La industria del automóvil sigue invirtiendo en Estados Unidos. Europa sigue invirtiendo en Estados Unidos.
Si por algo se han caracterizado los últimos años ha sido por las tensiones generadas entre Europa y Estados Unidos, motivadas por la estrategia de la administración Trump de amenazar con nuevos aranceles, no solo a la Unión Europea, sino también a la mayoría de sus socios comerciales en todo el mundo.
Y esas tensiones no solo no han disuadido a la industria del automóvil de seguir apostando, y con mucha fuerza, por el mercado estadounidense, sino que están propiciando que cada vez sean más los fabricantes de coches que aumentan su producción y que incluso se plantean abrir nuevas fábricas en Norteamérica.
Scout fue la primera del Grupo Volkswagen. Volkswagen anunciaba el nacimiento de una nueva marca, que en realidad partía de un antiguo fabricante de todoterreno, ahora resurgido en forma de dos modelos – de momento – materializados en un 4×4 de grandes dimensiones y un gran pick-up.
La noticia ni mucho menos era menor. Esta nueva fábrica, que pronto debería empezar su actividad, debería alcanzar una capacidad para producir hasta 200.000 coches al año y, como veremos a continuación, también podría jugar un papel fundamental en la estrategia de Audi en Estados Unidos.
Diseñado en Alemania, fabricado en América
Audi ha anunciado que fabricará coches por primera vez en Estados Unidos. Lo hará con una nueva fábrica en Georgia que aspira a convertirse en el tercer gran pilar industrial de la marca, junto con Europa y China. Una decisión que llega después de tres años de búsqueda, durante los cuales el fabricante alemán ha estudiado hasta 70 emplazamientos diferentes, y que ha terminado materializándose en una inversión multimillonaria anunciada durante un acto de Donald Trump en Georgia.
Audi fabricará en Estados Unidos sus tres grandes SUV, los Q7, Q8 y Q9, modelos que actualmente se producen en Eslovaquia. La marca ha confirmado que las nuevas instalaciones producirán automóviles con motores de combustión y sistemas híbridos enchufables.
Audi insiste en que Alemania seguirá siendo el corazón de su actividad industrial, especialmente en ingeniería y desarrollo tecnológico. Pero también reconoce que necesita fabricar más cerca de sus clientes. La idea es desarrollar la tecnología en Alemania y fabricar en América los coches destinados al mercado estadounidense, aunque la nueva planta también tendrá vocación exportadora, con aproximadamente la mitad de su producción prevista para mercados exteriores.
Las cifras de la nueva fábrica de Audi en Georgia
4.000 millones de dólares de inversión, 4.500 empleos y capacidad para fabricar hasta 200.000 coches al año. Son las principales cifras de la nueva factoría que Audi construirá en el complejo Middle Georgia Mega Site, en Georgia. Las obras comenzarán en 2027 y el inicio de la producción está previsto para los primeros años de la próxima década.
La nueva fábrica se construirá desde cero, en un terreno elegido por su disponibilidad de infraestructuras, suministro energético y proximidad a los proveedores del Grupo Volkswagen en Norteamérica. Audi pretende disponer de unas instalaciones modernas, eficientes y flexibles, que permitan adaptar la fabricación a las necesidades del mercado.
La inversión, en cualquier caso, todavía tiene que superar un trámite importante. El consejo de supervisión del Grupo Volkswagen debe aprobar definitivamente el proyecto, para lo que están previstas diferentes reuniones internas durante las próximas semanas. Audi espera obtener esa autorización antes de finalizar 2026. Mientras tanto, la marca ya ha cerrado un acuerdo con las autoridades de Georgia, aunque no ha concretado públicamente los incentivos o las ayudas que podría recibir.
Por qué Audi cruza el Atlántico
La explicación más evidente está en los aranceles. Solo en 2025, los aranceles estadounidenses costaron a Audi 1.400 millones de dólares, mientras que el impacto para el conjunto del Grupo Volkswagen ascendió a 4.000 millones. Actualmente, todos los Audi vendidos en Estados Unidos llegan desde fábricas situadas en Europa o México. Fabricar localmente permitiría reducir esa exposición a las barreras comerciales y a las fluctuaciones de las divisas.
Pero los aranceles no explican por sí solos una inversión concebida para varias décadas. Audi necesita recuperar terreno en Estados Unidos, donde sus ventas cayeron un 16% en 2025, hasta 164.942 automóviles, y retrocedieron otro 15% interanual durante el tercer trimestre de 2026 (Automotive News). BMW y Mercedes-Benz llevan años fabricando en Estados Unidos, especialmente grandes SUV de elevada rentabilidad, y Audi quiere seguir sus pasos.
El Grupo Volkswagen está inmerso en una reestructuración de su capacidad industrial europea, mientras que Audi trata de reforzar su rentabilidad y compensar la debilidad de mercados como China. La marca defiende que fabricar en Estados Unidos no supone dar la espalda a Alemania, pero la producción estadounidense de modelos que hoy salen de Europa abre inevitablemente el debate sobre el futuro reparto de la actividad industrial y qué consecuencias puede tener para sus plantas en Alemania.
¿Habrá un nuevo Audi todoterreno con la base de Scout?
La otra gran noticia podría estar en Carolina del Sur. Según Reuters, que cita a un funcionario estadounidense, Audi también estaría preparando la fabricación de 25.000 vehículos anuales en la nueva factoría de Scout Motors en Blythewood. Se trata de la marca de todoterrenos recuperada por Volkswagen, que está invirtiendo 2.000 millones de dólares en unas instalaciones capaces de producir hasta 200.000 vehículos al año. De momento, Scout no ha confirmado oficialmente que vaya a fabricar automóviles para Audi.
La posibilidad resulta especialmente interesante por la naturaleza de los vehículos de Scout. El Traveler y el Terra son dos todoterrenos de grandes dimensiones, uno en formato SUV y otro pick-up, construidos sobre una plataforma de largueros y travesaños. Ambos estarán disponibles con propulsión completamente eléctrica o con un sistema eléctrico de autonomía extendida, que utiliza un motor de gasolina como generador. Scout prevé comenzar la producción inicial en 2027 y entregar los primeros vehículos a clientes en 2028.
¿Podría Audi aprovechar esa plataforma para desarrollar un auténtico todoterreno de lujo, diferente de sus habituales SUV? De momento es una incógnita. Lo que sí parece claro es que Volkswagen está construyendo una nueva estructura industrial en Estados Unidos, con Scout y Audi como protagonistas, y una capacidad conjunta prevista de hasta 400.000 vehículos al año, y eso solo en sus dos nuevas fábricas.













