Maserati Quattroporte GTS, prueba de contacto en Mallorca

 |  @pgimenezvilchez  | 

¿Qué tienen en común un Porsche Panamera Turbo, un Aston Martin Rapide o un Audi RS7? Todos ellos cumplen al dedillo la definición de “berlina deportiva de lujo”. Un concepto de vehículo que, a pesar de parecer relativamente reciente, ya inventó Maserati en 1963, con el primer Maserati Quattroporte: un vehículo tan válido para disfrutar viajando en las confortables plazas traseras, como para sacar la esencia deportiva que cada conductor lleva dentro.

Hoy, 50 años después, he viajado a Palma de Mallorca para conocer de cerca a la sexta generación del Quattroporte. De hecho, en este momento me encuentro en el aeropuerto, esperando a que alguien me recoja… Por el horizonte aparece el nuevo Maserati Quattroporte en un elegante “nero” resplandeciente, con su aspecto musculoso y afilado, dispuesto a ser analizado por los alemanes y rusos de alto poder adquisitivo que también abandonan la terminal aérea.

El Maserati Quattroporte se detiene delante de mí y, mientras cargan el equipaje en el maletero, me olvido del italiano del tridente para fijarme en la cara de los turistas que están a mi alrededor… Sin duda, el Quattroporte pasa la prueba del algodón. Algunos miran con envidia, otros quizás se preguntan que quién seré yo para que me recoja un chófer en un coche así… Probablemente ninguno de ellos haya acertado. Un servidor ha venido a trabajar…

Ficha técnica Maserati Quattroporte GTS

  • Motor: gasolina, 8 cilindros en uve, twin turbo y 3.8 litros.
  • Cilindrada real: 3.799 cc
  • Caja de cambios: automático de doble embrague y 8 velocidades con levas en el volante.
  • Potencia: 530 CV a 6800 rpm
  • Par máximo: 710 Nm entre 2250 y 3500 rpm
    • Aceleración (0 a 100 km/h): 4,7 segundos
    • Velocidad máxima: 307 km/h
    • Tracción: trasera
    • Peso: 1,900 kg
    • Consumos oficiales: Mixto: 11.8 l/100 km, Urbano: 17.4 l/100 km, Extraurbano: 8.5 l/100 km
    • Emisiones de CO2: 274 g/km
    • Precio (sin extras): desde 169.907 euros.
    • Un diseño exterior menos malévolo y más señorial

      El espacio para las piernas no podría recibir ninguna otra calificación que no fuese la de sobresaliente.

      La clásica parrilla cóncava predominante abre paso. Mantiene fresco el espíritu de Quattroporte. Las tres pequeñas entradas de aire laterales, las llantas retro de toda la vida –denominadas Chrono de 20 pulgadas- o el pilar C—de grandes dimensiones y con el logotipo del tridente—son elementos inconfundibles que, a pesar de los años, los diseñadores mantienen como la mejor de las herencias.

      La zaga ha perdido parte de ese aire “bruto” de Maserati. Ahora quizás sea menos malvado: las líneas son más refinadas, incluso parecen trazadas con el pincel de un diseñador francés… ¿En serio es Pininfarina quien firma ese culete? Puede que ya no tenga ese toque salvaje, pero ha ganado en señorío. En cualquier caso, la receta para mantener toda su esencia es sencilla: mayor tamaño, menor peso y más potencia, como siempre de un motor Ferrari.

      Sólo hay un detalle que nos sirve para distinguir el modelo con el motor V6 de este Quattroporte GTS con el V8: basta con fijarse en los tubos de escape. Este V8 cuenta con cuatro salidas con forma trapezoidal, el pequeño V6 presume de cuatro escapes ovalados.

      Camino del hotel no hay nada mejor que sentase en las plazas traseras. Probablemente el lugar donde muchos de los dueños de este Quattroporte decidan aposentarse para “dejarse llevar”. Otros, en cambio, no podrán resistir la tentación de domar al encantador V8 Ferrari que se esconde bajo su capó…

      Maserati está atravesando un cambio de ciclo. La primera piedra del renacimiento de la marca ha comenzado con la renovación de este Maserati Quattroporte, en el que han depositado grandes esperanzas. La fórmula ha sido sencilla: mayor espacio, mayor potencia, menor consumo –un 20% menos- y menor peso: una reducción de 100 kg gracias a la combinación en la carrocería de una aleación de aluminio y acero en combinación con otros materiales como el magnesio ultraligero.

