Sin opciones de más en la primera vuelta. Los dos pilotos españoles han visto seriamente condicionadas sus respectivas carreras después de recibir dos contactos en el primer giro del Gran Premio de Estados Unidos. Tanto Fernando Alonso como Carlos Sainz iban a perder buena parte de la carga aerodinámica, algo que se vería posteriormente, cuando en la última parada de ambos, se optaría por sustituir los alerones delanteros del AMR-26B y del FW48 que iba a bajar a la 16ª y a la 18ª posición respectivamente a ambos competidores.
En el caso de Fernando Alonso, de poco iba a servir partir desde la 12ª posición de parrilla porque sus opciones se iban a quedar en el interior de la curva 11, punto en el que se iba a encontrar con un Alex Albon que llegaba demasiado colado a la frenada de la recta de atrás y, tras meterse al vértice para intentar mantener su Williams sobre el asfalto, terminaría impactando con Fernando Alonso, el cual, de rebote, terminaría también impactando contra el HAAS de Esteban Ocon. Un doble impacto en el primer giro condicionó su carrera.
A partir de ese momento, el Aston Martin quedaba muy magullado, y aunque, Fernando se mantendría en la lucha con pilotos como Bortoleto o el propio Albon, al que adelantaría hasta en dos ocasiones después de lo que Fernando consideró como una maniobra “kamikaze” por parte del británico-tailandés, los puntos de carga perdidos tanto por los daños del ala delantera como por el suelo, le iban a limitar mucho el rendimiento durante la carrera, e incluso aparentemente fueron a más con el paso de los kilómetros, hasta el punto de forzarle a hacer una segunda parada no programada para sustituir el morro. La pérdida de carga aerodinámica limitó mucho el rendimiento.
Llegó a barajarse incluso la posibilidad de retirar el coche, pero finalmente desde el muro optaron por seguir y ver la bandera a cuadros en una discreta 16ª plaza que estuvo evidentemente muy condicionada por lo sucedido en la salida.
Carlos Sainz se quedó encerrado en la salida:
En el caso de Carlos Sainz, la situación no sería mucho mejor, e incluso el madrileño iba a sufrir su percance medio circuito antes, concretamente en la recta de meta, cuando se pegaba al muro de la izquierda para intentar superar a Arvid Lindblad y el piloto de Racing Bulls, aparentemente sin verlo, terminaría arrinconándolo contra la protección que separa la recta del pit-lane. El incidente en la recta de meta le dejó sin margen desde el inicio.
En esos momentos, el Williams de Sainz resultaría también dañado y tras perder en torno a 20 puntos de carga, pocas opciones tendría de mirar hacia delante después de haber caído en Q1 en la clasificación de este sábado. Ni siquiera hubo oportunidad de seguir probando ese set-up con el que Carlos se sentía mucho más cómodo después de cambiarlo para la sesión cronometrada. A partir de ahí, hizo una carrera prácticamente de supervivencia y fue en la segunda parada cuando se optó finalmente por cambiar el morro y ponerle el blando, lo que le permitió terminar justo pegado al alerón trasero de Albon.
Sí, no entiendo muy bien qué ha pasado. No sé si Lindblad me ha visto o no, pero claramente me ha metido contra el muro y me he pegado un buen golpetazo. Se ha roto el alerón delantero y hemos ido con bastante menos carga aerodinámica durante todo el primer stint. Luego ya hemos cambiado el alerón delantero en el pit stop y he recuperado la carga aerodinámica en el coche. A partir de ahí he podido remontar y he acabado muy cerca de Alex. Al final no nos hemos peleado por un 18.º o un 19.º puesto, no es que importe mucho, pero me ha sorprendido un poco. No sé por qué, a mí este año me penalizan por todo, pero luego me meten contra el muro y aquí no penalizan a nadie. Pero bueno, es lo que hay – Carlos Sainz
Sainz reconoció que no atacó a pesar de que Alex iba con el compuesto duro, admitiendo que poco sentido tenía pelear por la 17ª y 18ª posición con tu compañero de equipo en un circuito en el que el FW48 ha vuelto a ‘tontear’ con disputarse con Cadillac el dudoso honor de ser el peor coche de la parrilla. Ahora, queda por ver si en la altitud de México y en la peculiaridad y el frío del circuito de Las Vegas, el Williams es capaz de enmascarar ligeramente sus carencias.
Tenemos un coche que es un segundo más lento que los que luchan por los puntos. Por lo tanto, es un segundo demasiado lento para tener cualquier opción de puntuar y dos segundos demasiado lento para luchar por un podio. Así que, desgraciadamente, se nos está haciendo muy cuesta arriba este final de año. Solamente espero, por mi bien y por el de todo el equipo, que el coche del año que viene sea mucho mejor que este. Igual vamos un poquito mejor en México que aquí, pero sigo dudando de que podamos hacer mucho más que un top 15 o un top 12 – Carlos Sainz







