Antes de la disputa por la pole position para las 500 Millas de Indianápolis, la IndyCar permitió a la organización Monster Jam realizar una exhibición y por tal razón se presentó Power Rush, un camión modificado de 3.20 metros de altura, 5.18 metros de largo, 3,81 metros de ancho y 5.4 toneladas de peso dispuesto a batir el récord de velocidad para un coche de sus características, 101.84 mph o 163,896 km/h instaurado en el 2022 y para ello únicamente tenía en su chasis un V8 de bloque grande sobrealimentado capaz de producir unos 1500 caballos de potencia utilizando como combustible el Metanol. El piloto Camden Murphy no defraudó y en una prueba de drag racing registró una velocidad de 103 mph o 165,762 km/h, batiendo el récord anterior y demostrando que no hace falta quemar un tanque de diesel para empujar semejante peso y dimensiones a gran velocidad.
Y es que si se trata de aerodinámica, cada neumático de 30 pulgadas y sistema de amortiguadores repletos de nitrógeno constituyen un problema para obtener el mayor rendimiento, pero de igual manera el camión utilizó la potencia bruta para demostrar que un moderno Monster Truck puede realizar más trucos que saltar sobre chatarra, hacer acrobacias en modo Freestyle, arrastrar grandes pesos o desplazarse sobre lodo. Ciertamente Power Rush no es el competidor más popular en los eventos de camiones, pero ese día representó el legado de lo que es un símbolo de la industria estadounidense, una camioneta pick-up con motor V8 capaz de hacer cualquier cosa, herencia que proviene de la década de 1970 cuando Bob Chandler modificó su Ford F-250 hasta convertirla en el Bigfoot, un fenómeno de la cultura pop.
Así que lo que comenzó como una exhibición hace unos cincuenta años atrás se transformó en un gran negocio y ahora Camden Murphy y su Power Rush entran al libro de récords gracias a la preparación de su camión, la IndyCar que le invitó y al circuito de Indianápolis Motor Speedway que le permitió utilizar su recta de más de un kilómetro de largo, distancia suficiente para alcanzar la mayor velocidad en el cuarto de milla y luego reducir la velocidad de manera segura. En cuanto al camión, está inspirado en la IndyCar y justamente se construyó para este evento y volverá a la acción en julio, en la cartelera prevista para Foxborough. En lo que respecta al motor, es un Merlin V8 de bloque grande y 540 pulgadas cúbicas, inyección directa de combustible y es capaz de alcanzar 1000 caballos de potencia. Fue instalado en ediciones muy limitadas del Chevrolet Camaro de 1969 vendidos por la agencia Baldwin-Motion, los cuales se consideran auténticas piezas de colección por sus accesorios, incluyendo un chasis tubular. Es lo que llaman un unicornio o simplemente «The Great American Supersport».








