Uno de los SUV y verdadero 4×4 más interesantes del momento ha comenzado ya su fabricación. Fruto de la colaboración entre dos gigantes como son JLR y Chery, se trata de un 4×4 que también llegará a Europa y que lo hará además con una receta única capaz de combinar lo mejor de los SUV y los todoterrenos.
El Freelander 8 arranca su producción
El nuevo fabricante Freelander, una marca fruto del acuerdo de colaboración entre el grupo chino Chery y el grupo inglés Jaguar Land Rover, acaba de iniciar oficialmente su andadura con la puesta en marcha de su factoría y la fabricación de las primeras unidades del Freelander 8, el primer coche de los seis previstos por este nuevo fabricante.
La planta donde se produce el Freelander 8 desde el pasado 30 de julio está situada en Changshu, China. Desde esta fábrica, Freelander pretende satisfacer una demada estimada de entre 60.000 y 100.000 unidades al año, habiéndose fijado un objetivo de producción anual de 300.000 unidades de aquí a 2030.
El Freelander 8 es un SUV de gran tamaño y vocación familiar, hablamos de un coche de 5,12 metros de largo, 2,05 metros de ancho y 1,93 metros de altura. En su interior es posible albergar configuraciones de 6 o 7 asientos, conservando aún así suficiente espacio libre para presumir de un generoso maletero.
Pero el Freelander 8 es mucho más que otro todocamino más, pues este modelo ha sido desarrollado desde el principio para ser muy capaz fuera de asfalto, ofreciendo cualidades de auténtico todoterreno. Prueba de ello es que cuenta con un sistema de tracción 4×4 inteligente, denominado como Intelligent All-Terrain System (i-ATS), estando apoyado además por un diferencial trasero de deslizamiento limitado y un diferencial delantero que, opcionalmente, puede ser bloqueable.
El sistema de propulsión empleado es eléctrico de autonomía extendida, contando con un motor eléctrico en cada eje, además de un motor 1.5 Turbo gasolina que actúa únicamente como generador. El resultado es una potencia combinada capaz de superar los 500 CV, sumando a ello una autonomía eléctrica superior a los 200 Km gracias al uso de una batería de 60,33 kWh fabricada por CATL.
Desde el punto de vista estético, el exterior del Freelander 8 conserva gran parte del ADN de Land Rover, añadiendo pinceladas que homenajean al Freelander original. El interior sin embargo apuesta por un concepto totalmente distinto y muy tecnológico, destacando sobremanera la pantalla ultra panorámica de 46,3″ y resolución 8K que recorre todo el salpicadero y el sistema multimedia central con pantalla de 15,6″. Pese a este despliegue, hay que subrayar la presencia de botones físicos para las funciones más importantes, además del uso de dos mandos giratorios en cristal sobre la consola.
En Europa para 2028
Recién iniciada su producción, Freelander se ha propuesto conquistar el mercado chino en esta primera fase, expandiendo su gama a partir del próximo año con más carrocerías, aunque siempre bajo la misma filosofía SUV/4×4. Sin embargo la marca ya ha confirmado sus planes de expansión hacia el mercado europeo, algo que podría producirse a partir de 2028, buscando así ocupar el espacio dejado por Land Rover al retirar sus modelos más asequibles.