      La filosofía de la marca pretende pasar de la venta de automóviles exclusivos en tiradas “casi limitadas” a una marca de lujo con presencia en multitud de segmentos. La renovación del Quattroporte se completará con el nuevo Maserati Ghibi –un rival del BMW Serie 5 que pretende ser un éxito de ventas- o el futuro SUV Levante. El culmen podría alcanzar todo su esplendor con la nueva generación del GranTurismo en 2015 y, porqué no soñar… con un deportivo a imagen y semejanza del Alfa Romeo 4C.

      Confort a bordo de otro planeta

      Sentado en las plazas traseras del Quattroporte mientras circulamos por la autovía de la isla descubro la suavidad y dulzura con la que se desenvuelve el de Módena. El silencio y el confort a bordo son de otro planeta, ni por asomo se me ocurriría pensar que una bestia con 530 CV se esconde a escasos metros.

      El nuevo Quattroporte cuenta con 6 airbags, que quedan algo lejos de otras berlinas como el Mercedes Clase S, con una docena.

      El diseño interior es sencillo, empleando materiales nobles y maderas que aportan un toque clásico… pero combinándolas con elementos de última generación como la nueva pantalla táctil de ingentes dimensiones. El confort y los detalles para los ocupantes de las plazas traseras son máximos: asientos de piel en colores elegantes y tonalidades crema, un climatizador bizona, cortinillas eléctricas en las ventanas y sistema de calefacción-ventilación en los asientos.

      En cuanto a tecnología destaca el nuevo sistema de internet vía Wifi –operativo cuando insertamos una tarjeta SIM con conexión de datos-. Dentro de unos meses, también estará disponible la opción de escoger pantallas LCD de 10,2” para las plazas traseras, y crear así un cine en toda regla, en combinación con el sistema de sonido Bowers & Wilkins de 15 altavoces.

      Atrás, se puede optar por una configuración en cuatro o cinco plazas. Lo que no cambiará será el espacio para las piernas: lo mejor de todo, que no podría recibir ninguna otra calificación que no fuese la de sobresaliente. Parte de la culpa es debida a que el Quattroporte es ahora más grande que nunca. Disfruta de una batalla mayor—según la marca, la más larga de la categoría—y ése es el motivo por el que ostenta tanta amplitud para las piernas, concretamente algo más de 10 centímetros que la generación saliente. Todo crece. Incluso, gracias a la nueva ubicación del depósito de combustible, el maletero gana 80 litros, hasta alcanzar 530.

      ¿Es todo perfecto? Bueno, quizás haya un par de puntos mejorables. En cuanto a seguridad el nuevo Quattroporte cuenta con 6 airbags, que quedan algo lejos de otras berlinas como el Mercedes Clase S, con una docena. Por otro lado, en lo que respecta a sistemas de seguridad, llama la atención la ausencia de alerta de cambio involuntario de carril, sistema de servofreno de emergencia o asistente de visión nocturna.

      Motor V8 Ferrari de 530 CV para dejarte boquiabierto

      Pero no nos engañemos, el as que esconde bajo la manga el Maserati Quattroporte GTS es un V8 de 3,8 litros fabricado en Maranello por Ferrari. El propulsor cuenta con dos turbocompresores y emana unos apabullantes 530 CV a 6700 rpm… Pero la cifra realmente sorprendente es el par motor: 650 Nm entre 2000 y 4000 rpm, que ascienden hasta los 710 Nm entre 2250 y 3500 rpm con la función overboost del turbocompresor… una cifra que deja en evidencia los 632 Nm de otro conocido propulsor de 3.8 litros. Sí, me refería al del súper-Nissan GT-R.

      El as que esconde bajo la manga el Maserati Quattroporte GTS es un V8 de 3,8 litros y 530 CV fabricado en Maranello por Ferrari.

