Tal como se había venido especulando, Penske Entertainment, en su posición de propietario de la IndyCar Series, informó que hasta esta temporada se permite la inscripción de equipos sin licencia para disputar el campeonato a tiempo completo. A partir de 2027 será obligatorio tener una licencia, lo que significa el golpe de gracia para el equipo Prema Racing, el cual participó el año pasado sin tener un charter. La excepción estará en las 500 Millas de Indianápolis donde se aspira observar a 33 monoplazas en acción. El objetivo es claro, garantizar beneficios a 10 equipos y 27 coches, contando las iniciativas de fábrica tanto de Honda como de Chevrolet. Ante cualquier eventualidad, Penske Entertainment se reserva el derecho de completar la parrilla.
Sin duda, el caso Prema Racing no resultó del agrado de la IndyCar porque se le permitió a un equipo que no pagó por el derecho a franquicia participar durante todo el campeonato, inclusive Robert Shwartzman registró la pole en la Indy 500, pero ahora la operación ha quedado en el aire tras atravesar por problemas financieros insalvables. Lo más complejo del asunto es que no existen interesados en adquirir los activos de Prema porque no tiene una licencia. También esta nueva normativa es un aviso para equipos como Abel Motorsports, Dreyer & Reinbold Racing y HMD Motorsports en caso de que quieran participar en una fecha distinta a la Indy 500 el año que viene, para ello deben adquirir una licencia y debido a que solamente existen diez luce muy complicado que un equipo se quiera desprender de su derecho a estar en la parrilla de la IndyCar, tendría que existir una oferta muy generosa sobre la mesa.
La única opción, que luce muy remota para equipos sin mayores recursos, es encargarse del monoplaza oficial que tendrá Chevrolet debido a que las reglas estipulan que ese coche debe ser gestionado por equipos con menos de tres monoplazas en la parrilla. Ya Honda seleccionó a Meyer Shank Racing, lo que dejaría a Chevrolet analizando el potencial de A. J Foyt Racing, Ed Carpenter Racing y Juncos Hollinger Racing, entre los que cuentan con un charter, siendo una alternativa para equipos sin licencia encargarse de ese coche de Chevrolet en una operación conjunta, aunque tal idea luzca un poco descabellada porque si un proyecto no dispone del dinero para obtener un charter, difícilmente se va a encargar de un programa de fábrica. Penske Entertainment está realizando este anuncio con bastante antelación para iniciar negociaciones ya que la normativa entrará en rigor una vez que culmine el Gran Premio de Monterey en Laguna Seca, el venidero 6 de septiembre.
Vía RACER





