Carrera para olvidar, al igual que la sesión clasificatoria de ayer, para los pilotos españoles en el Gran Premio de México. Fernando Alonso quedó fuera de combate tras solo un puñado de vueltas con problemas técnicos, cerrando así el fin de semana en el que quizás había más optimismo por un buen resultado. Entre tanto, Carlos Sainz no tuvo en ningún momento ritmo para pelear por estar en la zona de puntos y finalmente tuvo que conformarse con ser décimo quinto, justo por detrás de su compañero de equipo en un domingo en el que no hubo demasiado que contar. Una vez más, Aston Martin y Williams, protagonistas por los motivos equivocados.
Después de unos entrenamientos libres en los que las cosas tenían buena pinta para Fernando Alonso aunque un poco menos para Carlos Sainz, la sesión clasificatoria no se resolvió con los resultados que ambos pilotos españoles necesitaban. La penalización para Gabriel Bortoleto por cambio de componentes permitió a ambos ganar una posición, con lo que Sainz acabó partiendo desde la décimo quinta posición mientras Alonso hacía lo propio desde la décimo séptima. Las expectativas para la carrera, muy pocas, sobre todo centradas en sobrevivir y esperar que los rivales tuvieran problemas.
La carrera comenzó tanto con Sainz como con Alonso montando neumáticos blandos, pero después de la primera vuelta el madrileño ocupaba la décimo sexta posición y el asturiano, la décimo novena. Sin embargo, las opciones del piloto de Aston Martin no duraron tampoco demasiado, primero con una inesperada parada en boxes en la vuelta 4 junto a su compañero de equipo Lance Stroll y luego con la retirada por parte de todo el equipo aunque con realidades distintas. Mientras el canadiense se quedó tirado en pista, Alonso volvió a boxes para retirarse de la carrera, poniendo punto final a su participación en el Gran Premio de México.
Entre tanto, Sainz se mantenía en pista en su décimo sexta posición que se convirtió en décimo cuarta con las paradas de Alex Albon y Pierre Gasly, aunque con el paso de las vueltas acabó siendo superado por Isack Hadjar en la vuelta 27, poco antes de que Liam Lawson hiciera lo propio. Su parada en boxes se dio en la vuelta 37, cayendo al décimo séptimo. Tras las paradas alrededor de la bandera roja causada por el accidente de Valtteri Bottas, Sainz volvía a la décimo sexta posición habitual. Una vez finalizada la espera para volver a resalir, el piloto de Williams perdió posición con respecto a Hadjar, aunque el toque entre Nico Hülkenberg y Oliver Bearman le permitió recuperar algunos puestos.
En la última resalida, Sainz era décimo cuarto por delante de Ryo Hirakawa, Nico Hülkenberg y Sergio Pérez. Y es que aunque el español no estuviera peleando por una posición de puntos, el orgullo de tener a tantos pilotos por detrás como fuera posible le motivaba a pelear hasta la bandera ajedrezada. Sin embargo, no pudo evitar que le superara el debutante de Haas a falta de menos de cuatro vueltas para el final. Así, Carlos Sainz tuvo que conformarse con una insípida décimo quinta posición tras una carrera en la que en ningún momento tuvo opciones reales de pelear por un resultado mejor.






