Aunque el conflicto en Oriente Medio estalló hace ya medio año, es cierto que la conversación acerca de la 49ª edición del Rally Dakar ha estado pasando prácticamente de puntillas, sin hacer demasiado ruido, casi queriendo no molestar. Los meses han ido pasando y cuando el 1 de enero comienza a aparecer peligrosamente en el horizonte, finalmente la incertidumbre que rodea a la cita inicial del Campeonato del Mundo de Rally-Raids 2027 ha terminado por cobrar un papel principal sobre la mesa.
Y es que el Rally-Raid más famoso del planeta sigue siendo una de las pocas citas internacionales calendadas para los próximos cuatro meses en dicha región, compartiendo incertidumbre con el evento en Qatar del Mundial de Motociclismo (el cual se conocerá este mismo viernes qué futuro tendrá), así como los eventos en Losail y en Yas Marina que la Fórmula 1 todavía mantiene en vilo. Es precisamente esa decisión de aplazar la confirmación de lo que ocurrirá con los Grandes Premios de Qatar y Abu Dhabi hasta mediados de octubre lo que parece haber terminado de dilatar aún más los tempos.
La cancelación de la prueba del Mundial de Rallys en Arabia Saudí ya ha supuesto todo un terremoto en cuanto a lo que significa que un evento del WRC, con sede en el Circuito de Jeddah-Corniche y que en principio tenía previsto disputarse en el entorno de la ciudad, por lo que, cualquier confirmación que se dé a partir de ahora y que afecte tanto a MotoGP como a Fórmula 1 puede ser el indicativo definitivo de lo que ocurrirá con el Dakar del próximo mes de enero.
La situación es desde luego crítica, no sólo por el propio conflicto armado que ya se ha extendido más allá de la frontera de Yemen y que está afectando en estos momentos a objetivos localizados del suroeste del territorio saudí, sino porque los equipos y los competidores de una prueba de estas características destinan todo el esfuerzo y el presupuesto anual a estar presentes en la línea de salida, lo que les lleva evidentemente a exigir respuestas cuando estamos a poco más de tres meses del inicio programado en la King Abdullah Economic City.
En condiciones normales, sabiendo que la última cita del W2RC 2026 también está amenazado, el Abu Dhabi Desert Challenge (22-27 de noviembre), podríamos presuponer que tras el Rally de Marruecos que comenzará la próxima semana, deberíamos conocer algo sobre el futuro de tanto del ADDC como del Rally Dakar 2027, sin embargo, la versión oficial actual de ASO es que el evento sigue adelante según lo programado, algo que está llevando a que más uno recuerde la primera y única cancelación que ha vivido el rally-raid en sus 50 años de vida.
¿Cómo sucedió la cancelación del Rally Dakar 2008?
Corría el mes de noviembre de 2007 y Amaury Sport Organisation preparaba una presentación para los medios con el objetivo de dar los últimos detalles públicos acerca de la que en principio iba a ser la trigésima edición entre Lisboa y el Lago Rosa de Dakar, en un año en el que la carrera iba a tener un paso por España gracias a una etapa que iba a unir Portimao con Málaga, antes de que la caravana se dirigiera a los ferris para afrontar la travesía marítima y llegar a Marruecos.
El itinerario se iba a desarrollar entre los días 5 y 20 de enero de 2008, con los principales atractivos deportivos que se centraban en saber si Volkswagen iba a estar en condiciones de romper con el dominio de Mitsubishi en la categoría de coches (posteriormente, la crisis mundial económica que afectó especialmente a Japón pondría la puntilla a la firma de los diamantes) o si Yamaha y Honda estarían a la altura de una KTM que volaba entre las motos.
En aquel mes de noviembre se seguía hablando de las principales novedades reglamentarias, con hasta dos etapas en la que los competidores no iban a contar con vehículos de asistencia y otras dos jornadas en la que ya se separaba a coches y motos para así fomentar la dificultad en materia de navegación para los navegantes de las cuatro ruedas.
Nadie esperaba que, en el día de Nochebuena de ese 2007, la muerte de cuatro turistas franceses en Mauritania durante un picnic cambiara para siempre el rumbo del Rally Dakar y firmarse el adiós de la carrera a África antes de celebrarse por primera vez en Sudamérica. ASO viajó Nuakchot en aquel entonces con el objetivo de conocer de primera mano la situación, en lo que todo apuntaba a ser un ataque relacionado con un brazo de Al Qaeda en el Magreb Islámico.
A menos de dos semanas del arranque de la cita, el caos generado obligó a que la organización tuviera que monitorizar las opciones prácticamente a cada hora. En las decisiones finales tuvo especial peso que el Gobierno de Francia lanzara el 3 de enero una recomendación de no atravesar Mauritania a sus nacionales, país por el que estaba previsto que pasara la carrera. Se traza de esta forma prácticamente una semejanza con lo que sucede actualmente con los mensajes de los distintos ministerios de exteriores europeos tras los ataques sufridos por Arabia Saudí en los últimos días.
Finalmente, el 4 de enero, a un día del que se esperaba que fuera el inicio del Rally Dakar 2008, ASO decidía durante la mañana suspender la tercera jornada de verificaciones técnicas, mientras que los equipos empezaban a tomar sus decisiones, siendo KTM una de las primeras estructuras que anunciaba que no tomaría parte de la carrera. No tardó en darse la rueda de prensa por parte de los organizadores para oficializar que la 30ª edición no se iba a iniciar tal y como estaba previsto, con una frase del comunicado que ahora, más que nunca, se sigue repitiendo para todos los amantes del evento: “El Dakar es un símbolo, y nada puede destruir los símbolos. La anulación del 2008 no pone en duda el futuro del Dakar”. No lo hizo. El Dakar continuó, en otros países, con otro sabor, otros retos, aunque nunca volvió a ser el mismo.
Con 8 etapas de las 15 programadas para desarrollarse sobre suelo mauritano (el itinerario contaba aquel año con 9.273 kilómetros totales, 5.736 de ellos cronometrados y pasaba por países como España, Marruecos y Mauritania, contando como inicio y final con Portugal y finalmente Senegal), la recomendación por parte del gobierno francés, a través de su ministro de Asuntos Exteriores Bernard Kouchner, fue el de cancelar la prueba después de que los grupos terroristas afirmaran explícitamente que la carrera sería uno de sus objetivos: : «La seguridad no es, no ha sido y nunca será un tema de debate en el seno del Rally Dakar», sentenció ASO, en aquellos momentos con Étienne Lavigne a la cabeza de la cita. El 3 de enero de 2009, dos años después el Rally Dakar empezaba una nueva etapa desde las calles de Buenos Aires.
Como decíamos, con el Rally Dakar afrontando su 49ª edición, estando a las puertas de lo que debería ser uno de los años más importantes debido a la celebración de las bodas de oro de la prueba creada por Thierry Sabine, parece evidente que la organización de la competición no se puede arriesgar a que cualquier tipo de incidente o de acción armada pueda afectar a la carrera ya que esto pondría en serio riesgo su futuro. Con la escalada del conflicto durante las últimas semanas, parece difícil imaginar que alguien pueda garantizar actualmente que se lleve a cabo con normalidad del 1 al 15 de enero el Dakar 2027, más bien, las que parecen ser las principales preguntas se centran en saber cuándo se dará la posible cancelación y si habrá tiempo o capacidad para tener una alternativa.
Comunicado original de ASO – 4 de enero de 2008:
A.S.O. cancela la edición 2008 del rally Dakar Después de diferentes reuniones con el Gobierno francés -especialmente el Ministerio de Relaciones Exteriores- y considerando sus firmes recomendaciones, los organizadores del Dakar han tomado la decisión de anular la edición del 2008 del rally, programada del 5 al 20 de enero, entre Lisboa y la capital senegalesa.
Teniendo en cuenta las actuales tensiones políticas internacionales; el asesinato de cuatro turistas franceses ocurrido el 28 de diciembre pasado, acto relacionado con un brazo de Al Qaeda en el Magreb Islámico y, sobre todo, las amenazas proferidas contra la carrera por grupos terroristas, A.S.O. no puede pensar en otra decisión razonable que no sea la anulación de la prueba deportiva.
La responsabilidad primordial de A.S.O. es la de garantizar la seguridad de todos: la de las poblaciones de los países recorridos, la de los participantes amateurs y profesionales, tanto franceses como extranjeros, la del personal de asistencia técnica, la de los periodistas, la de los asociados y la de los colaboradores del rally. A.S.O. reafirma así que la seguridad no es, no ha sido y nunca será un tema de debate al interior del rally Dakar.
A.S.O. condena la amenaza terrorista que ha afectado un año de trabajo, de compromiso y de pasión de todos los participantes y de los diferentes actores del rally más grande del mundo. Conscientes de la inmensa frustración, especialmente sentida en Portugal, Marruecos, Mauritania y en Senegal, al igual que para todos los fieles socios, y más allá de la decepción general y de las duras consecuencias económicas, en términos de ganancias directas e indirectas, para los países implicados en la carrera, A.S.O. continuará defendiendo los valores que guían los grandes eventos deportivos, y seguirá luchando por el desarrollo sostenible, a través de las acciones del Dakar, realizadas desde hace cinco años en el África Subsahariana con SOS Sahel Internacional.
El Dakar es un símbolo, y nada puede destruir los símbolos. La anulación del 2008 no pone en duda el futuro del Dakar. Proponer para el 2009 una nueva aventura a todos los apasionados del rallye-raid es un desafío que A.S.O. sabrá superar en los meses que vienen, fiel a su compromiso y su pasión por el deporte.













