Honda vuelve a ganar dinero después de registrar su primera pérdida anual en casi 70 años y asumir más de 6.000 millones de euros de pérdidas con su fallido proyecto de vehículo eléctrico. El fabricante japonés ha más que duplicado su beneficio operativo entre abril y junio, apoyado en la debilidad del yen, la buena demanda de híbridos en Estados Unidos y el boyante negocio de las motos.
El beneficio operativo alcanzó los 530.800 millones de yenes, unos 2.900 millones de euros, frente a los 244.200 millones del mismo trimestre del ejercicio anterior. Supone un crecimiento del 117% y supera en un 76% la previsión media de los analistas.
Los ingresos aumentaron un 13,5%, hasta 6,06 billones de yenes -unos 33.300 millones de euros-, mientras que el beneficio neto atribuible se disparó un 129%, hasta 450.900 millones de yenes, aproximadamente 2.500 millones de euros.
Honda ya ha ganado en tres meses más de lo que espera ganar en todo el año
El dato más llamativo no está únicamente en la comparación con el ejercicio anterior. Honda ha obtenido en el primer trimestre fiscal un beneficio neto superior al que espera conservar al cierre de todo el año.
La compañía ha elevado su previsión anual de beneficio neto hasta 400.000 millones de yenes, unos 2.200 millones de euros. Menos que los 450.900 millones registrados solamente entre abril y junio.
También ha mejorado en un 30% su previsión de beneficio operativo, desde 500.000 hasta 650.000 millones de yenes, alrededor de 3.570 millones de euros. Y los ingresos esperados suben hasta 24,15 billones de yenes, unos 132.600 millones de euros.
El primer trimestre representa ya el 82% del beneficio operativo previsto para el conjunto del año. Pero no significa que Honda espere repetir este resultado cuatro veces: la compañía todavía debe afrontar costes extraordinarios relacionados con la cancelación de varios proyectos eléctricos: el Honda 0 SUV, el 0 Saloon y el Acura RSX.
El yen débil se convierte en una máquina de generar beneficios
Una parte importante de la mejora no procede de vender más coches, sino del mercado de divisas y el cambio dólar-yen. Cuanto más débil es la moneda japonesa, mayor es el valor en yenes de los ingresos y beneficios obtenidos en Estados Unidos y otros mercados internacionales. Y Honda ha revisado su hipótesis para el ejercicio fiscal desde 145 hasta 155 yenes por dólar.
Es una ventaja especialmente relevante para la marca japonesa porque Estados Unidos concentró aproximadamente la mitad de sus ventas mundiales de automóviles durante el trimestre. El efecto de las divisas también elevó los ingresos declarados por el grupo, junto con el crecimiento del negocio de motos y la parte de servicios financieros.
La otra gran ayuda ha sido la comparación con un primer trimestre de 2025 muy castigado por los aranceles estadounidenses y los primeros cargos relacionados con el recorte de la estrategia eléctrica. En el pasado trimestre Honda no contabilizó ningún coste de reestructuración. Por tanto, la recuperación es real, pero también está amplificada por una base de comparación excepcionalmente débil y por una divisa favorable.
Los híbridos sostienen Estados Unidos mientras China se desploma casi un 50%
Honda vendió 838.000 automóviles en todo el mundo durante el trimestre, un 4% menos. Vender menos coches y tener mucho más beneficio se explica por el peso de Estados Unidos, donde Honda vende muchos híbridos (y gasolina) con buen margen.
Justo lo contrario ocurre en China, donde sus ventas se hundieron cerca de un 50%, arrastradas por la transición acelerada hacia el coche eléctrico. En este caso, es la falta de eléctricos suficientemente competitivos lo que está expulsando a Honda del mercado chino. Algo que, de hecho, ni se plantean debido a la enorme presión de los fabricantes locales, capaces de ofrecer más tecnología y precios inferiores.
La factura del coche eléctrico todavía no ha terminado
Honda cerró el año fiscal terminado en marzo con unas pérdidas operativas de 414.300 millones de yenes y un resultado neto negativo de 423.900 millones. Fue su primera pérdida anual desde que comenzó a cotizar hace casi siete décadas.
La compañía contabilizó 1,45 billones de yenes en pérdidas relacionadas con la revisión de su estrategia eléctrica, cerca de 8.000 millones de euros al cambio actual. El golpe fue tremendo porque Honda ya tenía muy desarrollados tres nuevos modelos, pero decidió no continuar y no lanzarlos al mercado.
El problema es que la limpieza todavía no ha terminado. Honda calcula que deberá asumir otros 520.000 millones de yenes -unos 2.850 millones de euros- durante el ejercicio actual. Esa cantidad equivale al 80% de todo el beneficio operativo que espera obtener este año. El coste definitivo dependerá de las compensaciones que Honda tendrá que pagar por los contratos cancelados con proveedores, actualmente en negociaciones, y del coste de reorganizar las fábricas.