      Con semejantes números sobre el papel, es de extrañar que la aceleración de 0-100 km/h sólo se sitúe en unos “aceptables” 4.7 segundos, el mismo tiempo que el Maserati GranTurismo Sport. Sin embargo, es algo más lento que la competencia… Por ejemplo, el Porsche Panamera Turbo de 520 CV para el crono en 4.1 segundos; el Audi RS7 de 560 CV en 3.9 segundos… o el Mercedes S63 AMG de 585 CV en 4.4 segundos, estos dos últimos –bien es cierto- con más caballaje.

      Se ha apostado fuerte por aumentar la velocidad máxima –alcanza 307 km/h- y reducir los consumos, que ahora son un 20% inferiores que en el anterior Quattroporte: 11.8 litros en ciclo mixto. En cualquier caso, sentarse a los mandos de una berlina con 530 CV es una experiencia, cuanto menos, entusiasmante. Y más aún si estamos ante “el motor más avanzado jamás montado sobre un Maserati”, como la marca insiste en recordarnos.

      Desde el cockpit se mezclan detalles elegantes y señoriales, con otros amenazantemente deportivos, como las largas levas que se esconden tras el volante para manejar el cambio automático ZF de 8 velocidades o un velocímetro que marca 350 km/h. Hasta resulta especial que los pedales puedan regularse en profundidad, un detalle que me recuerda a LaFerrari… Sin embargo, la palanca de cambios podría tener un manejo más intuitivo, o la pantalla del sistema de navegación Garmin debería haberse ubicado en una posición más elevada, para no apartar tanto la vista de la carretera.

      Dinámica muy deportiva

      Todo eso se olvida cuando conocemos que tenemos un plan de ruta con vías de todo tipo. Toca averiguar de qué es capaz el Quattroporte GTS. ¡Y vaya si es capaz! Con el modo Sport activado, basta con rozar el pedal del gas para sentir como si un tren nos acabase de embestir por atrás. El Quattroporte tiene maneras de deportivo… Las válvulas de escapen se abren para rugir con un sonido metálico que entusiasmará a los viandantes y, además, el overboost se prepara para entregar la máxima potencia con sutiles toques al gas, y exprimir desde el primer instante los 530 CV… sin ningún retraso en la entrada del turbo.

      El sonido no se percibe con tanta claridad desde el interior del habitáculo, y bien es cierto que no está a la altura de los escapes del GranTurismo Sport. Aun así, consigue ponerte los pelos de punta cuando exploras la parte alta del cuentavueltas. Resulta apasionante.

      El proceso de aceleración es sensacional. Hay mucha fuerza desde abajo, con mucho par desde regímenes bajos. Pero, una vez alcanzado el esperado tramo con curvas se siente igualmente deportivo. Quizás el fuerte no sean las prestaciones sobre el papel… pero sí el frenesí y el sonido al conducirlo. Se le nota equilibrado, gracias a la distribución de pesos perfecta 50/50. La suspensión tiene una configuración perfecta. Actúa con rapidez ante imprevistos, se muestra firme y consigue transmitir una soltura magnífica para esta ballena de más de 5 metros de longitud y casi dos toneladas.

      La zaga ha perdido parte de ese aire “bruto” de Maserati. Ahora quizás sea menos malvado: las líneas son más refinadas. Puede que ya no tenga ese toque salvaje, pero ha ganado en señorío.

      Si el modo Sport no está activado, las válvulas permanecen cerradas hasta sobrepasar la barrera de las 4200 vueltas. Existe un tercer modo, denominado ICE, pensado para mejorar la eficiencia y circular por tramos con baja adherencia durante el invierno. Con él, el Quattroporte se convierte en una alfombra mágica, que se desenvuelve con delicadeza y suavidad, gracias a la desactivación de la función overboost, la ejecución de los cambios de marchas de forma más reposada y con un set-up más conservador… así como la reducción de la sonoridad emitida por los escapes hasta rebasar las 5000 vueltas.

      Hay un pequeño aspecto que no ha terminado de convencerme y es relativo a la manejabilidad. La desmultiplicación de la dirección ha sido puesta a punto con muy poca servo asistencia… demasiada poca. Eso implica que haya que girar mucho el volante para curvar lo necesario en tramos urbanos, o en carreteras muy viradas a baja velocidad… por lo que puede sentirse poco ágil. Incluso el tacto es bastante pesado para lo que puedes esperar de una berlina de altos vuelos. De hecho, hasta en el GranTurismo la dureza es incluso más light. Personalmente habría elegido un set-up más ligero y una dirección “con menor vuelta”.

      Lo mejor de todo, en definitiva, es ese carácter bipolar. Pasa con nota la prueba del lujo, la comodidad y el silencio a la hora de viajar en las plazas traseras… ¡hasta maniobrar es sencillo gracias a la cámara de visión trasera! Pero no tiene inconveniente en ponerse un cuchillo entre los dientes y sacar su personalidad más deportiva.

      Sin duda, este nuevo Maserati Quattroporte ha sido la mejor manera para quienes persiguen el resurgir de la marca, un resurgir que pasaba necesariamente por ganar en deportividad, pero ofreciendo gran comodidad para su uso diario. Su precio de 169.907 euros lo sitúa a la par que el Porsche Panamera Turbo, pero el Quattroporte ofrece un diseño más cuidado, una personalidad más mediterránea.

      La decisión está en tus manos. ¿Apostarías por el italiano?

      Lo mejor

      • Motor Ferrari con 530 CV.
      • Confort a bordo.

        A mejorar

      • Desmultiplicación de la dirección.

      En Diariomotor: Maserati Quattroporte | Maserati Quattroporte 2013, todos los detalles

      Lee a continuación: Maserati Quattroporte Diésel: la gran berlina de lujo estrena diésel con 275 CV

      Solicita tu oferta desde 109.900 €
      • Xavier

        Este V8 de Ferrari, ¿lo monta o lo ha montado alguno de los de Maranello, o es exclusivo para Maserati? Saludos

        • Es exclusivo para Maserati ;)

          • Xavier

            Muchas gracias por la información, Pepe, saludos

      • sergio l.

        No he entendido eso de desmultiplicacion de direccion. Alguien me lo puede explicar?

        • xingularito

          Por así decirte, es la relación que existe entre el giro del volante y lo que giran las ruedas.

          • sergio l.

            Vale muchas gracias.
            entonces la respuesta de giro de este coche no es buena?

            • xingularito

              Si entendemos respuesta de giro en dar menos vueltas la volante para girar lo mismo según la prueba sí. Además, también apunta a que el tacto es pesado. Yo entiendo tacto pesado como una “dificultad” o cierta resistencia a ser movida la dirección.

              Por lo tanto, creo que la dirección de este coche según el redactor, es lenta, porque requiere de muchas vueltas para mover las ruedas y pesada, porque muestra al volante esa sensación de pesadez, de poca asistencia que facilite el movimiento fluido del volante.

              Un saludo!

              • sergio l.

                Como dominas gracias por todo

              • Alberto Piqueras Ramos

                Estimado xingularito>

                Es curioso que no lo solucionen con una dirección de asistencia variable, como tienen la mayoría de los coches premiums y algunos no prmiums.
                Es algo que ya se viene montando desde hace varios años.

                Saludos.

              • xingularito

                Hola Alberto.

                El caso es que si tiene la dirección asistida con asistencia variable. El problema mas bien es cómo está puesto a punto (set up) el conjunto “asistencia y desmultiplicación” con los correspondientes factores que intervienen.

                Un saludo.

              • Alberto Piqueras Ramos

                xingularito:

                Si tiene la dirección con asistencia variable el set up, es un juego de niños de pecho el de programarlo.

                Saludos.

      • nombre

        quitando las llantas cada vez me gusta más.

      • orion3

        “El Maserati Quattroporte se detiene delante mía”. Se dice delante de mi.

        • Correcto, acabo de consultarlo y es cierto ;)

          Gracias por el apunte, voy a meterle mano. Cada día se aprende algo nuevo :-)

        • Rest

          Se escribe delante de *mí. xP

      • Camilo Soñez

        No entiendo este tipo de autos. Para que quieres una beelina de lujo de 5 metros se comporte como un deportivo? Estos autos son para chofer, no para manejarlos. Hasta el segmento E lo acepto, ya despues me parece grotesco y de mal gusto. M5 si, M7 no!

