, anuncia un plan de futuro con el que la marca quiere desmarcarse, no solo de la competencia, sino también de su estrategia – a nivel de marca y a nivel de grupo con Geely – en China.
Volvo quiere afianzar su estrategia en Europa con coches enfocados a nuestro mercado y fabricados localmente, y hacerlo siguiendo una estrategia tan interesante como la de abogar de mecánicas que apenas visiten la gasolinera y que puedan hacer 200 kilómetros sin gastar gota de gasolina – y mucho más.
Del XC70 de China a la estrategia de Volvo en Europa
Durante algún tiempo, la solución parecía pasar por traer a Europa el Volvo XC70. No hablamos del familiar campero que muchos aún asociamos a estas siglas, sino de un SUV híbrido enchufable concebido para China, construido sobre la arquitectura SMA de Geely y capaz de recorrer largas distancias en modo eléctrico. Volvo llegó a anunciar su desembarco europeo, pero finalmente ha escogido un camino diferente.
La decisión tiene bastante lógica. Los aranceles complicaban su comercialización en Europa, y aún más en Estados Unidos. Importar el XC70 tampoco encajaba con el propósito de fabricar sus coches allí donde se venden. Y, sobre todo, la marca comprobó que su veterana plataforma, estrenada en 2014, aún admitía una actualización técnica de calado.
En lugar de adaptar a Occidente un producto pensado para China, Volvo trasladará la receta del XC70 a dos coches bien conocidos por el cliente europeo: XC60 y XC90. Son dos de sus modelos más importantes, el primero y el tercero más vendidos de la marca a escala mundial, y ya se fabrican en Europa. Los nuevos híbridos enchufables de gran autonomía saldrán de Torslanda, cerca de Gotemburgo, aunque el XC60 también comenzará a producirse el próximo año en Carolina del Sur únicamente con mecánicas microhíbridas.
La experiencia china, en cualquier caso, ha sido fundamental. El XC70 se convirtió en el Volvo más vendido en aquel país durante octubre, noviembre y diciembre de 2025, con 4.426, 6.579 y 6.610 unidades, respectivamente (Automotive News). En el primer semestre siguiente volvió a liderar las ventas de la marca, con 15.228 coches. Erik Severinson, director comercial de Volvo, lo resume así: “Somos la única marca occidental en el segmento de los PHEV premium que compite con la competencia local con este producto”.
Volvo también ha aprendido a aprovechar los proveedores, las compras y la electrónica de potencia de Geely para conseguir “una buena base de costes”, sin renunciar a su propia ingeniería ni a sus estándares de seguridad. Según Severinson, esta combinación permite “crear productos de última generación más rápido que nuestra competencia”. La adaptación de SPA1 se ha desarrollado en Gotemburgo, con la colaboración de los equipos de Volvo en China.
Severinson asegura que las mejoras técnicas y estéticas se han conseguido “con medios bastante modestos” y que, por ello, serán “un componente empresarial importante para nuestra rentabilidad general”. Volvo confía en que estos nuevos PHEV, junto con el despliegue del EX60 eléctrico, eleven sus ventas un 10% durante la segunda mitad del año.
Coches que recorran 200 km sin gastar gota de gasolina
La batería del XC60 híbrido enchufable pasa de 18,8 a 41,2 kWh y el motor eléctrico aumenta su potencia de 156 a 177 CV. Volvo conserva los motores de gasolina de cuatro cilindros, pero su intervención durante el uso cotidiano debería ser mucho menos frecuente.
En su versión T6 europea, el XC60 pasará de homologar 79 kilómetros de autonomía eléctrica a superar los 200 kilómetros (según ciclo WLTP): alrededor de dos veces y media más. El XC90, equipado con la misma batería y el mismo motor eléctrico, avanzará desde 62 hasta 160 kilómetros. Son cifras suficientes para cubrir durante varios días los trayectos habituales de muchos conductores sin encender el motor de combustión.
Así lo resume Severinson: “Si tienes 200 kilómetros de autonomía y carga doméstica, quizá solo tengas que ir a la gasolinera una vez cada tres meses”.
Volvo no estará sola en este terreno. El Lynk & Co 08, también perteneciente a la órbita de Geely, ya alcanza 200 kilómetros eléctricos. El Lotus Eletre X, igualmente dentro del grupo, anuncia 350 kilómetros gracias a una enorme batería de 70 kWh. Pero el objetivo de los suecos es medirse ante todo con los PHEV de BMW, Mercedes-Benz y Audi, y superarlos en autonomía eléctrica apoyándose en dos modelos con una clientela y una red comercial ya establecidas.
Así es la gama Volvo europea
Más allá de la actualización de sus grandes SUV con motor de combustión, Volvo también actualizaba estos días su Volvo XC40 que, a diferencia de XC60 y XC90, no se beneficia de versión enchufable.
En cualquier caso, el Volvo XC40 sigue siendo el modelo más vendido de la marca en España, suponiendo junto con el EX30 eléctrico el grueso de las ventas de la marca en nuestro país.
El Volvo XC40 parte de los 31.900 euros en oferta, con motor híbrido, muy por debajo de los 56.850 euros del Volvo XC60 y los 82.200 euros del Volvo XC90.
Volvo XC70:
Volvo XC90:
Volvo XC60:
Volvo XC40:













