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¿Es realmente Toyota la gran tapada para el próximo Dakar?

Seis victorias de seis posibles en manos de Nasser Al-Attiyah. Ese es el bagaje de la Toyota Hilux V8 4x4 esta temporada. La pick-up de los nipones ha firmado un año perfecto, contando todas sus participaciones por triunfos incluso en los enfrentamientos directos con Peugeot, en la Baja España Aragón (ganando a Sainz en casa) y el Rallye du Maroc (frente al 2008 DKR16 y al 3008). Esto ha hecho que las alarmas se hayan disparado en los rivales del equipo Overdrive.

Y es que un simple cambio en la normativa técnica, aumentando el diámetro de la brida del V8 atmosférico en 2 milímetros y reduciendo la del Peugeot en 1mm (ambos ahora con 38 mm), ha despertado las críticas entre los miembros de la firma del león, en una situación completamente inversa a la de hace unos meses, cuando tanto Sven Quandt como Jean-Marc Fortin se lamentaban amargamente de la superioridad mostrada por los franceses en el pasado Dakar y la necesidad de pararle los pies a través de restricciones en la normativa.

Tras los resultados vistos en Aragón y Marruecos, Peugeot parece públicamente preocupada. 2017 será el tercer y último año de su programa en raids, y con la posibilidad real de regresar a Le Mans sobre la mesa, algunos temen que no se pueda ganar en la posible despedida del equipo del Dakar (no está confirmado que vaya a ser su último año). Algo más negativo aun cuando tenemos en cuenta que este año se buscaba dar publicidad a su nuevo modelo, el 3008.

Los resultados han sido tan convincentes en pruebas como Italia, Abu Dhabi, Sealine o España, que como ya advertíamos, Nasser Al-Attiyah puede estar tentado a no utilizar una de las tres Hilux 4x2 que se están preparando en Sudáfrica por Toyota GAZOO Racing. Es precisamente el qatarí el que más preocupación despierta en Peugeot, sabedores de la velocidad y capacidades del tres veces ganador del Dakar. Sin embargo, ¿hay tanto motivo de preocupación?

Está claro que la Hilux 4x4 será uno de los favoritos para especiales tipo rally como las que vimos en Aragón (donde la anchura del Peugeot también le pasa factura a pesar de su buen comportamiento en este terreno) e incluso se desenvolverá bien en secciones fuera pista. Sin embargo, el Peugeot sigue teniendo muchas ventajas, relacionadas con su ADN buggy y con su propulsor biturbo diésel el cual en principio debe comportarse mucho mejor y ahogarse menos en las muchas etapas que se disputarán en altitud. Allí el V8 Atmosférico se verá muy penalizado por la disminución de potencia.

En desierto, el 3008 DKR sigue siendo favorito gracias a su recorrido de suspensión, sus sistemas de hinchado desde el cockpit y los neumáticos específicamente diseñados, más anchos y con más diámetro que el de sus rivales. Tal y como asegura en el Diario AS Carlos Sainz, las cifras aproximadas apuntan a que el Peugeot perdería unos 20 CV de potencia, mientras que la Hilux ganaría 70, también mejorando el par.

¿Serán más competitivos que en el pasado mes de enero? Sin duda, más aún con la experiencia de Nani Roma y Nasser Al-Attiyah al volante. ¿Son el rival a batir? Continúo pensando que con la tipología actual del Dakar y las características del Peugeot siguen estando de la mano, sobre todo no veo razón para entrar en pánico cuando has ganados dos etapas y has estado a punto de ganar otras dos (de no ser por problemas de navegación) en un rally de cinco días.