        • nombre

          para conducir mejor un m3 que un m7 de todas todas.

          los coches de 5 mts es para que te lleven porque sus 2 toneladas están ahí digan lo que digan.

          toda la razón.

          • Patek

            Nadie ha dicho que se comporte como un deportivo puro. Se trata de una gran berlina confortable y lujosa que puede tener un lado dinámico y cuasideportivo cuando a uno le entran las ganas. No todo en la vida es blanco o negro salvo para el necio.

          • Franco

            No me digas y cuanto te crees que mide y pesa un M5?? Cuanto pajaro inculto hay por aqui señor mio

      • Rest

        Creo que siendo la punta tridente de las berlinas Maserati, el no emplear los últimos adelantos tecnológicos como el sistema de visión nocturna, posibilidad de conducción autónoma, los múltiples airbags de Mercedes, los sistemas de detención de Volvo, equipamiento tan común y disparatadamente ausente como el servofreno de emergencia, el cambio involuntario de carril, frenos carbocerámicos, los términos fibra de carbono, kevlar, gorilla glass, es decir, materiales de vanguardia a lo BMW, así un largo etc…le resta unos importantes puntos para el precio que tiene. De la misma forma, aprecio que el volumen dedicado a las plazas traseras carece de la excelente cortesía que ofrece el A8, el cual dispone de una remesa de detalles propias de un loft ergonómico deluxe. Pese a la calidad excelsa de todos los materiales, el puesto de conducción es muy elegante, pero no me trasmite absolutamente nada, tan solo veo una carencia de atracción visual y vacío de originalidad, apostillando a golpe de pantalla los restos de lugares dónde bien podrían explayarse. Quizás opcionalmente todos estos detalles se puedan solventar sufragando con una generosa cantidad de Euros, ya veremos. Lo mejor, grandiosa estética exterior, y por supuesto, el motor. Me pido el Ghibli S Q4, más pasional, económico y logrado, aunque lógicamente está un peldaño por debajo en calidad y dimensiones, pero eso me da lo pispo, el V8 también porque el V6 S es un pasote.

      • Patek

        El avisador de cambio involuntario de carril y el asistente de visión nocturna suelen ser opcionales en sus rivales aunque es cierto que el tema de los airbags es un poco vergonzante. Yo también he conducido este coche y coincido con la mayoría de lo que expones, en especial el tacto algo pegajoso y pesado de la dirección a baja velocidad aunque al menos es hidráulica y sin artificios variables. El precio también me parece algo excesivo con respecto a la competencia pues aunque está bien rematado, los detalles no están a la altura de un Clase S o incluso un A8, con demasiado plástico cromado y maderas poco vistosas. Detalles que se olvidan al escuchar su bramido, curzarlo en tercera saliendo de una curva o admirando por largo tiempo su línea sensual en parado, más fluida y armoniosa que la del Ghibli pese su innegable atractivo.

      • Alberto Piqueras Ramos

        Una belleza sobre ruedas; ¿ por qué serás tan largo ?; sus motivos lo tienen: para dar más comodidad a todos los pasajeros. Un encanto con un motor que se vende solo, pues es un Ferrari e incursionando con un par de turbos; hacen un buen paquete motriz.
        Lo miraría con más cariño si tuviera 20 cm. menos; pero es así y así debemos de aceptarlo.

        Saludos.

        • David Clavero Domínguez

          Atento al Maserati Ghibli, es un correcto posicionamiento para el segmento E, aunque es justo admitir que el Quattroporte es un automóvil único, de hecho ni siquiera entendería compararlo con un Clase S o similares.

          El propulsor V8 Twin-Turbo es una auténtica revolución, pero la mejora real en el comportamiento del Quattroporte ha sido la instalación del nuevo cambio de doble embrague para controlar los 530 CV. Un sustancial paso adelante.

          • Alberto Piqueras Ramos

            Estimado David:

            Estoy de acuerdo pues disfruto del mismo sistema en un BM 328i Twin-Scroll de 8 velocidades con la opción del cambio deportivo con levas en el volante.

            Saludos.

      • Pingback: Maserati acumula un total de 22.500 pedidos ¿nueva era dorada para la marca?()